Blog Trinitario
2018
"Trinidad a raudales"
El pasado día 3 de marzo tuvo lugar en nuestra casa hermandad una nueva edición del acto de presentación de nuestro cartel. Van quince ediciones en una cita que se ha convertido en un clásico de la cuaresma malacitana. Un acto donde no caben protocolos ni corbatas, solo gente sencilla que como único fin tienen intentar engrandecer, si cabe un poco más, la figura de la imagen por la cual es posible que cuarenta almas tan diversas se quieran como hermanos los 365 días del año. El salón de actos de nuestra cofradía se llenó de Trinidad. Trinidad en el ambiente, Trinidad en nuestra Sinfónica, Trinidad en todas y cada una de las personas que nos acompañaron este día tan importante. Llegados a este punto casi que le vamos a agradecer a nuestra hermandad la falta de difusión del acto, pues hubiera bastado un solo twitt invitando a nuestros hermanos al acto aunque hubiese sido el mismo día antes para quizás, haber tenido que celebrar el pregón desde la ventana del salón de actos mirando hacia la plaza de Jesús Cautivo, como si del pregón de la feria de algún pueblo se tratara.
El acto no podía empezar de otra forma que con Alma de la Trinidad, y es que no hay para un trinitario una marcha que anuncie algo más importante. Tomó la palabra nuestro hermano Paco Hidalgo, como casi siempre para dar paso a un vídeo editado por el autor del cartel, Sergio López que sirvió para el descubrimiento de la obra. El salón de actos se fundió en aplausos al contemplar tan bello perfil. Trinidad, ¿Para qué más? Da igual el año, esa fotografía es anacrónica, se pudo haber hecho antes de ayer o hace 50 años.
Gracias Sergio. Gracias porque el día que te canses de hacer fotos, y te dé por otra cosa (las personas creativas sois así) nos dejarás un legado tremendo que valoramos muchísimo y que seguiremos admirando para los restos.
Con los sentimientos a flor de piel Víctor Carnero subió al atril para entregar la Huella Trinitaria. Este año decidimos entregársela a Francis Escobar, legendario hombre de trono de María Santísima de la Trinidad y probablemente la persona más trabajadora, humilde y sencilla que pueda uno encontrarse en torno a nuestra madre. Ser trinitario es una forma de vida dijo cuando subió a recoger la huella…que razón tienes Francis. Si hago memoria no recuerdo un solo culto donde no hayas estado al pié del cañón, siempre con alguna herramienta en la mano, apretando aquello o lo otro, cuidando el detalle, trabajando en silencio…con estar cerca de Ella yo me siento ya pagado dices ¿Qué vamos a hacer sin gente como tú? ¿Qué vamos a hacer cuando el año que viene te digan que ya eres mayor para acompañarla bajo un varal? No sé la verdad, pero sí sé lo que harás tú, cogerás una vela, te pondrás un capirote y caminarás en silencio delante de tu virgen, volviéndote a mirarla a cada rato, cada vez que de una curva y la hayas perdido de vista, vigilando, como si quisieran quitártela, como si fuese a irse sin ti. Gracias Francis. Gracias en nombre de todos.
Sonaba Trinitas, y gana en cada escucha. Nuestro hermano Fito compuso para nuestra madre una marcha que se va a hacer grande con el paso de los años. Busquen el momento, deténganse en la escucha, búsquenla en la calle, porque os sorprenderá. La marcha sirvió además como preámbulo al homenaje que este grupo quiso hacerle a Salvador López Platero, capataz y hombre de trono de la Trinidad que desgraciadamente nos dejó en fechas recientes. Todo el que conocía a Salva sabe que era una persona pasional, y un trinitario enamorado de su virgen que ponía el corazón en cada curva, en cada tirón, en cada momento que compartía con su Trinidad en la calle. Es imposible ver un vídeo de la Trinidad en la calle los últimos años y no ver la figura reconocible de Salva dando la maniobra, dando indicaciones y poniendo la voz y el alma para que todo salga como tiene que salir. Este año, desde ahí arriba, lo vas a ver todo mejor Salva. Disfrútalo, porque va por ti compañero.
Poco a poco entrabamos en harina y nuestro hermano Jorge Torres tomó la palabra para presentar a su amiga Mila. Cuidado con Jorge que viene pidiendo atríl y tiene muchas más cosas que decir de lo que la gente piensa. Sonó Jesús Cautivo de Miguel Pérez y es aquí donde también me quiero acordar y agradecer la presencia a nuestra Banda. No hay ya palabras para describir lo que este grupo os quiere y os valora. Sois parte fundamental en todo esto y no hay en el mundo mejor banda para tocarle a la Trinidad que vosotros. Gracias por estar ahora y siempre, gracias por la predisposición, gracias por las facilidades, por vuestras ganas, por vuestro cariño… gracias, en definitiva, por llevar bien alto el nombre de nuestra Virgen de la Trinidad.
Milagros López Díaz. Trinitaria, fusionada y menosa, pero Trinitaria con todas las letras, pasional y reivindicativa. “Buenos días barrio de los barrios” decía como carta de presentación…menuda declaración de intenciones. Mila nos sorprendió con un pregón lleno de referencias a su base cofrade, a sus principios, lleno de recuerdos a las personas que han ido moldeando su alma con el paso de los años hasta llegar al día de hoy donde con fuerza, reivindica que la mujer debe tener su sitio en cualquier ámbito de la vida, y es ahí donde entra también este mundo cofrade y… ¿Cuál es el papel de la mujer en el mundo cofrade? El que ella quiera, no hay otra opción. Es así de sencillo. En una semana histórica coronada el pasado día 8 de marzo con la huelga feminista, Mila vino a decirnos que si hay una capacidad física requerida para portar un trono ve estupendo que se cumpla, pero que se cumpla para todos, y dejó claro su deseo de “soñar bajo el aluminio, aunque solo sea una noche de Lunes Santo” Todos nos emocionamos con Mila cuando recordó a Salvador López Platero, a quien dedicó el pregón y por supuesto al hombre al que tuvo que convencer, desde bien chiquita para que la dejara salir con su Trinidad; su padre. Gracias Mila, como no. Gracias por ponerle voz a nuestro sentimiento, por no achantarte ante nada ni nadie e ir de frente sin revanchismo alguno allí donde se te requiere. Eres una de las nuestras.
Nuestra banda finalizó el acto con las marchas Pasa la Soledad y Rezo a tus pies, de nuestro querido Molero, y otra vez más nos juntamos, nos abrazamos, cantamos, nos emocionamos y sí, como no, nos rompimos el pecho a golpes, porque aunque vengamos a nuestra casa 2 veces al año lo que hacemos es de verdad, desinteresado y de corazón, nadie tiene un contador de sentimientos y nadie sabe los minutos o las horas que cada uno de este grupo pasa a lo largo del año en San Pablo que es, donde al fin y al cabo, tiene que estar un devoto de la Trinidad. Lo demás es otra historia.
Gracias a todos los asistentes al acto, a nuestra hermandad, a nuestra banda, a nuestros compañeros hombres de trono, y a todos y cada uno de los que hicieron posible llevar este acto hacia adelante un año más.
Estamos a dos semanas del Lunes Santo, disfruten Trinitarios, es lo que nos queda.
¡Trinidad, a tus pies!
Javi Díaz.
Málaga, a 11 de marzo de 2018
2017
"Mañana"
Mañana
Ya no caben más poemas, ni más artículos, ni videos, ni fotografías.
Ya ha pasado la hora de las reuniones y los abrazos de hermandad, de las comidas, los
gin tonics y las risas.
Ya no es momento de seguir vistiendo de misticismo esa realidad que todos conocemos.
Ya se ha ido el tiempo y con él se ha agotado el bonus track que se nos regaló hace un
año. Hoy el "Rezo a tus pies" suena a canción de despedida que se torne en
bienvenida cuando resucite tras las luces del alba del martes.
Ya solo hay sitio en nuestras mentes y nuestros corazones para la reflexión, para el
silencio interior y para prepararnos para el momento que está por llegar.
Hoy nos encontramos descansando plácidos en ese Getsemaní donde cada uno
se refugia esta callada noche, que va llenándose de luces y tinieblas camino del
Viernes Santo. Toca hacer ejercicio de fe. De mirarse en lo más hondo y pensar qué nos
ha traído de nuevo hasta aquí.
Hoy pensamos en mañana ilusionados y llenos de fuerza pero al mismo tiempo
temerosos al dolor y a la fatiga. Cada uno de nosotros es un poquito de aquel Jesús que
sabía, bajo la luna de Nisan en el Monte de los olivos, lo que le aguardaba.
Somos hombres, solo hombres. Pero con la encomendación de llevar a la Madre de
Jesús a las puertas de la Gloria protegidos bajo su manto.
Ni más fuertes ni menos que ninguno. Pero con la obligación de no flaquear en nuestro
cometido.
No somos los custodios de la verdad absoluta. Pero la verdad debe ser la bandera que
icemos para mantenernos firmes en la idea original: A sus pies. Por y para Ella.
Somos solo hombres normales pero si tu mano, hermano, está sobre mi hombro...
Pon tu mano sobre mi hombro para que nunca pueda sentirme solo.
Para que cuando me veas desfallecer recuerde que detrás está mi hermano,
el que sé que no va a dejarme.
Para que dentro de unas horas que ya suenan a momentos
todo cobre otra vez sentido y que lo tenga un año entero.
Y mi mano sobre tu hombro.
Para que sepas que estoy aquí siempre.
Para ayudarte si quieres mi ayuda sin que la pidas siquiera.
Para que apreciemos lo dichosos que somos y recordemos mañana
que mi hermano puso su mano sobre mi hombro y yo sobre el de mi hermano
y mi hermano sobre el de mi otro hermano...
y todos en una cadena de eslabones indestructibles
porque eso es lo que queda, sacar de donde no haya, echar el resto si falta hiciera,
darlo todo sin guardarse nada por Ella, solo por Ella.
Ya solo hay lugar para retratar con nuestros sentidos la noche del
Lunes del Jerusalén malagueño.
Para ponerle versos y escribir con nuestros pasos esa crónica que lleve por título
"Trinidad"
Es lo que hay y lo es lo que queda.
Y sentir cuando más duro caiga el varal sobre nosotros, como los verdaderos Ángeles
Trinitarios empujan hacia arriba con nosotros desde su Mesa celestial.
Es ley de vida, unos llegan y otros se marchan para pasar a ser
los verdaderos elegidos por Ella.
Los ojos que alimentan el recuerdo para que al sentir el aluminio no olvidemos de
dónde venimos y qué es lo que somos, unos pocos privilegiados apóstoles que la siguen
de sus mil y una trinitarias formas.
Ellos están ahí arriba, enviándonos señales.
Pintando las tardes de la primavera de ese color que nos recuerda irremediablemente
solo una cosa. Ellos está ahí, dando brochazos de malva al amanecer del Martes Santo,
colgando guirnaldas en las nubes, llamando a las golondrinas
para que nos regalen una sinfonía de trinos con gotas de rocío,
para que nos refresquen al llegar las claritas del día y para que Ella entre en su casa,
otra vez más, como mejor y más bonito sabe hacerlo, de puntillas.
Calle Trinidad es una fiesta, pero al mismo tiempo se ahoga en llanto.
Calle Trinidad se pinta una sonrisa
y le canta saetas de dulce aliento que disimulen el nudo que aprieta en su garganta
porque Calle Trinidad la quiere y le duele su dolor
y a su paso se estremece y llora como nunca lo ha hecho en sus adentros.
Y se dice muy bajito
¡qué pase ya este momento como pasan los segundos
por las rendijas del tiempo!
¡Que no se crucen sus ojos con los míos ni un momento!
Que me mira y me atraviesa como atraviesa al silencio
cuando pasa tras Su Hijo dejando a mi barrio entero
mudo de muerte y sangre,
mudito ante sus lamentos.
Calle Trinidad es el principio y el fin de nuestra cruzada.
Mañana, hermanos, otra vez rezaremos un Ave María ante el mosaico de Nuestra
Señora y le rendiremos pleitesía postrados a sus pies para recoger de su mirada el
bendito sufrimiento que nos manda.
Mañana volveremos a mezclar nuestra sangre con la de querubines celestiales armados
de melodías.
Mañana pediremos por nuestras madres y nuestros hijos.
Mañana, juntos, reiremos y lloraremos.
Mañana renovaremos en común unión nuestra fe, nuestro compromiso y nuestra
hermandad.
Mañana no os quepa duda de que iremos, de Su Mano,
hasta las mismas puertas del Cielo.
Hermano, pon tu mano sobre mi hombro.
Acuérdate por un momento de los que nos antecedieron.
Siente el peso de la Cruz del Hijo de Dios sobre tu hombro de ser mortal.
Porque mañana de nuevo seremos uno y seremos
los más privilegiados hombres sobre la faz de la Tierra.
Málaga, 9 de abril de 2017
"Aquel Lunes Santo"
quel Lunes Santo cambió muchas cosas. No sólo lo hizo en mí. Lo hizo en cada uno de los que, años atrás decidieron formar parte de esta manera de entender lo que es sacar un trono. De gente que mucho antes de que a mí se me pasara por la cabeza, ya llevaban grabada, como a fuego, la idea de hacer que Ella ocupara el lugar de Reina que se merece en ese trocito del Barrio de la Trinidad que se llama Málaga.
Alguien debió poner la semilla en una tierra bien fértil que, regada con el agua bendita de la experiencia, tal vez de las decepciones sufridas a lo largo de los años y del amor a una Virgen desapercibida tras la sombra del más poderoso malagueño, hizo crecer una vigorosa planta. Y esta extendió sus ramas y de estas nacieron frutos. Y cada uno de aquellos frutos tenía su propia forma, su propio sabor. Pero todos eran frutos nacidos del mismo árbol. Y lo sabían.
Unos eran frutos de fe ciega y tradición. De raíz y cepa. Otros lo eran del azar. Habían flores que no cuajaban en fruto. Frutos amargos, dulces, ácidos... Habían fuertes frutos madurados al sol que eran frutos sabiduría y habían frutos de rebeldía. Los frutos del "con eso no trago".
Árbol de hombres de muy diferente índole. De contrastes. De antagónicas ideas. De gustos y apreciaciones de la vida tan alejados entre sí que convergieron en un punto y final tan común como para hacer de él su principio.
Aquel árbol fuerte y sano nos ha ido seduciendo y atrayendo como el árbol de la desobediencia a Eva. Ha aprendido a sobrevivir en tiempos de sequía. A renovar sus hojas cada primavera y a hacer de los frutos que fueron cayendo bajo su copa simiente de frutos de futuro.
Un árbol hermoso, grande y fuerte para oxigenar con sus hojas el aire viciado. Para dar sombra a quien a él llega a guarecerse achicharrado por el sol. El árbol del amor a esa "Madre Tierra" tan suya que la tiene en el mismísimo cielo. El árbol del respeto sólo a quien respeta. El árbol del "me valgo de la poca cal que me das cuando casi todo es arena". El árbol del aguante y de la disidencia. Y como ser disidente no tiene por qué significar ser enemigo, en absoluto, el árbol vuelve una y otra vez, y otra a tender sus ramas y a ofrecer sus frutos a quien los necesite y hace de su savia sangre para que siga latiendo su corazón que no es suyo, sino que es corazón de esa Madre que un día sembró y cuidó de un árbol que se llama Mesa de la Trinidad.
Málaga, a 8 de abril de 2017
"Dar huellas, dejar huellas"
Definimos huella dactilar como la característica individual que se utiliza como medio de identificación de las personas. Se podría decir que es el símbolo de la individualidad hecho marca. No hay dos personas con la misma huella, y es por eso que nuestra Huella Trinitaria tiene tanto significado para nosotros. El Lunes Santo no existe la individualidad. Todo aquel que se mete bajo ese reducido número de metros cuadrados renuncia a la mayoría de sus sentidos, en ciertos momentos al aire que respira, y por supuesto renuncia a su individualidad. Durante esas horas son la Mesa de la Trinidad, y la Mesa, como individuo tiene sus características propias y, como no, su propia huella. Nuestra huella es mucho más que un símbolo, es algo más que un escudo o un diseño impreso en una camiseta. Es mucho más que un cuadro que enmarca un cíngulo dorado que quizás, y solo quizás, a veces se le da al tío que más plata limpia o que más tiempo dispone en su vida para poder ir día tras día a hacer, en algunas ocasiones, solo acto de presencia en un lugar sin aportar nada, sin dejar huella.
Nuestra huella, si se me permite, tiene incluso más valor que algún escudo de oro entregado de forma infame y mantenido de forma absurda a quien con terror se autoproclamo caudillo de un país dividido y temeroso. Nuestra huella es amor, hermandad, amistad, orgullo, ritmo, música, reto, el del cuchillo, rezo, admiración y una infinidad de palabras que componen la base de lo que significa este grupo para todos y cada uno de los miembros que lo componen. Nuestra huella se entrega en definitiva a aquellos que de alguna forma han dejado huella en los corazones de los que tenemos por único fin cofrade el que María Santísima de la Trinidad Coronada se pasee de la mejor forma posible por los salones de la Málaga cofrade como dijo un buen pregonero de nuestro cartel hace algunos años. Nuestra huella no se da por compromiso, nuestra huella se da al compromiso. Nuestra huella no se da para alimentar el ego de nadie ni para quedar bien. Quien recibe la huella de nuestra Mesa, recibe algo más que un cuadro que colgar, recibe un reconocimiento al trabajo callado, a veces invisible de quien puede que nunca sea reconocido de otra forma, o quizás sea reconocido demasiado tarde. En definitiva, quien recibe la huella, recibe de este grupo de hermanos todo lo mejor que podemos dar de nosotros mismos, recibe nuestro ser, recibe nuestra admiración y recibe nuestro cariño.
¿Cómo no iba a tener una Huella Trinitaria el autor de la letra que, como si del padre nuestro se tratara, conoce todo cofrade trinitario? Era un debe muy grande el que arrastrábamos y ya ha sido subsanado. Su gente siempre por delante y acertado o no siempre de cara. Una idea de cambio, un plan para llevarlo a cabo y capacidad para aglutinar en torno a una idea común a treinta y tantos tíos, cada uno de su padre y de su madre que se dejan llevar por quien saben que va a estar al frente cuando vengan mal dadas. Hombre de trono curtido en mil batallas y sincero capataz que entendió muy pronto que la Mesa era su sitio, que allí era el sitio donde de verdad podía ser él mismo, que necesitaba el contacto piel con piel y voz con voz de sus hermanos de Mesa, de aquellos con los que se siente en la misma onda, con el mismo objetivo, aunque para ello tuviera que renunciar a vele la cara mientras que de tanto en tanto ayudaba a dibujar curvas de ensueño que nunca pudo disfrutar. Fiel defensor del rock and roll por la Alameda y del Subterráneo por Tejón y Rodríguez, capaz de darte la razón y quitártela en el mismo minuto, capaz de hacerse respetar debajo de un trono incluso llevando mallas de corredor y de poner firme a 40 cotorras para escuchar la música “¡Señores, nos callamos eh! Vamos a disfrutar…” ¿¡Cómo no iba a recibir nuestra Huella!? La respuesta es muy sencilla, es complicado darle un reconocimiento a Víctor Carnero, pues es difícil que la persona que propone a otras personas para recibir dicho galardón no se entere de que es él el premiado, y es por eso que de forma excepcional este año decidimos darle la huella a otro hermano de Mesa a la vez y así engañarlos a los dos haciéndoles creer que era el otro el que recibía nuestra Huella. Ese compañero es nuestro hermano Flores y cualquiera que haya hablado con él aunque sea un minuto sabe que José Luis Flores es el Alma de la Mesa. No era cofrade, llegó para grabar nuestro recorrido un Lunes Santo y desde ese mismo momento decidió que ese era su sitio, que esa era su gente. Pionero en contar lo incontable, capaz de hacer un estudio acerca del trono con infinidad de datos de todo tipo y que tristemente cayó en el cajón del Hermano Mayor de turno que no fue capaz de ni siquiera echarle un vistazo. Alma madre de nuestro portal al mundo virtual, nuestro blog, allí donde mucho antes de la existencia de WhatsApp nuestro grupo de hermanos ya interactuaban entre sí en un modesto chat que había habilitado. Creador de la que es probablemente la cuenta de twitter más longeva de la hermandad, donde más de un Lunes Santo se retransmitió a golpe de tuit que marcha iba a sonar, donde estábamos, que hacíamos, que pasaba…pero sobre todo creador, creador de historias que nos hicieron volar, motivarnos y romper con una tendencia negativa en cuanto a la marcha de trono en la calle, pese al disgusto de alguno que no supo entender que la banda sonora del Último Mohicano casaba de forma perfecta no solo con la cara de nuestra Trinidad, sino con los corazones de unos hombres de trono que una vez proyectado el vídeo en la pared del salón de tronos de nuestra hermandad salieron a comerse Málaga entera al compás del paso trinitario que tanto nos gusta y nos identifica.
Dos amigos, dos compadres, dos hermanos que son huella, que dejan huella. Vuestra Mesa os quiere. Enhorabuena a ambos.
Javi Díaz.
Málaga, a 18 de marzo de 2017
"Trinitas"
Trinitas
Amanece un sábado cualquiera del mes de marzo en el barrio de la trinidad. Me dirijo a dar mis clases como cada sábado a la banda que me vio crecer como persona y como músico. Pero hoy no es un día cualquiera, en el aire confluyen aromas y sentimientos color malva, que darán fe de momentos irrepetibles para los hermanos trinitarios.
Esta mañana voy con prisas, horarios cambiados y pensamientos hacía una mirada, su mirada. Como ya sabía hoy antes de la gran cita ocurrirían momentos especiales. Hoy no es un ensayo cualquiera. Dos calles más abajo tenía el privilegio de comenzar la jornada batuta en mano, dirigiendo a un grupo de músicos arrastrados por el sentimiento del color rojo de la rosa de María Santísima de la Amargura Coronada. Cuál fue mi sorpresa, que la primera marcha que tuve el placer de guiar con la expresión de mis brazos era Coronación de la Trinidad de mi hermano y amigo José Antonio Molero, señal inequívoca de lo que presentía que estaba por llegar.
Acabado el ensayo mucho antes de lo normal, fui a fundirme con la oración hecha palabra, esa cita que no puede faltar en mi calendario en cada comienzo de la cuaresma, momento que siempre viviré con ilusión junto a mi gente, aquellos privilegiados por ser sus pies, aquellos bautizados esa misma mañana como los apóstoles trinitarios.
Grandes mensajes, grandes palabras de un nuevo hermano unido por su dulce mirada. Gracias Félix Gutiérrez, siempre llevaremos tu mensaje en nuestro corazón. Pero no puedo dejar pasar en estas líneas, el momento más emotivo que pudimos vivir este grupo humano al que llamamos Mesa de la Trinidad. Homenaje más que merecido a los culpables y pilares de que este sentimiento sea una realidad. Mi más sincera enhorabuena hermanos Víctor y Flores, fue único ese momento al veros abrazados con uno de nuestros símbolos de unión hacia nuestra Madre, nuestra huella no podía recaer en mejores manos.
Ya culminado nuestro acto de fe hecho palabra, seguía teniendo dentro un resquemor que cada vez se hacía más y más grande. Mi pequeño momento se acercaba.
No puedo negar que tenía miedo, miedo por no llegar a estar a la altura que la circunstancia requería. Eran muchas las sensaciones que sentía en cada palabra de mis hermanos. Esperaban impacientes e ilusionados un momento que se alargó en el tiempo.
Cayó la tarde y el escenario cambió. Después de tantas horas delante de un piano y un pentagrama en blanco, todas aquellas páginas borradas anteriormente llegaban a su final. Se estrenaban mis vivencias trinitarias hechas música. Por mi cabeza pasaban infinidad de pensamientos... ¿les gustará?, ¿habré conseguido plasmar el sentimiento de cada una de las almas que le rezan cada lunes santo?, ¿defraudaré a mi gente?
Todas esas preguntas se disiparon una vez que me volví a encontrar con todas esas caras llenas de ilusión y pasión trinitaria. Tenía claro que estando ella tan cerca nada podía salir mal.
La iglesia repleta, batuta arriba y de repente empezaron a brotar en el aire cada una de las notas musicales, aquellas que guardadas en mi corazón salieron por los instrumentos de cada uno de los músicos de la sinfónica trinitaria, como así los nombrara nuestro hermano Kara en su pregón de 2016.
Escuché al comienzo como amanecía la mañana del Lunes Santo en el barrio de la Trinidad, con una melodía que explosionaba de júbilo por el gran acontecimiento que Málaga entera esperaba con ansia otro año más. Esa melodía que se repetía con la entrada triunfal de cornetas haciendo vibrar y llenando de emoción a cada trinitario en ese día tan especial.
Una vez pasado ese momento, entré en una melodía de reflexión, pero una reflexión íntima de fe hacía nuestra Madre, que se repite con más fuerza afianzándola en un cúmulo de sensaciones al pensar en ella.
A continuación, no podía faltar el sello del barrio. Ese barrio que derecho arte, pero no un arte cualquiera, sino el arte flamenco. Aquel flamenco puro que corre por las venas de cada persona que le reza cantando y bailando cualquier día del año tanto al hijo de Dios como a su Madre. Y lo sentí, y no podía faltar en esta composición, le debía ese guiño a una de las tradiciones populares por excelencia de nuestra tierra.
Una vez concluida esta explosión del arte más puro, un pequeño puente musical me llevó en volandas al momento más importante de la obra, una humilde declaración de amor hacia María Santísima de la Trinidad Coronada. Una melodía sencilla, simple y sin alardes con la que quise demostrarle una mínima parte del amor que por ella proceso, ese amor que culminará con la misma melodía en fuerte con cornetas y tambores que anunciaran lo que todo el año estamos esperando que se produzca, que María Santísima de la Trinidad está en la calle como Reina y Madre de todos los Malagueños. Y así:
Acabaron esas notas musicales en el aire
Dando lugar al comienzo de una historia real
Noches en vela imaginándola por sus calles
Con la única idea de ayudarla en su caminar
Ella se merece mucho más que mi música
Esa que ya es vuestra hermanos de varal
Quedando para los anales de la historia
Mis sentimientos con un nombre, TRINITAS.
Adolfo Gálvez González.
Málaga, a 16 de marzo de 2017
2016
"Molero de la Trinidad"
Veinte años de carrera dan para mucho. Dice que se va, pero sabemos que es un farol. Llegó un día para poner música a una coronación, y con el tiempo quiso regalarnos un nuevo himno que desde entonces sería banda sonora primero de nuestros Lunes Santo y más tarde de nuestras vidas. Málaga poco a poco ha ido haciendo suya una melodía y una letra que no es ni más ni menos que una reclamación histórica a la Málaga cofrade plasmada por otro de los nuestros... “nunca sola andarás”
. Nunca una frase significó tanto para un trinitario, aunque haya quedado obsoleta a día de hoy, pues hace ya mucho que nuestra Trinidad no anda sola por las calles de Málaga y eso, en gran parte viene dado por un trabajo y un buen hacer por parte de todos que no sería posible sin esa unión trono-música que tanto bueno nos está dando, y ahí es donde entra Molero Luque como parte esencial de esa unión.
El pasado día 24 de Septiembre tuvo lugar en la casa hermandad de la hermana cofradía del Rocío un merecido homenaje a quien, en opinión personal del que escribe, mejor sabe en Málaga poner música al andar de nuestros tronos. Dos kilos de comida servían en esta ocasión como necesario donativo (desgraciadamente) para acceder al homenaje que se organizó a un hombre sencillo con la mitad de ego y el doble de cercanía y amabilidad que cualquier otro con su currículum esperarías que tuviese. La magnífica Banda de las Golondrinas de la querida ciudad de Vélez-Málaga fue la encargada de hacer un recorrido cronológico de los “grande éxitos” de Molero Luque, donde a través de sus sones fuimos rememorando efemérides tan importantes para la Semana Santa de Málaga como las coronaciones de María Santísima de la Trinidad, de María Santísima del Rocío y de Nuestra Señora de la Soledad. Todas coronadas musicalmente por el buen hacer y la sensibilidad de nuestro amigo Mole. Degustamos la que posiblemente sea su obra más personal dedicada al Santísimo Cristo de los Milagros, conocimos de primera mano lo que la música de Molero significa para las localidades de Vélez-Málaga, Torre del Mar y Cieza, y como no, lo que significa para los cofrades malagueños y trinitarios.
Diez marchas. Diez obras magníficamente introducidas por personas vinculadas a la hermandad a la que estaba dedicada la marcha. Personas que en muchos casos también tenían vinculación con el maestro y en algunos casos con nuestra Virgen de la Trinidad y nuestra Mesa, y que supieron hacer la introducción perfecta a la marcha a interpretar. Palabras breves cargadas de significado que venían a dar paso a lo realmente importante: la música. Y aquí es donde hay que resaltar el gran trabajo de la banda de las Golondrinas, pues sonaron a la perfección y supieron transmitir en todo momento la esencia de Molero. Especialmente me gustaría destacar la presencia del violín en la marcha Paz Franciscana, marcha dedicada a María Santísima de la Paz de Vélez-Málaga, pero sería injusto destacar sólo una cosa del gran recital que dieron, pues se notó en todo momento la dedicación y el sentimiento que la banda puso para tal ocasión. Fue una gozada escuchar el magnífico solo de trompeta de Pasa la Soledad, lo exquisitamente malagueña que suena María Santísima del Amparo, una marcha que al igual que Pasa la Soledad parece ganar con los años, o los aires de grandeza de las tres marchas de coronación que sonaron en esa tarde victoriana en la que muchos amigos quisimos darnos cita para enaltecer el trabajo de nuestro amigo José. Una a una se iban sucediendo las marchas, una a una nos iban transportando a momentos concretos vividos por cada uno de los allí presentes, igual daba andar a paso pollinico con el olor a sal de las calles de Torre del Mar que formando parte de la horquilllería de la Paz veleña. Estábamos en Cieza acompañando a la Virgen de la Piedad y al momento en una esquina de calle Mármoles viendo el pausado caminar del Santísimo Cristo de los Milagros. Pasó la Soledad y nos fuimos a la coronación la del Rocío y al final de todo el camino unos brazos que se entrelazaban con su amigo para cantar juntos un himno surgido de la amistad para enaltecer a a más guapa trinitaria y que poco a poco Málaga, y el público allí congregado, hizo suyo.
Emoción. Emoción final en una tarde que poco a poco fue haciéndose de color malva, y orgullo de tenerte entre uno de los nuestros. Dices que te vas, pero nos lo tomamos a broma, porque aunque así fuera el legado que dejas en Málaga perdurará para los restos.
Gracias Molero, gracias por engrandecer con tu música la Semana Santa de Málaga y en especial a María Santísima de la Trinidad. Vuelve cuando creas que debes volver. Experimenta, prueba cosas nuevas, pero vuelve. Vuelve a tu sitio. Mientras nos seguirán quedando los homenajes más auténticos, los que nos damos cada vez que nos reunimos todos con cualquier excusa para pasar un buen rato.
Francisco Javier Díaz Luque
Málaga, a 8 de octubre de 2016
2015
"Lunes Trinitario, el retorno."
Lunes 30 de marzo, el reloj marca las cinco de una tarde primaveral en la que retornan la ilusión y los nervios del primer día, como si volviéramos once años atrás.
Desde que el taxista identifica mi camiseta y menciona "que orgullo ser de la Mesa de la Trinidad" ¿a su barrio verdad?
Desde ese instante recobro la responsabilidad que significa ser Hombre de Trono.
La Peña trinitaria es un improvisado patio de cuadrillas. Sin subalternos, todos primeras figuras del troneo. Hombres valientes del Trono que te arropan y tejen con energía el traje de luces enfajado.
Presentación de los nuevos que seremos eternos, y visto lo visto todos serán pregoneros. Juani encendió las velas del mosaico que anuncia el barrio, que plasma un sentimiento y propaga fe a la madre que nos arraiga desde sus pies al cosmos.
Calle Arriba y arropado por mi apoderado en este arte del troneo, mi hermano David y su hijo Alejandro.
Nos persignamos y paseíllo de gala por el albero adoquinado con pasodoble sinfónico hasta la casa hermandad, donde las corcheas y tríos melódicos tienen cara, frente al tendido abrazados y al son de nuestro himno dedicamos la faena a la sinfónica estelar.
Salón de Tronos, mirada a sus ojos, que son los míos. Me coloco enfrente de mi mismo como sugirió Juan Ramón Romero, y recorro mis vísceras de una visual, comprometido con mi mesa, mi hermandad, soy un elegido. Valor y al hombro Trinidad.
Adentrado en su alma y en las vuestras, salimos desde dentro como novedad, suena Alma De la Trinidad, con el izquierdo en la calle y el respeto de lidiar una faena de salón en un ruedo de alpaca creado por Casielles, ejecutado por Los talleres de Villarreal y bajo un nuevo cielo bordado de amor y rematado por un Dios niño de Murillo que Salcedo cautivó.
Tiento el varal, busco la postura, pruebo el hombro y rezo por no defraudaros. La mejor Virgen de Buiza está en la calle y con todos los sentidos alerta lo primero que puedo percatar es una atmósfera insaciable de palmas y vítores desgarrados,buenas vibraciones hermanos.
En calle Carril nos probamos al capote, noble por el derecho y educándolo por el natural, virgen del subterráneo; mesida, Trinitario y el izquierdo al arrancar "me la quiero dedicar" "ole figura, esto suena a puerta grande" sin miedo, a ganar metros, que las palmas toda la noche nos alentarán.
Saliendo del reino Trinitario, suena el himno y el rezo se hace cantar en un Puente de la Aurora que fusiona el barrio a una ciudad, con ronroneo, pasitos atrás, porque del barrio cuesta salir, oído mi mesa, en la ciudad entra la señora y para delante un pasito mas.
Un estilo ya clásico se adentra en Málaga. Se confirman mis sospechas, cuatro años son una carrera, hombres de tronos cultivados, solemnes y con oficio torero cambian de tercio sin aspavientos, con elegancia, con toda la sabiduría de un método consagrado en una fórmula sencilla de bendita penitencia, una simple regla de tres; Amistad compromiso y creatividad.
El recorrido oficial marca el carácter y personalidad de la hermandad en su estación de penitencia, es la exigencia del tendido de sombra. Los ojos de la Málaga "la Malaguita" y la Malagueta están expectantes.
Los clarines de "Trinidad a tus pies" anuncian el cambio de tercio en la Avenida de los Tronos, tres pares de banderillas malvas clavan la huella de la mesa en su ciudad, identidad por malagueñas, y el Amparo de la música del maestro, al unísono doscientos sesenta hermanos al paso Trinitario, con el fuerte de grabes... más Trinitario.Y la corneta verde perchelera de Molero, cimbrea el oro de palio con un izquierda adelante y la mirada atrás, con permiso; para mis niñas de su papá.
"Al hombro" lo alivia la melodía de madera, el ritmo es un tambor ronco que nace en el Atabal y se crece hasta la Alameda, la música se alumbra y se procrea en otra noche genial. Málaga esta preparada y el tendido dispuesto a rezar, a tus pies siempre Trinidad.
Solemne el paso por el corazón de Málaga, siendo cierto que otras grandes faenas en Larios, nos inspiran a seguir mejorando. A paso muy corto con un acompasamiento medido pero sin ensayar, asoma la virgen a la Tribuna oficial, dos toques de campana fallidos, ni caso, el único fallo de un mayordomo de trono en todo el recorrido.
Termina en "Triana la O" y empieza la sinergia cofrade del El Palio, el Hombre De Trono, La sinfónica y sobre todo, Trinidad; a escribir los cánones de como cualquier trono grande malagueño quiere andar, el espejo en que todos se miran, y lo mejor; la virgen que Málaga desea, la Señora que Málaga arropa y agasaja, nuestra Señora, nunca se queda sola.
Dos toques de campana y rompe la voz desde el pasaje chinitas " viva la Virgen de la Trinidad" Arriba el trono que se levanta con el Alma de La Trinidad, himno internacional de un barrio malagueño para la humanidad. La sinfónica a fuerza de pulmón levita el trono desde su eje, mesida templada de izquierda a derecha, paso adelante medido con cada compás, muy lento, con la timidez del baile nupcial. Tremendos acordes que que enmarcan la cadencia y el tempo que desde niños hemos visto en el buen andar de los tronos por la ciudad del paraíso.
Se templa el paso, se mesé el palio dibujando una media luna, se dibuja un acorde en el espacio, se centran las miradas mientras crece el silencio y la música calla la noche para que los ojos empiecen a hablar, creando un diálogo visual entre lo humano y lo celestial.
Las cabezas de varal asoman por Granada y la marcha llega a su ocaso, mientras el trono queda en el sitio esperando una nueva orden musical, termina Alma, cambio de paso y alegría flamenca de Coronación, lo solemne se hace arte y el arte se hace trono, y un himno de la Semana Santa de Málaga, giran las cabezas, los corazones, los teléfonos e hierven las emociones: trinitaria es la coronación, acompasamiento por derecho y parece que no nos vamos, no queremos irnos, no quieren que nos vallamos; la excelencia está en Málaga y así es como rezamos.
No se puede andar mejor, tanto que Málaga expectante se queda detrás del manto, detrás de la Madre de su Señor, una ciudad entera cautivada por derecho y devoción Mariana.Trinidad, Málaga a tus pies. Ella es la nuestra hermano Quintana. Ella es la nuestra y Málaga para Ella.
Nos salimos de la oficialidad con una doble curva por la que pasan los campanilleros, se repite la tónica de toda la faena, temple por derecho y noble al natural. Ni un vaivén ni un paso cambiado, otra curva para enmarcar. Y de caldeleria a tejón otra curva al son.
Así somos y así andamos, en Carreterias al hombre de trono, la madre nos recuerda que somos humanos. Muleta al Alvero, espada al cielo, llamada al trono y hueso, el estoque no se clava pero hace daño, salpica la sangre y sale de los hombres el oficio tronero. Fuera el pasodoble, que suene el tambor y a buscar nuestro sitio en la plaza. Sin olvidarnos que cuanto menos sufre el trono, antes viene la vuelta al ruedo.
Charla con los subalternos, Corli se viene adelante en el izquierdo "bajamos después del A, siempre después del A" Ganando metros el H se viene arriba, lo iguala con el derecho. Y con oficio el trono cumple en la Tribuna de los pobres, y cumple con acierto, con un cante de mas y una marcha de menos.
Curva de 180 grados, toda la Málaga cofrade admirando el acierto y esperando el fallo, los tirones arriba son a una. La fe nos pone firmes a los hombres de trono, el tirón a destiempo de un varal ha sido extinguido; música, capataces, orden y giro. Sin estridencias, con hermandad, todos igualados y la señora mira atrás, Puente de la Aurora, Málaga ya está en La Trinidad. Cuerpos rectos y almas entregadas a la trinitaria madrugá.
Los ciriales frente a la Peña Trinitaria, frente a la Mesa misma, frente al origen y mirando al sueño que se cumple, Do Re Mi Fa, dos toques de campana y la sinfónica hermano Javi nos regala la marcha que sueñas y ya siempre soñarás.
Irrepetible, la Candelaria de la Reina trinitaria alumbra su mosaico, enciende un barrio, y de frente deslumbra a su ciudad. Estamos en tu calle y tu calle está en ti, sin creerlo, al son de una marcha clásica y recogida te revelas y haces sublime, a un paso corto tus hombres de trono te recogen ante un barrio espectante, incapaz de contener la alegría y el orgullo de volver a verte. Viva la Trini, viva la virgen de la Trinidad, y viva la gitana trinitaria que te reza como sabe, y que te reza porque te quiere rezar, esta orgullosa; la madre del cautivo entra al paso por su calle, quien quiera silencio que calle, quien quiera rezo que rece, porque esto solo se entiende en el barrio de la Trinidad.
Siete minutos y medio de marcha nos llenan de salud y valentía para abrir la puerta grande ejecutando sin miedo la suerte de matar los complejos históricos que nos impedían abrir el cielo con la casta de los que quieren y saben ganar, la Trinidad se recoge al paso con la misma elegancia que diez horas antes comenzaba a caminar. Tres marchas nos separan de la Plaza Jesús Cautivo. Tres marchas que se acompasan por los 260 hombres de tronos, tres marchas que se convierten en una plegaria sentida y sin duda mi mejor momento de la faena. Agradecimientos y dedicatorias desde el corazón, duro lo que dura Virgen del amparo, paso Trinitario de tres Mesías y el izquierdo adelante al compás del redoble de palillos.
Nos acordamos de los que están en su cielo, agradecemos la camaradería con sosiego, los recién llegados piden sitió para el año venidero y los que retornamos reímos de felicidad.
Plenitud de ver el sueño cumplido y sobre todo la responsabilidad de que esta forma de llevar a nuestra Señora ha quedado escrita a sus pies y en la leyenda que debemos escribir en la puerta grande de la casa Hermandad "buenos nacimos y mejores moriremos" hombres de trono de La Trinidad. Amén.
Gracias a todos hermanos por volver a sentirme lo que desde niño soñé y mi gran hermano David me enseño a ser; Hombre de Trono.
Y especial agradecimiento a Flores, Víctor, Ricardo y Paco por su insistencia, comprensión y confianza incondicional en mi y mi valía como persona y Hombre De Trono de La Trinidad.
Sin olvidar al Lejía, a Cárdenas y Alberto el veleño, por repetirme la misma pregunta cada vez que nos veíamos ¿este año vienes? A Aurelio por su mirada resignada antes mis tres negativas respuestas en tres años de retirada de los ruedos.Y a Juanma Ray por contestarme: "maricona"cada vez que que le decía que yo ya no estaba en forma para el trono. Y todos los que siempre me habéis mostrado muestras de cariño y respeto cuando nos hemos visto. Sin olvidarme de Javi por ver en ti este lunes Santo algunas cosas de las que hoy veo en mi hace once años, y que tanta vitalidad y creatividad aportan y aportarán a esta bendita Mesa Trinitaria.
Y gracias por su puesto al maestro Molero que me inspiro desde su coronación y su amparo, que se podía andar mejor con un trono en Málaga.
Gracias a todos hermanos. Trinidad a tu pies!!!
Nikolás Gómez Álvarez
Málaga, a 30 de abril de 2015
"Lunes Santo 2015"
Suena “La Madrugá” de Abel Moreno.
Alguno aún se relame pensando en el año 2009; Nuestro Padre Jesús Cautivo avanza a paso lento por calle Strachan, va camino de la catedral y parece que se para el tiempo, pero no, esta vez no. Estás en el barrio, vienes de vuelta y aunque te cuesta evadirte de algunas voces que se escuchan afuera, consigues cerrar los ojos y disfrutar.
María Santísima de la Trinidad avanza por su calle, desde el balcón de la casa-hermandad de la Salud caen pétalos y tú, la meces, la duermes, la mimas…
Es el momento de recordar quienes somos, de dónde venimos y por lo que hemos pasado. Una voz se rompe y el paso se hace más abierto, sientes el brazo de tu compañero que tiembla y se agarra a tu túnica y aprietas más fuerte.
Ahora es cuando empiezas a entenderlo. Ese es el verdadero milagro, ese es el verdadero sentido de la Semana Santa.
En una sociedad cada vez más loca donde las personas miran a otro lado ante los problemas de los demás, en una sociedad individualista que agota en cada tienda los palos de selfie con la intención de no tener que hablar con el prójimo ni para tan siquiera pedirle el favor de que te haga una foto, en una sociedad cada vez más rápida y estresante donde encontrarse a un amigo a veces significa tener que pararte a hablar con él y perder diez minutos de nuestro valioso tiempo, 250 locos deciden juntarse aunque sea una vez al año y romper con todo, y entonces miras por tu compañero, te preocupas por él y te comprometes con el colectivo.
Sabes a lo que has venido y si caemos, nos caemos juntos.
Antes, mucho antes, el día había empezado en calle Trinidad. Como siempre, las ganas de dormir eran muchas, pero los nervios también y estos siempre acaban ganando la partida.
Siempre hay cosas por hacer, detalles que pulir y por eso, como si de una tradición se tratara, solemos dejar pequeños detalles sin cerrar para así el mismo Lunes Santo por la mañana tener una excusa para bajar a la casa-hermandad y vernos.
Es el momento de los primeros abrazos, de las primeras caras de felicidad “Lunes Santo” nos repetimos entre nosotros, como si de un código de honor se tratara.
Miramos hacia arriba, por cumplir más bien, ya que este año no hacía falta clamar al cielo para que se abrieran las nubes, aún así, un cofrade nunca está tranquilo y la preocupación por el tiempo, la redistribuimos en otras cosas.
Como siempre, en algún momento de la mañana aparece Diego cargado de plátanos, agua, camisetas… algunos les gastan las mismas bromas de cada año, lo cierto es que sin él nada sería igual.
Diego nos cuida, mira porque no nos falte de nada y está pendiente de cada detalle. De recoger el dinero, de las camisetas, de no haya un solo analgésico caducado en el botiquín, de que no nos falte nada a lo largo del recorrido…
Diego es el primer hombre de trono de la Mesa que se retiró del varal y un ejemplo a seguir para todos nosotros de funcionalidad, de compañerismo y de cómo las amistades pueden traspasar generaciones cuando tienen algo tan grande en común.
A las cinco de la tarde ya estamos activados, la Peña Trinitaria nos espera.
Allí, en nuestra otra casa, donde tantas veces hemos reído, donde tantas veces hemos soñado con ese lunes por el que suspiramos todo un año los abrazos se suceden a cada momento, llega la hora y subimos al salón de arriba, los nuevos se presentan.
Todos y cada uno (y este año eran unos pocos) nos cuentan quienes son y que les ha traído aquí, mientras los miembros antiguos no paramos de ponerles en aprietos, siempre con mucha guasa y sin mala intención.
Bienvenidos todos hermanos, el año que viene seréis vosotros los que disfrutaréis desde la barrera de las presentaciones de los nuevos.
Toca fajarse, que nos vamos.
Como siempre, asistimos a esa cita obligada, a ese ritual que se lleva repitiendo tres años. Nuestra banda interpreta a modo de calentamiento la marcha Rezo a tus pies, y allí, a pesar del calor, los brazos se entrelazan, cogemos el paso y piel con piel cantamos juntos…
Rezo a tus pies
Porque es como yo sé rezar
Rezo a tus pies
Reina el barrio la Trinidad
Rezo a tus pies
Porque así me enseñaste a rezar
Mientras yo abajo esté
Nunca sola andarás.
Aparecen los primeros vivas, las emociones están ya a flor de piel, Mesa y banda somos uno, ellos nos dicen que nuestro esfuerzo es su orgullo y nosotros les decimos y les repetimos que sin ellos nada sería lo mismo.
Que no hay banda en el mundo mejor que ellos para acompañar a María Santísima de la Trinidad.
Ya es momento de entrar a nuestra casa-hermandad, allí nos espera la más guapa trinitaria para de su mano, volver a pasear por los salones de nuestra Málaga eterna como bien dijo Juan Ramón Romero en nuestro pregón.
Calle Trinidad es un hervidero al paso de la Reina trinitaria y tras pasar de forma más solemne por calle Carril, llegarían los primeros “rockanroles” de la noche en calle Mármoles.
El puente de la Aurora se llena de Trinidad al paso de la Señora.
Este año nos volvía a acompañar uno de los miembros fundadores de nuestra Mesa, una persona muy importante para éste grupo que siempre ha estado, aunque no lo haya hecho físicamente cada Lunes Santo.
Nuestro hermano Niko disfrutaba por fin de aquello que una vez soñó: ver a la Trinidad pasearse por Málaga y llegar a su barrio de puntillas, pero no adelantemos acontecimientos aún.
Tras dar con maestría la curva de entrada a la Alameda, se produciría un hecho importante; toda la Alameda se iba a andar con marchas de nuestro compañero José Antonio Molero Luque.
Los homenajes se dan en vida, y aunque ya sean unos cuantos homenajes los que nos hemos pegado todos juntos, nunca está de más reconocer a nuestro hermano Molero de forma profesional.
Acompasamos el estreno de su marcha “Al hombro” del principio hasta el final, además de sus ya clásicas composiciones “María Santísima del Amparo” y “Rezo a tus pies”, más tarde, ya en la tribuna oficial sonaría “Coronación de la Trinidad” tras la marcha “Alma de la Trinidad”, y es que ya se merecía un año que esa maravilla creada para la coronación canónica en el año 2000 de Eloy García sonase detrás de la Señora en la Tribuna.
Tras una calle Larios de ensueño, llegaría una doble curva de categoría y luego…luego llegaría lo que le da sentido a todo.
¿Qué emoción tiene ganar sin sufrir? Pues eso mismo.
El trono empezó a caer, notamos como la pata cada vez iba más cerca del suelo, pero nunca perdimos el paso, y nunca dejamos que tocara esa pata, hemos madurado y supimos ganar metros a tambor y dosificar esfuerzos para la entrada al barrio.
Carretería pasó como un mal sueño del que supimos despertarnos con los aplausos de la Tribuna de los pobres, y es que pasarán los años y cada vez será más tarde, pero el pueblo nos seguirá esperando ahí.
Les da igual que al día siguiente sea día laborable, ellos quieren rezar con nosotros a los pies de su Trinidad, y nosotros no somos nadie para negarles eso.
Tras el subidón de energía que nos da la tribuna del pueblo llegaría el momento clave.
Siempre nos acordamos de ti el Lunes Santo, pero más en esta curva, una curva que entre unos pocos hemos querido bautizar como “la curva del Ray”, aquí, muy cerca de donde un día se cruzaron tus dos dolorosas en ese maravilloso Mater Dei que quedará ya para el recuerdo, tu Mesa se vació.
También quiso ayudarnos desde ahí arriba el padre de unos de los nuestros que hace muy poco nos dejaba, nuestro Migue de la Sangre pedía a su padre que metiera el hombro con nosotros, y vaya si se notó.
Nos distribuimos de otra forma en los varales, en la parte derecha, donde cae más el peso del trono por el peralte de la curva nos metimos cinco donde cabían tres, y pese a todo, al final salimos con los riñones vivos y con otra vivencia más que contar, luego vendría la curva entrada a la avenida Fátima con ese paso elevado que tanto nos gusta, pero ahí estábamos de nuevo cinco tíos abrochados bajo la pata para que ésta no llegara ni siquiera a acercarse al bordillo, y ahora sí, estamos en el barrio, tocaba disfrutar…
muchas horas antes, antes de salir, antes de cantar con nuestra banda, e incluso antes de que apareciera Diego con los plátanos, estando dentro de la mesa del trono por la mañana quise mirar la cruceta, que estaba escrita en un papel y pegada en el varal A de la Mesa.
Me sorprendió lo pequeña que era, y reparé en que la cruceta terminaba con la curva de entrada a calle Trinidad.
Debajo ponía:”Trinidad: todo lo mejor”, y así fue.
No solo nos tocaron todo lo mejor, sino que en esos momentos, cuando más flaqueaban las fuerzas, nosotros también dimos todo lo mejor de nosotros mismos.
Se hizo una calle Trinidad llena de orgullo, por todos aquellos compañeros que un día subieron nuestra calle a la carrerilla, arrastrando pata, y con unas ganas locas de llegar, se hizo una calle Trinidad al compás de la música, elegante y sin prisa, nos acordamos de los que se fueron, nos acordamos de los que acaban de llegar, como la hija de nuestro hermano Hugo y nieta de José Antonio, y entre todos, llegamos a la gloria.
Sobraron voces, faltó silencio, pero poco a poco iremos aprendiendo a trabajar cada vez más con la motivación por dentro del cuerpo para que la fuerza no se nos vaya a veces por la boca.
Todo llegaba a su fin, el encierro (largo como siempre) acabó, y con la Señora ya posada en el salón de tronos vimos como el Señor de Málaga entraba de cara al pueblo que le sigue, acababa así un Lunes Santo más, otro Lunes grande que quedará para la historia de nuestra cofradía.
Volvieron los abrazos, las felicitaciones, volvieron las tertulias, se limaron asperezas y se empezó ya a hablar de que tenemos que mejorar para el 2016, porque si hay algo inmejorable en éste grupo son las ganas de crecer.
Javier Díaz Luque
Málaga, a 11 de abril de 2015
"Presentación cartel TRINIDAD 2015"
Una mañana más, y van doce, nos volvíamos a reunir para mostrarle a la Málaga cofrade que en la Trinidad tenemos ilusión por hacer cosas. En un tiempo en el que los cofrades de base, esos que se autoproclaman verdaderos y que se consideran auténticos cuando desprecian y critican pregones y carteles alzan la voz, éste grupo de hermanos reivindica esa tarea. Un acto montado con el único fin de enaltecer a su imagen de devoción y fomentar la hermandad nunca puede ser criticable de una forma tan gratuita. En una época de redes sociales, de mensajería instantánea y de información rápida que se consume de forma aún más rápida, el cartel anunciador es más necesario que nunca. Lo digital se consume y se pierde en la nube, por otro lado, ahí quedará nuestro cartel puesto en ese escaparate quien sabe si semanas, meses o un año, cuando sea sustituido por el siguiente.
Estábamos citados a las 12:00 del medio día en la sala de juntas de nuestra hermandad, una sala de juntas que también tiene su corazoncito, y después de lo vivido hace escasos días necesitaba algo agradable que escuchar. Los componentes de nuestra querida banda iban llegando a cuenta gotas cargados de sus instrumentos, y antes de que se abrieran las puertas, ya quisieron hacernos un regalo a los allí presentes. A modo de ensayo sonaba “Y en Triana la O” y ése balanceo izquierda derecha recordando días felices era inevitable en los pocos que nos encontrábamos allí.
Con el salón de actos repleto, empezaba el acto. Como si de nuestra salida procesional se tratara,
sonaba “Alma de la Trinidad”, y tras agradecer con aplausos la marcha tocada por nuestra Trinidad Sinfónica, nuestro hermano Paco Hidalgo tomaba la palabra para invitar a Carlos Ismael Álvarez, comisario episcopal de nuestra hermandad, y a los autores del cartel, nuestros hermanos Nicolás Gómez y José Luis Flores a descubrir la fotografía que éste año ilustra nuestra estación de penitencia. Un cartel que no es más que un primer plano de nuestra madre, tan sencillo y tan difícil. Una fotografía tomada a cuatro manos y envuelta en papel de regalo malva por todo un grupo de amigos que parecen querer decirle a la Málaga cofrade: esto es lo que os estabais perdiendo.
Tras descubrir el cartel, nuestro hermano Paco recordó un fragmento del pregón que dio Carlos Ismael Álvarez en el teatro Cervantes hace ya unos años para anunciar nuestra semana mayor, un fragmento dedicado a María Santísima de la Esperanza que sirvió de bienvenida a nuestra hermandad al comisario episcopal que tiene la tarea de guiar los pasos de nuestra cofradía. Tras esas palabras, Paco quiso también tomarse un momento para reivindicar la cordura perdida, para pedir en definitiva, paz entre nosotros.
Llegaba el momento de entregar nuestra huella trinitaria, donde se produciría la sorpresa de la tarde.
Tras hacer creer a nuestro hermano Paco Hidalgo que la huella sería entregada a otra persona, nuestro compañero Víctor Carnero subió al estrado para hacer una introducción de la persona que recibiría tal galardón, que no era otra persona que el mismo Paco. A medida que nuestro hermano Víctor hablaba, la cara de nuestro amigo iba cambiando; al principio negaba ser merecedor del reconocimiento, nada más lejos. Tras asimilarlo, su cara cambió expresando gratitud, la gratitud de un hombre imprescindible en nuestra causa. Hermano, siempre fuiste de pocas palabras, pero certeras. Palabras que se hacen escuchar y respetar. Amigo, siempre fuiste de largas miradas y sonrisas irónicas. De los que te dan un palo y te miran a la cara, porque así es como actúan los que no esconden miserias. Siempre te mantuviste a un lado. En el traslado, nunca caminaste delante de ellos, ni siquiera en la época en la que por una cosa u otra, eras un niño de la casa. Eso siempre se lo dejaste a otros, a esos a los que sí que le gustan la medalla y la chaqueta. Ya pregonaste a tu devoción, a tu Mesa y a tus hermanos, y fue el mejor pregón trinitario jamás contado. Un pregón salido desde lo más profundo de un corazón malva. Hermano Paco, éste no es solo un reconocimiento a tu persona. Es un reconocimiento a toda una familia trinitaria que nunca recibió un cíngulo dorado. Es un reconocimiento a aquella mujer que dedicando su tiempo y su esfuerzo, una vez confecciono, casi de la nada, un ajuar digno para nuestra madre. Un reconocimiento también a un hombre de hermandad, que estuvo presente en los momentos claves de ésta cofradía, y un reconocimiento, sobre todo, a uno de aquellos chavales, que tras hacerse hombre bajo los varales de nuestra madre un día dijo ¡Basta!, y decidió junto a otros, que quizás bajo la oscuridad de la mesa, su labor era más gratificante que la que hacía desde la comodidad del varal 8. Hermano Paco, desde el cariño, y el más profundo respeto de todos tus compañeros hemos querido hacerte entrega de nuestra Huella Trinitaria. Porque todos hablamos de que somos trinitarios, pero sólo tú has mamado ese antiguo barrio que ahora tanto anhelamos, y tú, principalmente, eres el que mejor sabe transmitir lo que significa la palabra “Trinidad” en todos los sentidos.
Seguía adelante nuestro acto, y tras agradecer la huella, Paco Hidalgo daba paso a Francisco Jiménez Valverde, pregonero del año anterior que tenía hoy la tarea de presentar a Juan Ramón Romero, pregonero de éste 2015. Paquito Jiménez, como es conocido en nuestro mundo cofrade, volvió a dar de nuevo muestras de lo que es, y de lo que sabe hacer. Leía hace poco un tuit de un buen amigo de ésta mesa, Alberto Zumaquero. Ese tuit decía algo así como “ya se han adelantado con Berzosa, verás que se llevan también a Paquito Jiménez de pregonero” se refería así a la elección por parte del Consejo de Hermandades de Sevilla de Raúl Berzosa como pintor del cartel anunciador de su Semana Santa, y a la vez, reclamaba de una vez, poner fin a esa torpeza de la agrupación de cofradías que aún, no ha sabido ver como pregonero de nuestra Semana mayor a Francisco Luis Jiménez Valverde. ¡Qué razón tienes Alberto! Paco Jiménez es patrimonio de nuestra Semana Santa, y esperemos que nuestra agrupación de cofradías se dé cuenta de ello más pronto que tarde. Tras las emotivas palabras que sirvieron para presentar a su amigo Juan Ramón Romero, nuestra Sinfónica, volvió a interpretar una pieza. Ésta vez, y en honor a nuestro pregonero, sonó el pasodoble taurino “Málaga tierra ideal”
Juan Ramón Romero empezó su pregón agradeciendo tantas muestras de cariño, y después abrió su corazón a los allí presentes que pudieron observar como vive y como siente la Semana Santa y la vida en general, un hombre auténtico. Especialmente aplaudidas fueron algunas de sus palabras dedicadas a nuestra madre “no hay nada más bello y sublime que ver a la Trinidad caminando por los salones de nuestra Málaga eterna” reivindicó también el papel del hombre de trono malagueño, al que Juan Ramón quiso llamar “Caballero de trono”, y también se quiso recordar el momento en el que él mismo, allá por 2013 narraba el paso de nuestra madre por calle Larios a los sones de “Y en Triana la O” que volvía a sonar interpretada por nuestra banda. Juan Ramón verso sobre la vida, sobre el ser humano y no fueron pocos los símiles que hizo entre la Semana Santa y el mundo taurino, ese mundo que él, como torero que es, domina al cien por cien. Juan Ramón emocionó a los allí presentes con sus palabras, pero especialmente emotivas, eran las pausas que se tomaba para contar anécdotas y símiles taurinos. Especialmente bonita fue la anécdota que contó acerca de un toro indultado por él mismo en Mijas, que también conocía el cariño por ese ser que una vez le dio la vida; su madre. Todos tenemos una madre, decía Juan Ramón, y aunque no esté, está.
Hace unas semanas, tras una reunión con Juan Ramón, un hermano de ésta Mesa le preguntaba: “Juan Ramón, ¿se torea como se vive?”, “Total y absolutamente” decía nuestro pregonero. Éste que escribe no sabe si se torea como se vive, o se vive como se torea, lo que sí sabe, es que Juan Ramón vive y torea, o torea y vive con el corazón por delante y las emociones sobresaltadas. Con ése corazón inocente del niño que un día pidió a sus padres un traje de torero para torear vacas y que finalmente, a los 48 años acabó haciendo realidad su sueño tomando la alternativa. Juan Ramón, desde éstas líneas solo queremos hacerte llegar nuestro agradecimiento por enaltecer con tus palabras el bello rostro de nuestra madre. Habrá más encuentros, porque eres de los nuestros.
Salón en pie para despedir a Juan Ramón y tras ese minuto de gloria bien merecido, fue Carlos Ismael Álvarez quien quiso tomar la palabra para despedir el acto. Palabras sabias y muy sensatas de un hombre que viene a aprender, que viene a empaparse de nuestros titulares, de nuestra hermandad y de nuestro barrio. De un hombre, que quiso dejar claro en su breve discurso que aquí sobra todo aquél que no venga con las intenciones de trabajar para engrandecer a nuestros titulares y a nuestra cofradía. Señor Carlos Ismael Álvarez, desde estas líneas nuestro agradecimiento, y también un ofrecimiento: aquí está nuestra mano, para lo que le haga falta. Se cerraba el acto de la mejor forma posible. Nuestra banda interpretaba de nuevo ese pack trinitario formado por las marchas
“Coronación de la Trinidad” y “Rezo a tus pies” Cantándole a María Santísima de la Trinidad que mientras estemos bajo sus pies nunca andará sola cerrábamos un acto muy digno del que nos sentimos orgullosos. Terminábamos así otro acto más, y tras las pertinentes fotos de rigor, nos dirigimos a la casa-hermandad de Expiración para hacer una comida de hermandad, pero lo que pasó allí, no será contado. Sólo recordado con alegría por todos los que allí se reunieron para celebrar que otro año más, estamos en la época que más nos gusta.
Javi Díaz.
Málaga, a 9 de marzo de 2015
2014
"Entrevista a Francisco Luis Jiménez Valverde"
“Para mí ser Hombre de Trono significa compromiso con la imagen que estas llevando, con la gente que tienes alrededor, con la Historia y con Málaga”
Con las sensaciones aún duraderas de su pregón y con sus palabras aún rebotando en nuestras cabezas y en nuestros corazones me dirijo, escasos tres días después del pregón, a la céntrica Plaza de Mitjana, donde he quedado con nuestro pregonero de este 2014, Francisco Luis Jiménez Valverde. La sensación fue la misma que me dejó cuando lo saludé por primera vez: cercanía, amabilidad y sencillez; sencillez de un hombre que sabe ganarte desde el primer momento y que habla claro.
Es Paco una persona polifacética. Además del don de palabra que tiene, y que le permite ser pregonero de mil batallas, se le suma la de bordador (lleva casi 20 años bordando para el taller de su amigo Salvador Oliver), colabora habitualmente en los medios de comunicación, en programas de radio y prensa escrita donde ha publicado diversos artículos históricos y especializados, y es que además Paco es licenciado en Historia del arte, pero por encima de todo Paco es Hombre de Trono, cofrade, y buena gente.
Para este grupo de hermanos es un placer acercaros un poco más a uno de los nuestros, a la persona que este año ha pregonado nuestra salida y nuestro cartel. Con ustedes Francisco Luis Jiménez Valverde.
-Ahora que han pasado unos días del pregón ¿Qué sabor te queda del momento vivido?
Me queda el sabor del compañerismo y de haber compartido con vosotros algo grande. Me sentí muy a gusto entre vosotros sobre todo porque compartimos un sentimiento, aunque los varales sean distintos…Trinidad, Esperanza… al fin y al cabo partimos de un mismo varal, tenemos los mismos sentimientos y el hecho de compartir con una gente que no era la mía las mismas sensaciones me hizo sentir muy feliz, muy contento y muy a gusto.
-¿Cómo afrontas un pregón cuando te lo encargan? ¿Sigues algún tipo de método o guión preestablecido?
Aunque no quiera, tengo mi metodología básica. Lo primero es que no acepto un pregón si no hay un vínculo especial con la cofradía o con la imagen, y después, empiezo a trabajar con antelación en el pregón aunque no lo escribo hasta última hora.
-¿Quien te encarga nuestro pregón? ¿Conocías a la Mesa de la Trinidad?
Yo tenía constancia de vuestros primeros pregones e incluso Víctor Carnero cuando dio el suyo me leyó antes su pregón, en el taller de Salvador Oliver, me pidió consejo, y yo ya sabía que más tarde o más temprano el pregón me lo iban a solicitar, y de hecho cuando me lo pidieron mi primer pensamiento fue el de decir que no, pero en el transcurso de la conversación me di cuenta que no podía negarme a vosotros para dar el pregón.
- ¿Qué sientes cuando te subes a un atril y te diriges a tantas miradas expectantes?
Nervios. Aunque la gente piense que tengo dominada la escena y crean que soy un profesional de los pregones siento nervios. He llegado a escuchar que encargarme un pregón a mí es ir sobre seguro, pero sigo sintiendo nervios, y los siento incluso para leer en la iglesia cualquier pasaje del evangelio, aunque todo pasa cuando subo al atril. Cuando subo al atril me transformo y ya me tranquilizo. Ahí es cuando suelto todo lo que llevo dentro.
-¿Cuál fue tu primer pregón?
Fue en el año 1990, fue un pregón de la juventud cofrade de la Agrupación de cofradías. Éramos un grupo de jóvenes cofrades que estábamos en la agrupación, con Paco Puente por ese entonces, y éramos el germen de juventud cofrade en la agrupación de cofradías. Paco Toledo quería mover de alguna manera la agrupación y di un pregón que hicimos en San Julián con una imagen particular de uno de nuestros amigos y un San Juan que trajimos de Vélez Málaga. Hicimos unos cultos y preparamos el pregón.
-¿Cómo se vive la Semana Santa con un micrófono a cuestas?
Diferente, porque vives la Semana Santa que retransmites y vives las emociones que retransmites. Es una Semana Santa muy distinta de la que yo vivía con mis amigos en la calle viendo lo que más me gustaba: las salidas, los encuentros, los encierros una buena curva…ahora voy donde me mandan por escaleta y cuando termino las retransmisiones voy a buscar lo que me gusta.
-¿Qué es lo mejor y lo peor de retransmitir Semana Santa?
Lo mejor es hacer llegar a la gente lo que tú sientes en ese momento. Hacer llegar a gente que no puede estar allí, o que está en otro punto de la ciudad, de forma eficaz lo que estás viendo y que lo sientan en su casa o en la calle teniendo una información veraz, necesaria y sentimental. Lo peor es la Semana Santa que te pierdes; la de estar con tu gente, con tus amigos, con tus compañeros de varal viendo alguna curva.
-Has tenido la oportunidad como periodista de entrar en varias mesas o submarinos a retransmitir “un tirón”, ¿Qué tratas de trasladarle a la audiencia en ese momento?
Intento que llegue la atmosfera especial que hay dentro de la mesa, lo que hay dentro de ese espacio rectangular donde se vive una mezcla de silencio, euforia y calor humano; e intento que el sonido que le llega le transmita al oyente una serie de sensaciones que se viven ahí debajo: soledad, alegría compañerismo… en fin, esa atmosfera particular que se vive ahí abajo y que es tan difícil imaginar desde fuera.
-¿Hay alguna anécdota en especial que te guste recordar de esas veces que entras a retrasmitir desde debajo del trono?
Anécdotas tengo muchas; desde entrar y que me cojan la cabeza como si fuera un novato que va a golpearse con el varal hasta que me digan que no y después verme la cara y decirme “ah paquito no me había dado cuenta que eras tú. Pasa, pasa…” lo que sí hago siempre es pedir permiso aunque conozca a las personas que vayan debajo, porque entiendo que es un momento íntimo que no puede romperse de cualquier manera y con cualquier persona…Después tengo anécdotas graciosas como el decir “vamos a escuchar como crujen los varales” y en ese momento se baja el trono y cosas así.
-Recuerdo la primera vez que te vi. Era Lunes Santo de 2010 y yendo aún por calle Trinidad entraste a retransmitir un tirón. ¿Recuerdas aquél momento?
Sí, lo recuerdo porque yo ya tenía por aquel entonces amigos ahí debajo, gente que venía de la Esperanza, del Nazareno, amigos particulares que conocí en la Asociación Hombre de Trono y entre los tronos, porque al final la gente de los tronos nos conocemos, y cuando entre se me vino a la cabeza un pensamiento, y es que antes de retirarme como hombre de trono tengo la ilusión de sacar al Cautivo; por mi familia, por mi vinculación con la Trinidad, y porque mi primera mitad, que es la de mi padre, es toda trinitaria y cada vez que he retransmitido la Trinidad o me he metido a retransmitir un tirón es para mí especial, no es como otra hermandad cualquiera, porque me trae recuerdos de mi juventud y de mi niñez en el barrio. Para mí es muy emocionante.
-Hemos hablado de cómo te comportas bajo un varal cargando a la vez con un micrófono. Dejemos el micrófono guardado ahora. ¿Qué significa para Francisco Jiménez Valverde ser hombre de trono?
Ser Hombre de Trono tiene muchos calificativos y muchas realidades, tantas como Hombres de Trono hay. Para mí ser Hombre de Trono significa un compromiso con la imagen que estás llevando, porque si no hay devoción a la imagen que llevas ya puedes ser el mejor Hombre de Trono y levantar los kilos que quieras que no merece la pena meter el hombro. Después significa compromiso con la gente que tienes alrededor, es también un compromiso con la Historia y finalmente un compromiso con Málaga, porque estás continuando una tradición de siglos que se mantiene en ti y a la vez tú tienes la responsabilidad de hacer partícipe a los que vienen detrás para que esa tradición siga.
-¿Has tenido alguna mala experiencia alguna vez bajo un varal?
Recuerdo con Salutación, uno de los primeros años que salió que estuvimos nueve horas en la calle dando vueltas, y tantas vueltas dimos que acabamos en el punto de la salida de la procesión, pero aún quedaban tres horas más de recorrido y claro, verte tan cerca y volver a irte echó abajo el ánimo del Hombre de Trono. Por otra parte malas experiencias de cuando te da una “pájara” y te vienes abajo de una forma insospechada y quieres dar más pero el cuerpo no responde hasta que entra un aporte energético, ya sea agua o algo de azúcar, y te repones. Por otra parte situaciones de que un trono no haya ido como debía de ir y tú hayas estado luchando y trabajando y aún así solo se consigue que el trono vaya medianamente mal, ni siquiera medianamente bien, sino mal.
-¿Qué tienen los varales? ¿Por qué se han forjado tantísimas amistades bajo un varal?
Tiene algo que desgraciadamente no tiene la figura del nazareno, porque aunque la gente me conozca como Hombre de Trono yo soy defensor de la figura del nazareno, y es que el nazareno va en su penitencia, en su mundo, y aunque el Hombre de Trono haya momentos en los que va así, forma además parte de un todo, y en ese todo entra la gente, los amigos… En los varales, se busca más la confrontación cara a cara, se hacen más reuniones, se comparte más, se vive más, se está más cerca, se comparte un esfuerzo y cuando tú ves que el compañero que está al lado está trabajando y sufriendo lo mismo que tú es cuando se produce la unión y se refleja a lo largo del año que es al final esa chispa que te hace volver, y aunque a veces maldigas el varal al final consigue atraerte y atraparte, y cuando el varal te atrapa ya no puedes escapar.
-¿Hacia dónde crees que debe caminar la Semana Santa en el futuro?
Si me haces esta pregunta diez años atrás probablemente fuera contestado lo mismo. Creo que aunque hemos mejorado mucho, la Semana Santa debe caminar hacia una mayor seriedad, hacia una mayor responsabilidad, hacia un mayor compromiso…y por compromiso no me refiero a que tengamos que ser OONNGG. Una de las partes de las que se compone una cofradía es ser una ONG y darte a los demás, pero hay otra parte que no es esa función. En definitiva equilibrarnos en todos los sentidos y saber que formamos parte de algo grande de Málaga, que unifica a Málaga, y que es la tradición más continuada de Málaga en la Historia. Tenemos que abrirnos a la juventud, y mostrarnos tal como somos en la calle, porque ya lo ha dicho más de un pregonero: la Semana Santa es la vanguardia del catolicismo, y de la religión, porque al fin y al cabo atraemos nosotros a más gente que lo que desgraciadamente puede atraer la iglesia.
-¿Siguen los tangaos sin merecerse entrar por las puertas de los cielos?
Totalmente. Aunque en el cielo entre cualquier persona que sea buena, a los que no sepan lo que llevan, los que no metan el hombro por sus titulares, los que no se dejen la piel como lo hacen sus compañeros, los que no tengan responsabilidad, los que no sepan lo que llevan encima, los que no vayan con la tradición de sus padres y de sus abuelos y no trasmitan esa tradición a las generaciones venideras les está negada la puerta de los cielos. Al menos la puerta del cielo de los varales.
TEST COFRADE.
Un Cristo: Nazareno de Viñeros.
Una virgen: Tres: Patrocinio, Rocío y Esperanza.
Un trono: Esperanza.
Una hermandad: Esperanza.
Una calle de Málaga: Carreterías.
Un barrio: La Trinidad.
Una iglesia: Los Mártires.
Un aroma: El aroma a limpio de la ropa que tanto me recuerda a mí madre.
Un sabor: Vainilla.
¿Las procesiones de día o de noche?: Noche.
¿De ida o de vuelta?: Vuelta.
Una marcha: Coronación de la Esperanza.
El lugar perfecto para ver una procesión: Cualquier sitio que te emocione.
Tu día más especial de la semana de pasión: Domingo de Ramos.
¿Esperar a las cofradías en un punto o salir a buscarlas? Ir a buscarlas.
¿Que le falta a la Semana Santa de Málaga? Muchas cosas.
¿Qué le sobra? Más cosas de las que le faltan.
Si yo te digo barrio de la Trinidad tú me dices: Mi niñez.
¿Y si te digo Málaga?: Mi vida
¿A quien admira Francisco Luis Jiménez Valverde? A cualquiera que sea capaz de transmitir y emocionar.
Sin más, darle las gracias a Francisco Luis Jiménez Valverde, ya no solo por su magnífico pregón, sino por tener además la amabilidad de prestar su tiempo a esta agradable charla.
Málaga, a 27 de marzo de 2014
"Entrevista a Daniel García Romero"
En el malagueño barrio de Cristo de la Epidemia tiene su taller Daniel García Romero, (Málaga 16/08/1976) artista encargado de pintar lo que será el cartel que anuncie nuestra salida el próximo Lunes Santo de 2014. Nos recibe con amabilidad y nos invita a pasar a su taller, allí donde trabaja, donde crea y donde pasa gran parte del día. Acaba de abrir la persiana del local número 2 de la calle Sagunto y lo primero que percibo al entrar es olor a incienso…probablemente nuestro protagonista de hoy estuvo ayer trabajando hasta tarde. Entre pinceles, carteles, dibujos y su mesa de trabajo me llama la atención un crucificado de color rosa que cuelga de una de las paredes, en principio pienso que es una obra sin acabar, pero más adelante veo un pequeño cristo de medio cuerpo y color verde, arriba, colgado de la pared una tubería multicolor con una forma extraña…me doy cuenta entonces que estoy hablando con alguien especial, alguien que siente y plasma los colores de forma distinta, con más viveza.
Daniel García Romero es un artista inincasillable, tiene más de trescientas obras repartidas por todo el mundo y toca con maestría la pintura, la cerámica y la alfarería, meticuloso con su trabajo, el mismo se encarga de todos los detalles que puedan influir en la obra de alguna manera, marco del cuadro incluido. Por citar algunas obras destacadas podemos recordar el maravilloso cartel de la desaparecida Asociación Hombre de Trono del año 2008, la exposición con imágenes de la Semana Santa de Ronda, Málaga y Sevilla, llevada a cabo en la ciudad del Tajo, o los diseños de los tronos de Dulce Nombre y Pollinica que están por concluir, pero para conocerlo mejor os recomiendo que os paséis por su blog:
http://studioartyceramicadanielgr.blogspot.com.es/
O su página de facebook, donde podréis ver fotos ya no sólo de sus obras, sino también del proceso de creación de las mismas:
https://www.facebook.com/pages/Daniel-Garc%C3%ADa-Romero/361860203910830?fref=ts
Es un placer presentaros a Daniel García Romero, pintor del cartel “Trinidad 2014”
-¿Cómo se autodefiniría en pocas palabras Daniel García Romero?
Creo que creativo es la mejor palabra para definirme.
-Daniel lo que más me llama la atención de tu trabajo a primera vista es lo polifacético que eres, has tocado la alfarería, la talla en madera, cerámica artística y la pintura, ya sea en retablos, retablos cerámicos o carteles. ¿En qué campo artístico te sientes más cómodo?
Realmente el campo más cómodo en el que me siento es en la pintura, todo me lo llevo al campo de la pintura; la talla en madera la toque, pero muy poco tiempo, era tan fría que no me gustó, prefiero el barro por ejemplo.
-Como sabes, la pintura del año anterior la realizó Pepe Palma, ¿Te ha condicionado el hecho de que el anterior cartel lo pintara un maestro tan consolidado y querido como lo es Pepe?
No, me enorgullece. Para mi Pepe Palma es un ejemplo a seguir como persona y como artista.
-¿Cómo acabas pintando el cartel de la Trinidad? ¿Cómo te llega el encargo?
A base de contactos de amigos, tengo mucho vínculo de amistad debajo de la Trinidad, llego el encargo a través de mi amigo Sergio y yo encantado claro.
-¿Habías oído hablar de la Mesa de la Trinidad?
Claro, y dos veces que os he podido acompañar, dos veces que por problemas ya sean físicos o personales no he podido hacerlo. Espero hacerlo pronto.
-¿Qué te dice una imagen como la de la Trinidad?
Es la imagen de mi familia. Le tengo mucho cariño y la he sacado durante muchos años en junio, en su día; la saque también por la coronación, aunque por ese entonces cantaba en un coro y solo pude acompañarla a la ida, pero me quede con ese gusto…Tengo una anécdota muy bonita: mi abuelo, cuando la Trinidad llevaba hombres de trono pagados el no cobraba por promesa y un año llevo a su hija, que estaba enferma, en brazos todo el recorrido mientras llevaba el trono.
-Imagino que ser hombre de trono de una mesa o submarino (en este caso de Las Entrañas de Dolores Coronada) habrá condicionado un poco la obra ¿No?
Claro, el sentimiento es el mismo al fin y al cabo, es una vivencia incomparable, lo que se vive bajo una mesa es un sentimiento de familia, de grupo, de amistad que es increíble, distinto.
-¿Qué es antes el artista o el Hombre de Trono?
Creo que es algo que va unido. De Hombre de Trono por desgracia me he retirado momentáneamente por una lesión, pero creo que es una cosa que no puedo separar.
-Dijo Pablo Ruiz Picasso que cuando le llegara la inspiración le pillara trabajando. ¿Compartes ese dicho o crees que un artista no necesita un horario definido a la hora de expresar su arte?
Yo trabajo por inspiración. La inspiración te llega o no te llega, pero no puedo ceñirme a un horario. A veces, me he tenido que levantar medio dormido a maquetar un dibujo o a esbozar un boceto porque me llega en ese momento.
-¿En qué momento del día te sientes más inspirado para pintar?
Es algo que no se busca, es algo que te viene o no te viene.
-¿Hay alguna imagen que tengas especial interés en pintar y que aún no se haya dado la ocasión?
El cartel oficial de la Semana Santa es la aspiración de cualquier pintor, el culmen se podría decir. Quizás el Cautivo he tenido la oportunidad de pintarlo muchas veces para cerámicas y cuadros particulares y no he tenido la oportunidad de pintarlo para algo de más consideración.
-¿Qué sientes cuando terminas una obra? ¿Sabe el artista cuando ha hecho algo que va a calar en la mayoría de la opinión pública?
Siento un vacío muy enorme cuando entrego un cuadro, es casi como soltar a un hijo, una mezcla de tristeza y alegría porque deja de ser una obra tuya para ser una obra de la gente.
-¿Le rezas a alguna imagen en especial?
Yo soy devoto de la Virgen de los Dolores Coronada (Expiración), pero mi cofradía siempre ha sido Pasión.
-¿Qué es la Semana Santa para Daniel García Romero?
Pues lo es todo, ha sido my hobby, mi vida y hoy por hoy es mi trabajo, porque vivo en gran parte de las cofradías.
-¿Cómo es un día normal en la vida de Daniel García Romero?
Pues me levanto y vengo al taller a trabajar, si a lo mejor estamos en una época de vacas flacas pues crear, hacer bocetos, pero vamos llevo una vida muy normal.
TEST COFRADE.
Un Cristo: Pasión.
Una virgen: Dolores Coronada.
Una hermandad: Pasión.
Una calle de Málaga: Calle Ancha del Carmen.
Un aroma: Incienso.
Un sabor: Sardinas, algo marinero.
Un barrio: Perchel.
Una iglesia: Los Mártires.
¿Las procesiones de día o de noche?: Al atardecer.
¿De ida o de vuelta?: La ida.
Una marcha: Pasa la Virgen Macarena.
El lugar perfecto para ver una procesión: San Agustín, Molina Lario…
Su día más especial de la semana de pasión: Lunes Santo.
¿Esperar a las cofradías en un punto o salir a buscarlas?: Ir a buscarlas.
¿Qué le falta a la Semana Santa de Málaga?: Muchas Cofradías
¿Qué le sobra? Muchos cofrades.
¿A quien admira Daniel García Romero? En diseño a Fernando Prini, y a la pintura de cartelería a Pepe Palma.
Sin más darle las gracias a Daniel García Romero por la amabilidad de recibirnos en su taller y por la gran obra que ha hecho para anunciar nuestra salida que será presentada el próximo sábado 22 de Marzo, así como deseadle la mayor de las suertes en su carrera artística.
Málaga, a 15 de marzo de 2014
2013
"Entrevista a José Antonio Molero Luque"
“Si 200 personas, en su gran mayoría, no se identifican con una determinada marcha quiere decir que esa marcha no cumple su función como tal, por muy bien escrita que este…”
Lunes Santo de 2012, faltan unas dos horas para que la cruz guía de nuestra hermandad se ponga en la calle, el tiempo amenaza lluvia. Mientras, en la Plaza de la Aurora, con la templanza que le da la experiencia de verse en más de un día así, nuestro protagonista de hoy se sienta en uno de los escalones de acceso a la plaza, como queriendo alejarse por un momento de ese clima de nerviosismo que se vive dentro de la Peña Trinitaria en casi todos los allí reunidos. Me acerco a él, nos conocemos de vista aunque aún no habíamos entablado conversación, tenía curiosidad por preguntarle algo al compositor de la marcha que probablemente más he escuchado en mi vida: Oye Molero… ¿Qué se siente al llevar un trono mientras suena una marcha que tú mismo has compuesto?...
Si quieres saber la respuesta sólo tienes que quedarte y leer el resto de la entrevista.
(Leer más)
José Antonio Molero Luque (Málaga 1978) casi sobran las presentaciones, pero ahí va una aproximación: Miembro fundador de la Banda de música del Paso y la Esperanza, en la cual estuvo activo hasta 2011, miembro colaborador de la Banda de música de Zamarrilla. Músico, compositor entre otras marchas de: María Santísima del Amparo, Pasa la Soledad, Sentimiento Perchelero y como no, Coronación de la Trinidad y Rezo a tus pies, pero si algo es José Antonio, es buena gente, cercano, sencillo y fácil en el trato. Hoy os acercamos a un miembro muy especial de la Mesa, pues aunque sólo nos acompañe bajo Ella desde el Lunes Santo de 2012 lleva ya más de una década acompañando al andar de nuestra madre con una composición tan destacada como “Coronación de la Trinidad” luego, en 2011, llegaría “Rezo a tus Pies” punto de inflexión claro en el devenir de este grupo. Para la Mesa de la Trinidad es todo un placer poder presentaros hoy a José Antonio Molero Luque:
-La primera pregunta es obligada, ¿Qué se siente al llevar un trono mientras suena una marcha que tú mismo has compuesto? ¿Imagino que una marcha como “Rezo a tus Pies” por el hecho de llevar letra y tener ese significado para todos los hombres de trono de la Trinidad será aún más especial no?
Para mí es la sensación de “culmen” en el proceso creativo que supone escribir una marcha procesional. El poder vivir en primera persona el efecto que causa dicha música como un hombre de trono más es sin duda una experiencia única que después puedo aplicar en mis composiciones.
Lo que hace especial para mí “Rezo a tus pies”, es que sea tan especial y querida para el resto de hermanos de la Mesa, y también fuera de ella evidentemente. La letra creo que no podía escribirla otra persona mejor que Víctor Carnero, pienso que para escribir esa letra tan corta pero que diga tanto tienes que tener un compromiso muy fuerte con la Trinidad, y eso se transmite al resto.
-¿Cómo te inicias en el mundo de la música?
Pues de forma casual, a la edad de 13 años estando en el colegio Arturo Reyes. Su director y hermano de la Archicofradía de la Esperanza Dº Juan Antonio Barceló nos hizo llegar a los alumnos la propuesta de la Archicofradía de formar parte de una banda de música, muchos amigos del barrio nos apuntamos por curiosidad, como una actividad extraescolar, y a esa edad te ilusionas rápido cuando te dan un instrumento y pasas a formar parte de ese mundillo. Desde ese momento, todo empezó a girar en torno a la música y a la Semana santa que casi todos desconocíamos.
-¿Crees que el surgimiento de bandas de música dentro de las hermandades ha supuesto un antes y un después en las relaciones banda-trono? Me refiero sobre todo, a esos años en los que muchas veces el mal andar de un trono era relacionado con el estilo de la banda, o con una falta de entendimiento con la misma.
Sin duda alguna es un aspecto favorable, hay que tener en cuenta que tener una banda propia en contacto continuo con capataces y mayordomos todo el año ayuda, y ese compromiso y unión se ve reflejado en la calle, ¡ojo!, digo ayuda, porque pienso que un trono mal llevado es culpa fundamentalmente de un mal tallaje y un pésimo compromiso por parte de los hombres de trono. La banda o las marchas son un elemento más que puede aportar una motivación extra en ciertos momentos, pero los músicos trabajan con su instrumento, no con el hombro en el varal.
-Parece que hay dos corrientes enfrentadas con respecto a las marchas procesionales: Por un lado, hay quien defiende que una marcha procesional no debe ser más de lo que es, una composición creada para acompañar el paso de un trono, y su duración y estilo debe ser acorde al trabajo a realizar por los hombres de trono. Por otro lado hay, quien defiende las marchas procesionales como un arte que ha rebasado esa frontera de música para “acompañar” y que es quizás el hombre de trono el que tiene que buscar la motivación en todos los elementos ambientales para mantenerse arriba durante la marcha completa, buscando la belleza del momento en el cual se fusionan la música con el andar acompasado del trono, buscando en definitiva el mayor realce para su titular. ¿Con cuál de estos pensamientos te sientes más identificado? ¿Hacia dónde crees que camina la música cofrade?
La música, como todo, tiene una función y dependiendo para qué sea escrita tendrá un mejor o peor resultado.
Una MARCHA PROCESIONAL es lo que es, y sirve como su propio nombre indica para acompañar a una imagen en su trono en un recorrido procesional, al igual que la música de una película sirve para ayudar a la secuencia en un determinado momento añadiendo emotividad, una música flamenca escrita para una coreografía ayuda a un “bailaor” a expresar su arte o un minueto a una bailarina.
Si 200 personas, en su gran mayoría, no se identifican con una determinada marcha quiere decir que esa marcha no cumple su función como tal, por muy bien escrita que este.
Pienso que en una procesión de ocho horas hay hueco para todos los gustos y todo tipos de marchas, aunque a veces hay mucho místico que confunde la realidad con sus deseos , y disfruta Imaginando su trono de 3000 kilos y 250 hombres escuchando en su equipo hi-fi una nostálgica mañana de domingo ciertas marchas generalmente minimalistas ( que son una autentica cátedra y una maravilla en las reglas y normas de composición, de una preciosidad exquisita) que después no funcionan en la calle, por mucho que se intente escuchar una y otra vez. No es cuestión de educar musicalmente al hombre de trono, sino simplemente ver los resultados que causa dicha marcha en el acople con el trono.
-A la hora de componer, ¿Sigues un patrón definido? ¿Te inspiras en la imagen para la cual vas a componer la marcha, o pesa más a la hora de componer otros factores externos a la imagen? (Tipo de procesión, recorrido, trono…)
Yo normalmente suelo escribir para un conjunto en general (imagen y trono) si bien es cierto que es más determinante el tipo de trono, el recorrido o la manera en la que esos hombres de trono terminan el recorrido cada año. Quiero decir, si necesitan una marcha que identifiquen rápidamente y aporte un extra motivacional para poder llegar lo mejor posible ese día.
Cuando escribes, lo primero que piensas es en darle una forma a la marcha, con esa forma que has elegido imaginas la conjunción que tendrá con el trono. El proceso creativo en sí es algo misterioso, tienes una cierta idea en tu cabeza, pero cuando te pones delante del piano (¡horas y horas eh!) al final es muy probable que acabes en otro sitio nuevo, distinto de donde lo imaginaste. Digamos que en esas horas es donde interviene la parte más íntima y sensible, donde estás más cerca de la imagen.
La parte de instrumentar una marcha (para que nos entendamos viene a ser lo que es vestir a esa melodía íntima para que suene por los distintos instrumentos que has escogido y así darle el cuerpo necesario) es la parte más importante donde se tiene en cuenta la conjunción que tendrá con el trono y donde aplicarás más o menos fuerza a la marcha.
-¿Compartes ese dicho de Picasso “cuando me venga la inspiración que me pille trabajando” o crees que un artista no necesita horarios y ataduras a la hora de plasmar su arte, y depende más de la inspiración que tenga ese día?
En absoluto, necesitas horas y horas de trabajo para poder obtener recompensa. Como en todo algunos necesitarán más y otros menos, pero no hay recompensa sin un trabajo previo. Messi es muy talentoso con el balón, pero si no hay disciplina de entrenamiento diario, ese potencial y ese don que vemos se perdería.
-¿Tienes alguna espinita clavada? ¿Alguna marcha que no haya terminado de cuajar por algo en particular?
Particularmente no, algunas han tenido más éxito, otras menos, pero lo importante para mi es que quien encargue la marcha se sienta satisfecho con mi trabajo, y en ese aspecto normalmente me siento muy afortunado.
-¿Hay alguna imagen en especial para la que tengas ganas de componer y aún no se haya dado la oportunidad?
Por alguna razón que desconozco (o quizás sí, pero aún no la comprendo bien) la Virgen de la Esperanza.
-¿Cómo te llegan los encargos de las dos marchas que tienes dedicadas a la Trinidad?
La marcha de Coronación de la Trinidad a través de Juan Antonio Barceló. Me comentó que nuestra banda de la Esperanza iba a tocar en el Cervantes, y que la cofradía trinitaria estaba buscando marchas para la Coronación. Como la banda, dirigida por aquel entonces Dº Fco. Vallejo (hoy día director de la Banda Municipal de Málaga) estaba en esos momentos en un nivel espectacular, surgió la idea de escribir una marcha grande, donde poder aprovechar ese potencial de la banda.
Rezo a tus píes surgió diez años después, a una llamada de teléfono de Víctor Carnero en nombre de la Mesa. Le siguieron muchos almuerzos entrañables con sus encantadoras sobremesas y con una inmejorable compañía. Lo cierto es que al final me “trajinaron”, y yo encantado, pues hoy día sigue siendo un grupo de una calidad humana envidiable, gente humilde y sencilla que hoy día es difícil ver.
-¿Qué sientes cuando terminas una obra?
Mezcla de satisfacción contenida y nervios hasta que se estrene y vea su rendimiento.
-¿Cómo entras a formar parte de este grupo?
Por la sencilla razón de que son gente normal, alegre, divertida y compartimos gustos por el carnaval, el fútbol, la música cofrade… Sin llegar a caer en el aburrimiento capillita.
-Este pasado Mater Dei tuviste la oportunidad de tocar con nuestra banda, la Trinidad Sinfónica. ¿Qué tal la experiencia?
¡Fantástica! Hay un gran ambiente y mucha buena gente. Me trajo muchos recuerdos de cuando yo salía con la Banda de la Esperanza años atrás. Por suerte ha cambiado a mejor la forma en que se llevaba la Trinidad.
-¿Qué opinión tienes de la Trinidad Sinfónica y de la estrecha relación que mantienen con todo el conjunto de hombres de trono de la Trinidad?
La cofradía y los hombres de trono deberían de estar muy orgullosos del trabajo que está llevando a cabo tanto su director Manolo, como Antonio Jiménez y los distintos profesores y padres que están al tanto de la banda. La entrega y el compromiso de la Banda hacia su Virgen y su cofradía es total, y eso hoy día es dificilísimo de encontrar, por lo tanto es un privilegio.
La Banda de la Trinidad Sinfónica está sonando fenomenalmente bien, hay que ser conscientes de la media de edad actual de los componentes y esa corta vida que aún tiene para conseguir sonar como están sonando de bien. Me alegro muchísimo por ellos porque los comienzos fueron duros.
-Como espectador privilegiado desde la posición que ocupaste tras la Señora ¿Qué te pareció el Mater Dei en conjunto?
Un día distinto, especial. Me gustaron muchos puntos del recorrido, creo que hubo de todo un poco, como tiene que ser.
Verlo desde fuera cambia la visión total de cómo se ve desde dentro, por ejemplo cuando vas en la mesa trabajando y estas mal, piensas que el trono va mal también, y no es así. desde fuera se ve realmente bien.
- Los que te seguimos un poco, sabemos que andas últimamente muy liado con bandas sonoras, ¿En qué andas trabajando ahora mismo?
Pues para cine estoy involucrado en dos cortometrajes para una productora de San Petersburgo, y de marchas acabo de finalizar “Stmo. Cristo de los Milagros” para Zamarrilla, terminando otra para la cofradía de la Amargura de Jaén, otra para una sintonía de un programa de radio y espero poder terminar un nuevo encargo para la Soledad de Mena.
-¿Cómo es un día normal de la vida de José Antonio Molero Luque?
Pues como cualquier persona: Llevo a mi hijo al cole, atiendo mis dos negocios y mi empresa e intento conciliar la vida familiar y laboral-musical lo mejor posible, ¡que no es poco! Jajaja.
TEST COFRADE:
Un Cristo: Cristo de la Redención.
Una virgen: Trinidad.
Una hermandad: Mis compañeros de la Mesa.
Una calle de Málaga: Siempre Larios.
Un aroma: Pan recién hecho .
Un sabor: Vino tinto.
Un barrio: Los Corazones (donde me he criado).
Una iglesia: Catedral.
¿Las procesiones de día o de noche?: Noche.
¿De ida o de vuelta?: Vuelta.
Una marcha: Nazareno del Paso (Fco. Haro).
Un instrumento: Piano.
Una banda de Málaga: Todas, por el trabajo, esfuerzo y superación.
Una banda de fuera de nuestra provincia: Julián Cerdán (Sanlúcar de Barrameda).
¿Que le falta a la Semana Santa de Málaga? Amor propio.
¿Qué le sobra? Exceso de ego de muchos que forman parte de ella.
Si yo te digo barrio de la Trinidad tú me dices: Arte.
¿Y si te digo Málaga?: Privilegio.
¿A quien admira José Antonio Molero Luque? A toda persona capaz de transformar su inquietud en cualquier tipo de arte.
Sin más darle las gracias a José Antonio Molero Luque por prestar su tiempo a contestar nuestras preguntas, por todo lo que significa para este grupo y desearle suerte en todo lo que emprenda, seguiremos disfrutando de su música y sobre todo de su amistad y compañía
Málaga, a 13 de noviembre de 2013
"No fue un día más."
El día amanecía pausado, y sobre los geranios que colgaban del balcón número 14 de la calle San Quintín las tímidas gotas del rocío que había dejado la noche anterior se iban evaporando lentamente. Los Sábados suelen ser tranquilos en casa de María, pero este Sábado era distinto, sin darse cuenta y después de muchos años rezándole al señor de Málaga, por primera vez, esta señora, trinitaria de cuna, iba a mirar de una manera totalmente distinta a esa madre que espera y escucha orgullosa desde su rincón las peticiones que cada día recibe su hijo.
Solo dos días antes, María, que venía de comprar el pan para hacerle la merienda a su nieto David, reparó en algo que le llamo la atención. Un señor mayor, muy simpático y con ojos de niño estaba pegando un extraño cartelito en su puerta. – ¿Que vendes hijo? – Nada señora, estaba pegando un cartelito en la puerta para que todo el vecino que quiera y pueda engalane sus balcones para el Sábado, que es el día de la Trinidad, ¿Le molesta que ponga el cartel aquí? - ¡No, no hijo por Dios!, cuelga lo que quieras –Gracias señora, gracias…Reparó María en el cartel y se fijó en la cara de la Virgen de la Trinidad, una foto que quizás había visto mil veces pero que de repente hoy, veía de otra manera…
A unos kilómetros distancia en el malagueño barrio de la Luz, en calle conejitos, Manuel se viste rápido. Llega tarde, como casi siempre, pero esta vez tiene más prisa, se siente distinto. Hoy Manuel tiene más ganas que nunca de llegar al ensayo y sentirse partícipe de esa magia que se crea cuando un grupo de tantas personas se ponen de acuerdo para que a la vez y de forma precisa unas cuantas notas musicales se fundan en un solo sonido dando lugar al arte de la música. Manuel tiene 11 años y hace poco más de uno que descubrió su auténtica pasión: tocar la corneta. Fue el Lunes Santo de 2012 cuando esperando en la Plaza Jesús Cautivo para ver a su padre llevar a la virgen de la Trinidad reparó en un chico que iba tras el trono en la banda sinfónica de la Trinidad. En una de las primeras filas de la banda, este chico se lleva el instrumento a la boca y de él sale una nota potente y llamativa. Quedo prendado de ella al instante, desde entonces y para gozo de su padre Antonio, que ve como su hijo se involucra en el mundo cofrade, pasa a pertenecer a la escuela de música de la Sinfónica de la Trinidad. Se estrenó en la Semana Santa de 2013 y le supo a poco, se quedo con ganas de más, desde entonces cuenta los días para que llegue un día que hasta hace poco ni siquiera sabía que existía. El 25 de Mayo de 2013, día de la Trinidad…
Raúl es un tío diferente: cofrade, creyente (a su manera), serio…pero ante todo es buena persona, y eso lo sabe él y todo el que lo conoce de verdad. Hoy va a pasar por el aro, como cada año. Hoy, casi sin importarle, va a ponerse un traje oscuro, corbata y zapatos. Raúl es hombre de trono de la Trinidad, y la verdad es que ni el mismo sabe por qué, pues aunque sus padres lo llevaban de pequeño a ver las procesiones nunca le inculcaron un sentir cofrade lo bastante sólido como para involucrarse en el mundo de las cofradías. No pasan de las cinco de la tarde cuando Raúl desde el barrio de Nueva Málaga emprende el camino con paso firme por el camino de Antequera hacia el barrio de la Trinidad. Al llegar a San Pablo, Raúl repara un instante en la capilla de sus sagrados titulares, ahí está Él, el Señor de Málaga, solo, y por un momento recuerda el por qué es hombre de trono trinitario. Raúl llego aquí tras Él, pero pronto le trastocarían los planes…”Sólo nos quedan túnicas para la virgen” recuerda Raúl como si fuera ayer mismo “Vale” respondió él, sin darse cuenta que en ese mismo instante estaba estableciendo un vínculo que nunca jamás se rompería. La vio y se enamoró, amor a primera vista le llaman, y ahí está Raúl: en una iglesia, vestido casi como un novio y con lo más bonito que él nunca vio a la vera de la puerta de San Pablo como esperando una invitación para salir de la mano a pasear. –Hermano, (despierta Raúl de su extraño sueño), -¿Sacas el trono no?, le pregunta un hombre grande con cara seria.- Sí, ¿qué pasa?, responde Raúl –Nada, toma esta corbata es de nuestra banda, ellos no las van a utilizar hoy y hemos pensado que sería bonito que llevásemos las corbatas del color de su manto, acuérdate de devolverla al final ¿vale? –Sí, gracias…Se quedó entonces mirando Raúl esa corbata malva, con el nudo ya hecho, y pensó en lo bonito de la simbología de ese gesto. Una corbata, un lazo al fin y al cabo, que ese día unía banda con hombres de trono bajo un color, bajo un manto, bajo un objetivo común: Ella.
Los nervios son cada vez mayores. Ella está más guapa que nunca, hoy quiere lucirse, las puertas se abren y los rayos de sol primaverales de esta tarde de sábado acarician la cara de la niña de San Pablo. Suena Alma de la Trinidad, porque como dice un buen amigo con toda la razón, los tronos en Málaga salen con el himno nacional, pero estamos en la Trinidad, y aquí se sale con Alma de la Trinidad. Al terminar la difícil maniobra de la bajada de escalones, los hombres de trono se estabilizan en la calle, cogen el ritmo de la marcha y comienzan a andar.
Tras la primera parada, Raúl que tiene la estatura perfecta para ir en la parte delantera del trono, se gira para verla en todo su esplendor. La mira y pierde la noción del tiempo y solo el leve toque en la espalda del capataz lo despierta de ese estado de “embobamiento” –A ver, ponte recto, baja los codos del varal, dice el capataz,- bien, pasa un puesto más adelante ¿vale? Eres más alto que tu compañero… sigue el hombre con su tarea. Mientras, Raúl repara en algo que le llama la atención. Una señora que se para delante del trono un instante y de la mano de un niño pequeño y de repente sale corriendo – ¡Corre David, que nos da tiempo!, dice María -¿Dónde vamos abuela?, pregunta el niño sin saber muy bien lo que pasaba –Nada hijo, una deuda que tengo con la virgen… Callejea María por las deterioradas calles que la vieron crecer, entre los corralones de esos vecinos que ya hoy no están y llega a su destino. María tiene un objetivo, ofrecerle una modesta ofrenda floral a la Virgen de la Trinidad. Se detiene María un instante en la floristería, y de un dinero que cada vez le cuesta más estirar para mantener a su hijo y a su nieto, compra dos docenas de claveles rosas y sigue su camino…
Manuel ya ha calentado el labio de nuevo, y tras las primeras marchas en las que se pone siempre un poco nervioso, ya se encuentra en su salsa. Su padre, es ahora el que espera para verle tocar desde la Plaza de la Aurora y eso a él le hace ponerse más derecho, su madre lo saluda y él mantiene las formas saludando sólo con la mirada, ya hemos pasado la peña trinitaria y está sonando Coronación de la Trinidad, su marcha favorita, pues en esta marcha las cornetas tienen un papel crucial. Sigue atento al movimiento de las andas, le gusta ver que se mueven al ritmo de la música y de esa manera se siente partícipe en la forma de andar de la Señora. Al pasar por el mosaico repara en la inscripción que hay debajo “Trinidad a tus pies” dice en él y lo repite para sí mismo “Trinidad a tus pies…Trinidad a tus pies…”como intentando buscar el significado de ese lema que tanto le llama la atención.
Sigue el cortejo subiendo por calle Trinidad y tras el cortés saludo a los hermanos de la Salud, el trono gira a la derecha y encamina calle Malasaña. Todo sigue su curso y María desde el balcón de su casa espera ya ansiosa a ver el bello rostro de la Trinidad. Poco a poco el trono se va acercando a la curva y a María se le cae una lágrima cuando consigue verla. Aprieta María la mano de su nieto David y le pide por él, por su hijo, el cual está pasando una mala racha económicamente, y por su marido Juan, en el cual van siendo cada vez más evidentes los estragos que produce la edad. Sorprendiéndose ella misma se arranca con un emocionado “¡Guapa!” y repara en su modesta ofrenda, la cual había preparado de manera improvisada y minuciosa sobre una caja de cartón minutos antes. David y María comienzan a tirar pétalos al paso de su Virgen de la Trinidad y desde su privilegiada posición observa María un matiz en la cara de la Señora en el cual no había reparado nunca, desde esa posición y en ese momento en concreto, María tiene la sensación que la Virgen de la Trinidad le sonríe, y se siente bien, se siente acogida por Ella, bajo su manto de enorme consuelo y no puede evitar de nuevo el llanto. Se agacha María y besa a su nieto que no entiende mucho que acaba de pasar pero que seguro no olvidará jamás.
Con la cabeza aún llena con los pétalos que tiraron María y David desde el balcón de calle San Quintín, se encuentra Raúl entrando al convento de la Trinidad, allí espera nuestra otra banda, la de cornetas y tambores para tocar a su titular. Se palpa en el ambiente algo especial, la Virgen de la Trinidad vuelve al convento a visitar a esas monjas de clausura que esperan emocionadas. A la salida del templo, Raúl empieza ya a notar el cansancio de trabajar entre unos varales tan estrechos, pero la noche cae y cuando en otra parada se gira de nuevo a ver el rostro de su Trinidad piensa que en ese momento no hay sitio en el mundo en el que mejor pueda encontrarse que allí.
Sigue su curso la procesión, y se acerca poco a poco a la casa-hermandad. Manuel esperaba este momento, sabe que va a sonar rezo a tus pies y para él representa el mejor momento de la noche, el trono se mueve al compás de la marcha pero a paso corto, como queriendo estirar un momento que, desgraciadamente, y como todo en la vida, debe pasar. La primera parte de letra suena y Manuel junto a sus compañeros y a sus padres que lo observan bajo el mosaico de la coronación canta esas letras que son hoy por hoy todo un himno para los trinitarios, llega el fuerte y suenan las cornetas, se emocionan todos y arranca el trono a paso largo, como queriendo ahora ganar esos metros que dejó antes de ganar, su calle la espera y ahí está Ella, que a pesar de ir en unas andas pequeñas llena la calle sólo con su cara y sigue su camino: alegre, triunfal sobre los hombros de unos hijos que se postran a sus pies.
El final se aproxima y ya en la plaza de San Pablo, María busca un sitio que le permita entrar a la iglesia a despedirse de Ella. Alma de la Trinidad vuelve a sonar y por un momento Raúl repara en algo que no había pensado hasta ese instante: se llevan a la señora a restaurar, por lo que estará unos meses sin verla. Aprovecha Raúl esos últimos instantes con Ella y empieza a echarla de menos, aún estando presente, nota que se le hace un nudo en la garganta solo de pensar que, durante un tiempo, no verá su divino rostro cuando se asome a las rejas de su fe. Alma de la Trinidad da los últimos coletazos y cuando termina, un orgulloso Manuel se abraza con sus compañeros, han hecho bien su trabajo y seguro que la Señora estará orgullosa de ellos, se despide de sus amigos y de la mano de sus padres se aleja calle Trinidad arriba contándoles sus mejores momentos del día: la comida que habían tenido con los compañeros de la Mesa de la Trinidad, lo bonito que quedó Coronación en la plaza de la Aurora, le pregunta a su padre el por qué de la inscripción del mosaico de entrada a calle Trinidad, pero sobre todo, recuerda lo emocionada que notó a una señora que desde un balcón de calle San Quintín tiraba pétalos de flor a la vez que no podía contener las lágrimas al paso de la Señora. Su padre lo escucha y se siente orgulloso de poder compartir con su hijo esa pasión por María Santísima de la Trinidad, una herencia que traspasa lo material, una herencia que quedará para siempre uniendo a padre e hijo.
Casi no queda nadie en la iglesia y ya con el trono en el suelo, tras quitarle las patas, puede Raúl observar de más cerca si cabe el rostro de la Trinidad, termina de despedirse de Ella y entre las caras que ve a su salida reconoce una con la que se topó horas antes. María sigue emocionada mirando a la virgen de la mano de su nieto y Raúl que pasaba por allí saca del bolsillo interior de su chaqueta la tarjeta que contenía su posición en los varales del trono ese día con la foto de la Trinidad en una de sus caras. Sin pensarlo se la da a María “-Para usted”, dice Raúl, “-¡Ay! gracias hijo” responde agradecida María, mientras sacude con su mano izquierda los últimos pétalos que quedan entre el pelo engominado de Raúl… Un gesto simple que significa mucho para dos personas que sin conocerse, durante unas cuantas horas al año viven la pasión de querer a alguien que de alguna manera les da consuelo y los escucha, algo que une a dos personas lejanas en tiempo y en edad. Tras una última mirada a su manto malva, ambos bajan las escaleras de San Pablo y cada uno toma una dirección opuesta.
Cuando ya casi alcanza Raúl calle Mármoles, repara en un señor bajito que le grita a lo lejos -¡La corbata!, le dice, y Raúl que reconoce la voz, observa a un hombre de baja estatura que anda a paso rápido hacia él, este vuelve a decirle: -La corbata compañero, que hay que devolvérsela a la Banda -¡Ay sí, perdona!, de verdad que no me he dado cuenta, dice Raúl mientras se afloja el nudo. –No pasa nada hombre, gracias. –A ti, responde Raúl, y a modo de despedida le suelta algo que lleva toda la tarde escuchando de la voz de ese hombre – ¡Trinidad a tus pies! El hombre se vuelve y estrechándole la mano le responde –Ahora y siempre hermano, ahora y siempre.
Málaga, a 17 de junio de 2013
"¡CÓMO HEMOS CAMBIADO!"
Hola hermano, ¿Cómo estás?, me imagino que bien, ¿Qué tal por ahí arriba?...mejor no me digas nada, esa es una de esas cosas que prefiero averiguar “a mi manera”
Quería hablarte de algo tan indescriptible que aún no sé cómo explicártelo. Ojalá pudiera meter en un frasco ese aroma a azahar y cera quemada que aún hace que me transporte a ese día soñado por todos, ojalá pudiera darte sólo una muestra de la bendita gama de colores que llevaban las flores del trono de nuestra madre cuando salió de nuevo a enamorar a una Málaga que ahora sí la espera, ojalá pudiera explicarte las miles de lágrimas que volvieron a caer ante la mirada de Jesús Cautivo,… pero que te voy a contar, tú estás frente a Él cada día, seguro que sabes de lo que te hablo.
Cómo ha cambiado todo desde que te fuiste, fueron tantos Lunes Santos los que te vi sufriendo desde calle Mármoles llevando a la Señora que no te creerás lo que te digo. Tengo que decirte que hace ya años que decidí pasar el Lunes Santo bajo Ella, en el centro, allí donde cae su mirada, con un grupo de hermanos que trabajan durante todo el año para Ella gane ahora el terreno que tanto tiempo dejó de ganar. De verdad, tengo que explicarte este día…
Te diré que el día empezó temprano, no en cuanto a hora, pero sí en cuanto a fuerzas, ya sabes que me gusta acompañar a la Salud de vuelta a nuestro barrio. Este año el tiempo volvió a hacer un poco de las suyas pero teníamos seguridad de que salíamos desde tempranas horas de la tarde. Algunos hermanos de la Mesa, desde hace ya algunos años, nos reunimos en la casa-hermandad cada Lunes Santo por la mañana para “acondicionar” nuestro lugar de trabajo y para echar una mano a lo que haga falta, aunque ya sabes que las manos abundan por allí, más en estos días. Te diré que este ha sido un año especial, pues como sabes desde hace poco dos personas importantes para este grupo descansan ahora a la vera de nuestra madre y ellos igual que tú hacen fuerza también para llevar este barco a buen puerto. Ya sabes también lo que me costaba comer estos días con tanto nervio, aún hoy me cuesta y sigo recordando esos días en los que te veía ataviarte con ese traje oscuro tan remendado y gastado por los varales en las horas previas, cuando me decías que levantase la vela bien alta para que Ella pudiera verla. Te contaré que “mi Lunes Santo” ya no empieza a las 19:00 de la tarde como antaño, ahora tengo una cita obligada unas horas antes, en un sitio que seguro te es familiar…
17:30 Peña Trinitaria, comienzan a llegar a cuenta gotas los primeros “pretendientes de la alegría” como bien dijo nuestro hermano Paco en su pregón. Nos gusta reunirnos en este emblemático lugar del barrio, allí donde la opinión de cada uno de nosotros es valorada y escuchada. Aquí hablamos, nos emocionamos, nos abrazamos…en definitiva, vamos entrando en calor. Es una pena que no hayas podido conocer a una persona, es un tío especial que no puede meter el hombro físicamente pero empuja con la fuerza de 10 personas, como siempre el hermano Flores supo motivarnos más aún de lo que estábamos y levantó, como de costumbre, el corazón de los cerca de 60 trinitarios malvas que allí se encontraban. Poco a poco se acerco el momento más curioso de la tarde, al menos para mí, un momento que cada uno de nosotros ha sufrido y disfrutado después, ese momento en el que los nuevos se presentan. Uno a uno, presentados por Paco, fueron saliendo a pronunciar unas palabras a ese coro de buena gente guasona cada uno de los nuevos “fichajes”. Te diré también que después formamos una “marea malva” que previo rezo en nuestro mosaico subió calle Trinidad en busca de su madre, pero antes te quiero hablar de unos “chaveas” que no has llegado a conocer. Son músicos, trinitarios y atomizan un grupo humano inigualable de buena gente que cada año ponen las notas precisas para que nuestra madre luzca como se merece por las calles de Málaga. Ellos quisieron abrirnos las puertas de su casa en el día más importante del año y ya consolidado como tradición acudimos a la cita de hermandad con nuestra banda, esa que plasma como nadie las notas de una marcha que es santo y seña de todos los hombres de trono trinitarios y que levanta al más plantao.
Te diré también que la espera volvió a ser larga, pero esta vez teníamos una cita obligada de difícil cumplimiento, como sabes nuestro compañero Ray se fue allá por el mes de Agosto a “ese lugar del que dicen se acaba volviendo siendo mejor persona” una placa en la madera del trono de nuestra madre honra a este compañero, a este amigo, a este hombre de trono que tantos buenos momentos nos dejó…te diré que deja buen legado, pues tanto su hermano como su hijo estaban donde tantas veces el se dejó el alma empujando por llevar a la gloria a nuestra madre.
El camino empezaba de nuevo, te diré la verdad, sufrimos… sufrimos mucho, pero a eso íbamos, y sufrimos disfrutando, porque la Trinidad hermano mío ya no va sola dando bandazos por una calle que minutos antes disfruto viendo a su hijo, ahora Ella es la atracción, sin estridencias, Ella va al paso, abierto y elegante como las olas tranquilas de la malagueta….un paso, otro, otro pero ojo que sabemos escuchar la música, fuimos pioneros en dar “un izquierdo” tras tres mecidas, y lo llamamos paso trinitario y bueno, lo metemos cuando es necesario. Te diré que como siempre hubo más gente en “nuestra tribuna” que en la oficial, si, esa tribuna autentica, la que espera hasta altas horas de la madrugada sin importarle que el día siguiente sea laboral, si hermano, la tribuna de los pobres, allí donde te gustaba esperar a las cofradías de nuestra Málaga. Sonaron dos marchas especiales, muy especiales para todos, pero sobre todo para un componente de este grupo que tuvo la inspiración necesaria para crear tales piezas. Molero es un tío singular, una de esas personas a las que hay que conocer. Recuerdo cuando en 2012 tras el paso por tribuna oficial le preguntaron tras sonar estas dos marchas “¿En qué pensabas Molero?”, respondió tajante “¡En la Trini!...Si hermano, este es un grupo peculiar y te hubiera gustado pertenecer a él, sobre todo por momentos como el que te voy a narrar, con el trono andando muy lento y meciéndose al compás salió desde dentro de nuestra Mesa un grito desgarrado, un “quejío”, un rezo por Málaga que nuestro compañero Fito supo plasmar y que es y será uno de esos recuerdos que me acompañaran hasta el fin de mis días. Qué decirte de calle Trinidad…se te hacía eterna por aquél entonces pero ahora es otra cosa, te sorprenderías de nuevo al ver cómo anda nuestra señora de vuelta al barrio, Ella no se merece menos, y bueno ya sabes lo que viene después, otro año de espera, de dulce espera, pues ahora el recuerdo no puede ser mejor.
Seguro que hoy por hoy te sientes orgulloso de cómo se luce tu Trinidad por las calles de Málaga, sólo pido que nos sigas ayudando, como siempre hiciste, que sepas que tenemos muy presente de dónde venimos, que somos trinitarios y que lo que ahora parece fácil antes no lo era, y por eso siempre miraremos al futuro sin dejar de tener presente el pasado. Sí hermano, este ha sido un año histórico, ha sido sencillamente el mejor año jamás vivido.
Gracias por hacerme trinitario, ¡Trinidad a tus pies!
Málaga, a 11 de abril de 2013
"¡Y amanece en la Trinidad!"
Sí hermano, no te engañes, porque en la Trinidad amanece todos los días, pero nunca amanece como amanece un Lunes Santo.
Hoy has dormido menos que nunca, te recogiste tarde porque quizás acompañaste a La Salud de vuelta al barrio, quizás también sabías que con tanto nervio esta noche ibas a dormir poco y bueno, qué decir, hoy es Lunes Santo y hoy, trinitario, es tu día grande.
Llevas semanas echando miradas furtivas a esa túnica malva que, ya planchada, cuelga del cortinero del salón de tu casa, esa túnica que parece decirte “¡eh, aquí estoy!” y que hace que todo se te remueva por dentro.
Hoy ya puedes mirarla con seguridad y después de plancharla con tanto mimo arrugarla como el que arruga un trozo de papel mal escrito y meterla en una bolsa…
¿Lo llevas todo? Repasemos: túnica, faja, camisa blanca, pantalón, corbata y zapatos negros, la medalla… ¡listo!
Te asomas al balcón, última mirada rápida al cielo de Málaga cual amenaza, y te vas…espera, ¡¡los guantes!! ¿Y la tarjeta? ¿Dónde estaba?...Listo, ahora sí, vámonos al barrio.
Se te ha hecho algo tarde, vas a tener que alargar el paso, pero espera, ¿cómo es que vamos tarde? No son ni las seis…aún falta rato para que el Señor de Málaga salga a la calle y más para que nosotros emprendamos el camino…
Ah!, vamos a la peña trinitaria donde los hermanos de la Mesa, desde hace ya años, se reúnen los Lunes Santo antes de la salida.
Nos han dicho que nos pasemos por allí, que antes de llegar a nuestra casa-hermandad vamos a rezar delante de nuestro mosaico, que vamos a formar una marea malva que a contracorriente subirá calle Trinidad y que entre todos vamos a hacer que el trono vaya a una sola voz.
Dicen que vamos a hacer hermandad, que nos vamos a fajar, que vamos a hablar, que nos vamos a concienciar, que nos vamos a motivar y, sobre todo, que vamos a dar ejemplo de lo que debe ser un conjunto de hermanos que se unen bajo un bonito fin común: Mejorar por Ella.
Siéntete orgulloso trinitario porque ahora, más que nunca, Málaga la espera y a eso has contribuido tu modestamente.
Siéntete orgulloso, porque siempre parece que has ido en contra de lo establecido, porque cuando todo el mundo pensaba en Él tú, estuviste con Ella.
Porque sí, el Cautivo es lo más grande, pero Ella…Ella es más grande todavía.
Siéntete orgulloso Trinitario, porque cuando los ánimos decaigan y el trono empiece a bajar, vas a tener a tu lado a un hermano que te dará un abrazo.
Mírala a la cara, y piensa en este año, en lo bueno que has hecho y las penurias que estas pasando, quizás no tú, pero seguro que gente cercana a ti… ¡Empuja por ellos!, ¡Empuja por Ella!
La túnica está hecha ya un trapo, siéntete también orgulloso de ello, ese es tu trofeo y a mucha honra porque como dijo alguien en el mejor pregón trinitario jamás escrito “donde otros son novios de la muerte tú, trinitario, eres un pretendiente de la alegría”.
¡Vamos, un poco más, que ya estamos en el barrio y ahora es cuando vamos a disfrutar!
¡Duérmela! La mecida es amplia, parece infinita…alarga el paso, alárgalo un poco más y ¡quieto ahí!...
¡atento! que nos vamos a ir con el paso Trinitario…
¡Vámonos!, ¡Ole…!
Es cierto lo que dicen, esto solo se entiende en el barrio de la Trinidad y tú tienes la suerte de ser trinitario.
Ella te eligió de una manera o de otra y tú aceptaste el reto de trabajar donde nadie miraba.
Hoy es tu día, sobre todo hoy es Su día.
Hoy Málaga es Trinidad, y la Trinidad es el paraíso.
Málaga, a 24 de marzo de 2013
"ENTREVISTA A JUAN PARTAL"
En esta nueva entrevista de hoy robamos un poco de su preciado tiempo en estas fechas, al representante de nuestra Cofradía, Juan Partal, el Hermano Mayor del Cautivo y la Trinidad, vamos a ver que nos cuenta:
-Muy buenas Juan, nuestro Lunes cada día está más cerca, ¿Cómo está viviendo estas semanas previas?
Buenas tardes, las semanas previas como todos los años, con mucha intensidad, mucha responsabilidad e ilusión porque llegue ya el Lunes Santo que es nuestro día más importante y con ganas de salir si es posible, que pienso que sí como siempre.
-Cuéntenos sus inicios cofrades.
Mis comienzos como cofrade fueron en Zamarrilla, donde estuve tres años de nazareno y luego ya ingresé en la Cofradía del Cautivo y la Trinidad a través de las peñas del barrio que nos pidieron a la gente joven acoplarnos en el trono de la Virgen, eso era el año 74 tenía yo 15 años, el trono era de 6 varales que es el mismo de hoy día pero que tenía dos menos, y eso fueron mis comienzos cofrades
-¿Qué ha aportado Juan a la cofradía desde que está al cargo de ella?
He intentado aportar todo mi trabajo, le dedicó casi todo el tiempo libre que dispongo, sacrificando la familia y muchas cosas. Siempre he entendido la Cofradía de otra forma, cuando yo entré de Hermano Mayor le hice un pequeño cambio para intentar dejarla más abierta hacia los hermanos, ya que antes no tenían tanta colaboración dentro de la Hermandad y como te digo siempre he intentado aportar mi esfuerzo y dedicación, he estado doce años de tesorero, dos años de teniente hermano mayor, y ya voy camino de mi sexto como Hermano Mayor, llevo veinte años como miembro de la Junta de Gobierno de la Ejecutiva ininterrumpidamente y siempre he intentado aportar mi trabajo, junto con mis ideas y las ganas de que la entidad mejore y crezca.
-¿Que le ha dado la cofradía a la persona de Juan Partal?
Me ha dado muchas amistades, conocer a muchísimas personas, tener ilusión por llevarla hacia delante lo mejor posible y ayudar en todo. Como cofrade me ha dado la oportunidad de vivir otra vida, y la ilusión para poner en marcha una Cofradía tan grande y tan importante como esta pues la verdad que te da esas ganas de poder trabajar día a día y la responsabilidad que conlleva esto.
-¿Y que le ha quitado?
En realidad no me ha quitado nada, ten en cuenta que si aceptamos el estar aquí nos arriesgamos a que nos quite del tiempo para la familia, tiempo de ocio y ratos libres para poder hacer otra serie de cosas, pero lo he elegido yo porque me gusta, porque ante nuestra devoción hacia nuestros titulares pues quiero trabajar en la Cofradía, luego en realidad no me ha quitado nada.
-Todos recordamos el año que no salimos por la lluvia, suponemos que debe ser una decisión complicada el decantarse por no procesionar, cuéntenos su experiencia de ese día y como se hace para que tire mas la razón que el corazón.
La experiencia fue mala evidentemente, puesto que tomar una decisión de esa índole con una Cofradía tan grande como la nuestra, con tantas personas ya no solamente hermanos si no tantos devotos en la calle donde hay cientos de miles de personas esperando a nuestros titulares pues la verdad que es una responsabilidad enorme, pero uno tiene que tener la cabeza bastante fría y aunque el corazón dicte otra cosa, lo que manda es preservar siempre el patrimonio de la cofradía y por supuesto a nuestros titular.
-Cuando ve el Cautivo enfilar el puente o a la Trinidad por la Tribuna, ¿no echa en falta poder estar ahí debajo?
La verdad que cuando uno tiene otro puesto de responsabilidad y sobre todo unos años porque ya los años no perdonan, pues ya aquello época donde yo llevaba a la Trinidad que lo hice durante 19 años pues se echa de menos, pero hay que entender que si tengo otro puesto dentro de la Cofradía y la edad como he dicho, pues hay que dejar paso a otras generaciones y a gente más joven que desde luego hay que dejarles sitio para que vayan cogiendo los varales.
-La cofradía bajo mi punto de vista ha ganado mucho desde que tiene bandas propias, ¿cómo ve a nuestros músicos?
Siempre he dicho lo mismo, cada vez que asisto a un concierto me quedo admirando la evolución que están teniendo, cada día lo hacen mejor y para mí tenemos dos grandísimas bandas, los chavales son estupendos tantos niños y niñas trabajan con un sacrificio enorme durante todo el año y cuando salen a la calle saben perfectamente lo que representan, a la Hermandad que representan y quienes son y creo que estamos muy a gusto en la cofradia , ojala estén con nosotros muchísimos años más porque son una alegría para la Cofradía.
-Sabemos que la cofradía estuvo invitada a un coloquio sobre las hermandades más señeras o populares de la Semana Santa de Andalucía (junto con Gran poder de Sevilla, Rocío de Almonte, el Abuelo de Jaén y la Virgen de la cabeza), ¿Qué imagen se tiene de nuestra cofradía fuera de la provincia?
Yo me quedé sorprendido, quien me conoce sabe que yo voy representando a quien para nosotros es la mejor Hermandad que es la del Cautivo y la Trinidad pero siempre vamos con la humildad que nos podemos encontrar con Cofradías muy importantes y con una historia más amplia que la nuestra. La del abuelo de Jaén cumplía 425 años, que ya es importante esa fecha y sin embargo nos acogieron de una manera magnífica durante todo el día, nos acogieron como si fuésemos una Hermandad superior a todos ellos y creo que aunque digamos que tenemos una gran Hermandad, somos una Cofradía muy joven con 80 años de vida y si nos comparamos con estas otras de tanto prestigio y tanta antigüedad pues fuimos recibidos muy bien, nos tienen una muy buena presencia y la verdad que al Cautivo por donde vamos nos tienen como grandes.
-¿En que cree que debe mejorar y/o cambiar la cofradía?
Entiendo que debemos mejorar sobre todo en las personas, ya que estas deben entender que aquí se viene para servir sin pedir nada, ni para buscar algo, un puesto una mejora o una responsabilidad. La responsabilidad se consigue a través del trabajo y cuando vamos viendo que alguien trabaja bien pues se le van dando puestos de mayor responsabilidad de lo que pudieran tener en ese momento.
Todos los hermanos que quieran pueden colaborar y el que tenga tiempo libre puede ir introduciéndose en ella y en un momento dado entrar en la Junta de Gobierno, pero siempre y cuando colabore buscando que la Cofradia mejore y engrandecer a esta. Y esto es lo que pienso que debemos mejorar, que se mentalice toda aquella persona que quiera estar aquí, que tiene que trabajar para la Cofradía y por la Cofradía y no para uno mismo.
-Se ha producido cierto revuelo con el tema de los regulares, háblenos sobre este tema.
Es muy fácil, llevamos ya varios años que el precio que pagamos es muy elevado y la Cofradía en estos últimos años de crisis ha ido perdiendo recursos económicos y a día de hoy cuando hicimos el presupuesto anual de 2013 que se hace en Enero, hemos visto que bajaba en unos 20.000 euros el presupuesto de ingresos y subíamos el de gastos en 6000 más para ayudar a las personas necesitadas del barrio en el economato social, por tanto si bajamos 20 mil euros de ingresos y tenemos 6 mil mas de gastos, pues no nos cuadra tener que pagar 16 mil euros por la tropa que es lo que vale traerlos para 24 horas, evidentemente ¿donde recortamos? Pues quizás donde menos le duele a la Cofradía, dejar claro que no queremos una desvinculación, así se lo hemos hecho saber, de hecho viene una pequeña representación y están de acuerdo en que no pasa nada, y cuando la Cofradía vuelva a tener más recursos económicos pues vendrán como han venido siempre. Hemos bajado en año y medio 500 hermanos, venimos de unas elecciones donde muchos hermanos se apuntan para votar y luego se marchan, hemos perdido subvenciones de entidades colaboradoras , hemos perdido recursos económicos de la revista Estandarte ya que hay casi la mitad de los anunciantes debido a la crisis, y todo esto son ingresos de menos, de los cuales ya no tenemos para traer a la tropa.
-Desde que se cambió el traslado al Sábado de Pasión parece que hay más afluencia de público en la calle ese día (no quiere decir que el Lunes no la hubiera) pero ¿echa en falta algo de la mañana del Lunes?
Yo la verdad que no echo nada en falta, yo aposté fuerte por este cambio cuando salí de Hermano Mayor ya que creía en ello antes. No echo nada de menos de la mañana del Lunes, ya que para los que trabajamosos aquí durante todo el año es un descanso, el poder decir hacemos el traslado dos días antes, descansas el Domingo y el Lunes por la mañana preparamos nuestra procesión tranquilamente y salimos el Lunes Santo por la tarde, ha sido beneficioso para los hermanos de la Cofradía y para los que participan en la procesión del Lunes Santo que descansan dos días de un traslado, que al fin y al cabo es una procesión más. Para la Hermandad ha sido muy importante este cambio, y también para muchos devotos del Cautivo y la Trinidad ya que antes el Lunes era laborable y ahora al ser Sábado vienen muchas personas de toda la provincia incluso de otras provincias de Andalucía y de España para ver nuestro traslado
-¿Qué opinión le merece el crecimiento y la evolución del grupo de la Mesa de la Trinidad?
Yo conozco a la mayoría, pero sobre todo a los que iniciaron este proyecto como son Paco, Nico, Víctor, Ricardo y algunos eran hombres de trono incluso conmigo, y los conozco a algunos de hace muchos años. Cuando comenzó esto teníamos ilusión incluso por mi parte aunque yo estuviera en la Junta de Gobierno, es cierto que nos tuvimos que enfrentar a una parte de la Junta que ya no está aquí en la Cofradía pero son miembros, que no eran muy conscientes de lo que era la Mesa de la Trinidad, y mi alegría es que a día de hoy que ya lleváis 9 años sigue para adelante e incluso se van agregando más miembros no de la Mesa en sí porque salgan dentro de ella, si no en los exteriores del trono y eso es bonito que todo el trono se vaya agregando e integrando en lo que se le llama la Mesa de la Trinidad aunque no sean sólo los que van debajo. Como dije en el pregón de Paco Hidalgo ya eran mas de 80, y eso es bueno porque se hace Cofradía y porque es bueno que los hermanos se conozcan y se integren en esta.
-Estuvo presente en nuestro acto, que por cierto llegó 10 minutos tarde, bromas aparte, ¿Qué le pareció el pregón del Hermano Paco?
Fue un pregón muy bueno, Paco expuso como persona que conozco de la forma que se expresa y de la manera que habla, expuso sus sentimientos tal cual aunque algunos le parezca que cuando habla dice algunas cosas que pueden hacer daño a algunas personas de la cofradía, pero Paco es así es una persona singular y que expresa sus sentimientos de esa forma, yo dije que había sido un gran pregón pero que también muchas veces tenemos que comprender como se trabaja interiormente dentro de la Cofradía durante el año, que muchos desconocemos como se trabaja aquí dentro, y como siempre hay cosas que mejorar no digo que no pero en un colectivo donde hay tantísimas personas el poner de acuerdo a tantas pues la verdad cuesta trabajo, pero que ya te digo que el pregón fue magnífico
Quiero aprovechar que hablamos del amigo Paco que esta entrevista la hago desgraciadamente el día que se ha enterrado a su madre, para decirle desde estas líneas que tiene un fuerte abrazo de toda la cofradía como representante que soy de ella, que lo sentimos mucho porque su madre fue una gran trabajadora en esta cofradía y colaboró mucho como camarera de la Virgen y sentirlo de corazón y darle y transmitirle nuestro más sincero pésame para el Hermano Paco.
-¿ Y el cartel del Señor Palma?
Que te voy a decir, yo a Pepe Palma lo conozco desde hace muchos años y todo lo que hace es excepcional, Pepe cualquier cosa que toca es una maravilla y el cartel que ha hecho de la Virgen pues es la octava maravilla del mundo para mí.
-¿Qué piensa que le falta a la Semana Santa de Málaga?
Quizás más respeto y seriedad sobre todo por parte del público, un poco más de recogimiento para los cofrades, saber que vamos en penitencia y no tenemos que ir saludando ni recreándonos ni aburriendo un tanto a las personas que estan ahí. Pero sobre todo eso seriedad y sobriedad, que algunas personas no se lo tomen como una fiesta como se suele decir o como una feria.
-¿Cúales son sus pretensiones y deseos para este Lunes Santo?
Que salga todo lo mejor posible como creo que así será, y seguir por la línea de los últimos años. Mi pretensión es que sea un gran Lunes Santo
TEST COFRADE:
Un cristo: Cautivo
Una virgen: María Santísima de la Trinidad Coronada
Un cristo que no procesione en Málaga Capital: El abuelo de Jaén
Una virgen que no procesione en Málaga Capital: El Socorro de Antequera
Una Hermandad (que no sea la suya): Jesús el Rico
Una marcha: Coronación de la Trinidad
Una calle de Málaga: Trinidad
Un barrio: La Trinidad
Una Iglesia: San Pablo
Las procesiones de día o de noche: Que salgan de día y se recojan de noche
Ida o vuelta: Vuelta
Un lugar para ver una procesión: El Puente de la Aurora
Tu día mas especial de la Semana Santa: Lunes Santo
Si te digo Barrio de la Trinidad tu dices: Alegría y tristeza por el deterioro que tiene
A quien admira Juan Partal: A mi familia por el aguante que tiene
Gracias Juan por el trato recibido y por el tiempo dedicado, todos esperamos que tus deseos y pretensiones se cumplan puesto que son las pretensiones y deseos de todos.
Málaga, a 19 de marzo de 2013
"ENTREVISTA A MANOLO RUIZ"
En esta nueva entrevista, tenemos el placer de compartir un rato con Don Manuel Ruiz Campos, director de nuestra Sinfónica de la Trinidad. Manuel es natural de Antequera y lleva toda una vida dedicado a la música, e inmerso desde 2007 en la dirección de la Sinfónica; vamos a conocer un poquito más a fondo al poseedor de la huella trinitaria 2013 Don Manuel Ruiz, más conocido entre nosotros como “Manolo el director”:
-Muy buenas Sr Manolo, a escasos días del comienzo de la Semana Grande, supongo que estarán de trabajo hasta arriba ¿ Como van esos ensayos ?
Los ensayos van a tope y menos mal que solemos programar con bastante tiempo, lo llevamos bastante bien, pero siempre a última hora surgen cosillas que si traslados, montajes de nuevas marchas y es lo que ahora nos tiene más ocupados, pero la masa grande la tenemos ya estructurada sin ningún tipo de problema.
-Conocemos de Manolo, que es el director de nuestra Sinfónica, que es de Antequera y que es un hombre que ama la música, pero como es el día a día de Manolo, háblenos de usted.
Pues me levanto escuchando música y me acuesto escuchando música y siempre pensando en mi banda que es muy importante para mí, aunque esté en mi trabajo tengo parte de mi cabeza puesta en la banda, que si las nuevas partituras, que si una nueva forma de motivar a los chicos , y ese es mi día a día.
-Para la entrega de la huella, estábamos entre usted y otra persona, lo llevamos a votación y salió Manolo con clara mayoría. Se ha valorado el esfuerzo, el compromiso y la dedicación que tiene usted para con su banda, ¿le hizo ilusión recibir este pequeño obsequio de nuestra parte? Cuéntenos como vivió ese momento.
Me habéis dejado patidifuso no me esperaba este gran detalle de vuestra parte, aunque en realidad la huella es de toda la banda porque son los que al final reflejan mi trabajo en la calle. Me quedé sorprendido y os lo agradezco mucho, por la noche llamé a Antonio Jiménez y le conté lo que estaba sintiendo en ese momento, fue cuando pude soltar todos los nervios que llevaba acumulados desde por la mañana, muy contento y muy agradecido la verdad.
-¿Cómo llegó Manolo a la Trinidad?
Pues llegué de la mano de Antonio, estaba buscando director porque se habían quedado sin él y me lo comentó, yo le dije que no me importaba en absoluto, que si le gustaba mi forma de trabajar que me llamara y si que no pasaba nada, tan amigos. A partir del primer ensayo me comentó que le había gustado tanto a él como a la gente que había y a partir de ahí fue surgiendo todo hasta llegar al proyecto de la escuela que es el más ambicioso y es en el que ahora estamos.
-Se le hace duro o cansado el tener que ir y venir de Antequera a la Trinidad para ensayar con su banda.
Ya lo hago por inercia (risas) ya muchas veces mi mujer me dice vete ya porque estas pensando en Málaga mas que en tu casa y es la verdad.
-Según Manolo, ¿cuáles son los principios fundamentales para que un proyecto como el de la Sinfónica salga adelante de la forma de la que está saliendo?
Las personas siempre, en cualquier tema las personas son indispensables y en este caso los padres de muchos niños ya que los apoyan y ayudan mucho. Al final el principio de la banda es que somos la banda de la cofradía y eso es lo importante, tratamos de meterle el espíritu cofrade y trinitario desde el primer día que llegan aquí. Como habrás observado siempre reina el buen ambiente y tenemos presente a la Trinidad en cada momento, luego cada uno musicalmente llegará o no llegará pero ese espíritu siempre está presente
-Supongo que aparte de enseñar música, se trabajará con la educación y los valores de los chicos y chicas que componen esta magnífica escuela de trinitarios.
Por supuesto, tenemos una escala de valores la cual llevamos a rajatabla, porque lo primero que formamos son personas luego ya viene el músico. Hay chicos que aquí no han funcionado por eso mismo, porque no se han adaptado digamos a nuestra forma de trabajar, no han comprendido el sentido de cofradía ni de ser cofrade.
-Siempre que hemos tenido oportunidad de coincidir con varios integrantes del grupo, se nota que es un grupo alegre, joven y en el que reina el buen ambiente, como se consigue ese aura de energía positiva que genera nuestra banda.
Con mucha ilusión, ponemos mucha ilusión en todo lo que hacemos desde la junta directiva, los profesores y los niños, y con esa ilusión vamos haciendo el camino y trazando nuestra línea en él. Siempre pensando en lo positivo, no queremos rivalidades, y nuestra única satisfacción es el trabajo bien hecho.
-Disculpe mi ignorancia en materia musical, pero como se monta una marcha, cuáles son las pautas a seguir, se establece siempre el mismo patrón o cambia según la composición.
Cada marcha es un mundo, lo primero que se hace es una lectura para ver que tipo de carácter tiene esa música, una vez hecho esto intentamos reproducirla lo mejor posible, y el paso más difícil es transmitirle nuestra seña, ya que queremos que tenga un sonio propio con personalidad, que suene a Trinidad.
-Usted mejor que nadie sabe la unión que hay entre mesa y banda, ¿a que cree que se debe esto?
Hay una buena conexión porque los miembros de la mesa dieron un voto de confianza bastante fuerte cuando iniciamos el nuevo proyecto de la escuela y la banda lo notó, notó el estar apoyado por vosotros. Pienso que Antonio Jiménez y la gente de la cofradía puso mucho de su parte y depositaron confianza en unos niños que llevaban muy poco tiempo tocando.
- ¿Qué es de lo que mas orgulloso se siente de su banda?
De los músicos, de cada uno de ellos, desde el primero hasta el último porque es muy importante que sigan de manera fiel aquí, independientemente del director o de la junta que sea.
-¿Qué están intentando mejorar?
La escuela es lo que más intentamos mejorar, y por supuesto la banda siempre se intenta mejorar ya que nunca se termina de llegar a la perfección, aunque es cierto que cuando alcanzas ya un nivel cada vez es mas difícil avanzar, pero con trabajo todo se consigue.
Esta misma cuestión se la hicimos a Antonio Jimenez, ¿Varía mucho tocar detrás de una imagen que no es la Trinidad? Supongo que el sentimiento será distinto.
El sentimiento por supuesto es distinto, aunque luchamos porque siempre tengamos el mismo sello de identidad, que representemos a la cofradía. Pero realmente cuando llega la hora de tocar en el pregón, en el traslado o el Lunes Santo es el momento más importante, ya que tienes una ilusión contenida que es cuando deseas soltarla, imagino que a vosotros os sucederá lo mismo.
-¿Cúales son las pretensiones de Manolo para este Lunes Santo 2013?
Que el grupo se adapte bien a la procesión, que la música os sirva para daros apoyo y fuerzas y soportar el calvario que sufrís en el recorrido, para acompañaros y motivaros. Y ya puestos a engrandecer, pues aportar nuestro granito de arena a la Semana Santa de Málaga que es una de las más importantes.
TEST COFRADE:
Un cristo: El Cautivo.
Una Virgen: La Trinidad.
Una marcha: Mather Mea y Trinidad Sinfónica.
Una banda (que no sea la suya): Miraflores.
Le gustaría tocar detrás de: Todas.
Un instrumento que le hubiera gustado tocar: La Guitarra.
Un compositor: Font de Anta .
Las procesiones de día o de noche: Depende.
Ida o vuelta: De vuelta.
Un momento en la Semana Santa: El momento del encuentro.
Si te digo barrio de la Trinidad tu dices: Mi vida.
A quien admira Manolo Ruiz: A todas las personas que se entregan de verdad.
Un deseo para este 2013: Fuerzas, ilusión y trabajo.
Málaga, a 17 de marzo de 2013
"ENTREVISTA A ANTONIO JIMENEZ"
En esta nueva entrevista, vamos a tener el placer de charlar con Antonio Jiménez Romero, Director artístico y Presidente de nuestra banda, la Sinfónica de la Trinidad. Pese a su juventud, se le puede considerar ya un veterano tanto en nuestra cofradía como en el mundo musical. Con nosotros, “Antoñito el músico”, un trinitario más.
-Muy buenas Antonio, a prácticamente un mes de que comience la Semana Santa, supongo que las ganas y los nervios van in crescendo, ¿Cómo va nuestra Sinfónica?
Más que nervioso, impaciente por tocar un año más Alma de la Trinidad dentro del salón de tronos de nuestra Casa de Hermandad, después ya… que sea lo que Ella quiera.
Y la banda, cada vez más comprometida en el trabajo de un mejor Lunes Santo. Buscando la mejor melodía y ponerle la mejor banda sonora a la noche más importante de nuestras vidas.
-Para situarnos a todos, háblanos de ti y de tus inicios en la cofradía.
Mis inicios empezaron como nazareno de vela de María Santísima. En el año 1997 me estrené como hombre de trono de la Virgen, y allí conocí a dos hermanos que hicieron que, aun siendo yo un niño de 17 años, me sintiera como un verdadero hombre de trono más, Victor Carnero y Paco Hidalgo.
Con el paso del tiempo, siendo José Luis Palomo, Hermano Mayor, entré a formar parte de la junta de gobierno para encargarme de la revista Estandarte junto con Ignacio Castillo.
Aún recuerdo el día que le comenté a José Luis la osadía de crear una banda de música dentro de la Cofradía. Me apoyó desde el primer momento.
-Tu labor y la de tu banda es tan importante como la de un hombre de trono, pero ¿echas de menos llevar la Trinidad?
Sin duda, y espero volver más pronto que tarde, pero creo que en este momento mi labor es más importante dentro de la banda.
-Parece que fue ayer, pero hace ya casi 8 años (desde 2006) que se creó nuestra Sinfónica de la Trinidad, cuéntanos cómo empezó todo.
Empezó con un grupo de compañeros del conservatorio donde yo estudiaba. Todos éramos músicos que ya habíamos tocado en bandas de Málaga y que en ese momento no tocábamos en ninguna. Pensábamos que era el momento de poder crear una banda de jóvenes pero experimentados músicos y contamos con el apoyo de nuestra cofradía. Aquel proyecto no duró todo lo que yo deseaba, ya que eran unos magníficos músicos pero poco cofrades. Con el paso del tiempo fuimos descartando este formato de banda y creamos nuestra propia escuela de música, donde además de crear y formar músicos, hemos ido formando a Trinitarios. Creo que hemos dado con la tecla del formato de banda que queremos y trabajamos en pro, para y por la Virgen de la Trinidad.
-¿Te imaginabas que la Sinfónica iba a llegar hasta donde ha llegado?
Aún no hemos hecho nada, esta banda tiene mucho que trabajar y la clave del éxito es seguir siendo constantes en esta línea de trabajo.
-¿Qué destacarías de la Sinfónica, y en qué crees que debéis mejorar?
Destaco la unidad, somos una gran familia. Debemos mejorar en muchas cosas, pero estamos trabajando en ello.
-La Semana Santa ha evolucionado, y una de estas evoluciones sin duda alguna ha sido en el tema musical, ¿es posible que a veces al músico no se le haya dado el lugar que le correspondía en Semana Santa? ¿Está solucionado ya?
Los músicos tenemos nuestro sitio, detrás de los tronos. La cosa es que habría que escuchar más a los músicos y dejarse asesorar por ellos.
-¿Qué le falta a la Semana Santa de Málaga? ¿Y le sobra?
Creo que no le falta nada, tenemos la mejor Semana Santa, pero creo que le sobra ruido y tribunas.
-Cada vez son más cofradías las que deciden acompasar las marchas, ¿qué opinión te merece esto?
Me parece estupendo, es lo más gratificante para una banda. Que los hombres de trono disfruten escuchando su banda y meciendo de la mejor manera posible a nuestros Cristos y nuestras Vírgenes. Pero siempre con mesura.
-Para nosotros fue un orgullo que fueras pregonero de la Mesa el día de la presentación del cartel, ¿Qué pensaste cuando se te propuso? Háblanos de ese día.
Fue una responsabilidad muy grande a la vez que un orgullo, que mis hermanos de la mesa se acordaran de mí para exaltar nuestra manera de sentir y llevar a Nuestra Madre. Traté de contar mis experiencias y mi paso por los distintos puestos donde he vivido muchas emociones en las noches de Lunes Santo.
-La conjunción entre la banda y el trono es total, y el cariño que tenemos los componentes de la Mesa hacia vosotros es grande, ¿influyen todo esto a la hora de procesionar y tocar el Lunes Santo?
No os podéis hacer una idea. Creo que cada uno de los componentes de la banda sienten ese cariño que desprende la Mesa hacia la banda y como bien dices, es una conjunción total.
En la noche del Lunes Santo, todos somos la Mesa, todos somos la Banda, todos somos Hombres de Trono, todos somos Hermandad.
-Ese vínculo que se ha creado entre la banda y la Mesa ¿crees que es raro? Es decir ¿es algo habitual en las cofradías? Y si no lo es ¿debería serlo?
No es raro, porque el grupo humano que componen la Mesa ha apoyado desde antes de su creación a esta Banda Sinfónica Virgen de la Trinidad. Fueron grandes impulsores de la creación de esta banda.
-El momento vivido hace ya dos Lunes Santo en local de ensayo con el himno, se ha convertido ya en una tradición. Para nosotros es uno de los momentos que esperamos con más ganas. ¿Qué siente la banda en ese momento?
Siente el cariño tan importante que necesitan esos niños en una noche, donde se dejan el alma por ver llegar a su Virgen al barrio tal y como salió, meciendo muy despacito por calle Trinidad de vuelta.
-Nos sentimos privilegiados de haber participado en vuestro disco cantando el himno en la marcha Rezo a tus pies, ¿de quién fue la idea?
Mía, es una marcha creada por un hombre de trono de la Mesa, nuestro hermano Jose A. Molero. Entonces esta marcha no la pueda cantar nadie que novena los hermanos de la Mesa.
-Aunque como buenos músicos, sabemos que lo dais todo siempre pero ¿Varía mucho tocar detrás de una imagen que no es la Trinidad? Supongo que el sentimiento será distinto.
Esta banda es Trinitaria, con lo que ello conlleva. Es cierto que el Lunes Santo es diferente, muy diferente, pero la banda se entrega por igual cada vez que sale detrás de cualquier manto.
-¿Qué significa la Sinfónica de la Trinidad para ti?
Familia.
-¿Qué mejorarías con respecto al año anterior?
Calle Trinidad.
-¿Cuáles son tus pretensiones para este año?
Repartir baberos en la peña Trinitaria para cuando llegue la Virgen de la Trinidad para la entrada triunfal en su barrio.
TEST COFRADE:
Un cristo: Nuestro Padre Jesús Cautivo.
Una Virgen: Mª Stma. de la Trinidad Coronada.
Una marcha: Alma de la Trinidad.
Una banda (que no sea la tuya): Maestro Tejera.
Te gustaría tocar detrás de: La Virgen de las Penas y el Nazareno del Paso.
Un instrumento que te hubiera gustado tocar: Me encanta mi instrumento, el trombón.
Un compositor: Perfecto Artola.
Las procesiones de día o de noche: Siempre de noche.
Ida o vuelta: Vuelta.
Un momento en la Semana Santa: Los momentos previos a nuestra salida el Lunes Santo.
Una calle: Trinidad.
Si te digo barrio de la Trinidad tú dices: Alegría.
A quién admira Antonio Jiménez: A Jesús.
Un deseo para este 2013: Un grandioso Lunes Santo.
Gracias por tu tiempo Antonio que sabemos que en estas fechas es escaso, transmítele a la banda nuestro apoyo y nuestra fuerza para los ensayos que quedan, porque sabemos que son los que más trabajan durante todo el año. Os vemos a todos el Lunes Santo en vuestro local, para vivir nuestro momento.
Málaga, a 13 de marzo de 2013
"ENTREVISTA A PEPE PALMA"
“(Un cartel) es un trabajo muy concreto que suelo tener en mente porque tiene fecha de entrega y nada más que me lo encarga la cofradía ya estoy pensando en lo que voy a hacer. Es una cosa que me viene casi hecha”.
Queremos acercar a todos los seguidores de nuestro pequeño rincón trinitario al artista que este año tiene el placer de plasmar el rostro de nuestra madre en nuestro ya tradicional cartel.
José Palma Santander, nacido el 8 de septiembre de 1945 (día de la Victoria) en el barrio del Perchel, solo así se puede entender el arte que derrocha este pintor, malagueño por los cuatro costados y hermano de la Archicofradía de la Sangre y Cautivo-Trinidad. Nos recibe en su casa, en el barrio de la Trinidad, con la amabilidad, cercanía y sencillez de todo buen hijo de vecino de un barrio como el perchelero.
Con todos vosotros, Pepe Palma:
Resaltando la experiencia que tiene usted como cartelista de cine, ¿cómo se pasa de pintar a estrellas de la gran pantalla a ser cartelista cofrade?
—El salto fue muy grande, pasar de estar tantísimos años pintando carteles de cine y actores a pintar imágenes religiosas fue un salto grande, pero como me gusta tantísimo la Semana Santa y el cine, más la Semana Santa que el cine —puntualiza—, no me costó mucho adaptarme, ya que además de estar pintando carteles de cine hacía algunas cosas religiosas. Por aquel entonces trabajaba, teniendo 14 años, en un taller de bordados cerca de la plaza de la Marina, en la calle que desemboca a calle Córdoba, era un ático y se estaba bordando el manto de María Santísima del Gran Perdón y, claro, al estar allí me relacioné mucho con la cultura cofrade, veía muchas cosas y me encargaban algunas pinturas de vez en cuando de algún santo o algún Cristo.
¿Cómo trabaja Pepe Palma? ¿Comparte el dicho de Pablo Picasso de “Cuando me llegue la inspiración, que me pille trabajando”, o cree usted que un artista no necesita horarios y ataduras a la hora de plasmar su arte y depende más de la inspiración que tenga ese día?
—Pues verás, yo de antemano suelo estar condicionado a que tengo que hacer un cartel, porque mayormente lo que hago son carteles para Semana Santa, y es un trabajo muy concreto que suelo tener en mente porque tienen fecha de entrega y nada más que me lo encarga la cofradía ya estoy pensando en lo que voy a hacer, es una cosa que me viene casi hecha.
¿En qué momento del día se siente más inspirado Pepe Palma para pintar?
—Siempre se está inspirado, mañana, tarde o noche suelo estar inspirado, pero yo trabajo de noche, y es porque cuando empecé a trabajar con 14 años pintando carteles de cine estos se pintaban en sótanos o sitios cerrados donde se tenía que pintar con luz artificial, pero ya estoy tan acostumbrado que me da igual la hora a la que me ponga, muchas veces pinto de noche y cuando me levanto y lo veo por la mañana no me varían los colores.
Pintó usted el cartel del 75 aniversario de nuestra cofradía, donde se plasmaban las dos imágenes marianas que ha tenido nuestra corporación nazarena en su historia. Háblenos de ese cartel.
—Me indujeron un poco a lo que querían, ya que fue la Virgen de la Trinidad la que fundó la cofradía y cuando se me ocurrió la idea… la Virgen muy grande y el Cautivo más en pequeñito, pues se me ocurrió poner a la Virgen de la Trinidad antigua, que es la que yo conocí cuando era pequeño, y que fue realmente la que fundó la cofradía, y por eso decidí en ese hueco (me señala la posición de nuestra antigua titular en un pequeño cartel) pintar a la antigua imagen y la verdad es que la gente de la cofradía no se lo esperaba.
¿Qué le dice la imagen de María Santísima de la Trinidad Coronada?
—Es una dolorosa con mucho atractivo. Lo que me da es pena de ver lo sola que va casi siempre por el recorrido oficial, yo tengo las sillas frente a la tribuna oficial y siempre veo cómo la gente se va cuando pasa el Cautivo y me dio mucha alegría ver el año pasado la cantidad de gente que se quedó a esperar a la Virgen de la Trinidad, porque es una Virgen muy importante.
¿Hay alguna imagen que Pepe Palma tenga especial interés en pintar y que aún no haya tenido la oportunidad?
—La verdad es que no, prácticamente he pintado para todas las cofradías y ahora mismo no se me ocurre ninguna que se me haya quedado.
¿Qué se siente al terminar una obra? ¿Sabe el artista cuando está creando algo que va a gustar a la mayoría de la opinión pública?
—Yo cada vez que termino una obra pienso, además de en mi gusto cofrade, en que a una parte importante de los cofrades les va a gustar, pero no a todos, porque si no sería el no va más y siempre es bueno recibir críticas constructivas. Al principio me criticaban mucho por cargar de imágenes los carteles, pero las composiciones me venían de mi época de cartelista de cine, ya que antiguamente los carteles de cine prácticamente te contaban la película entera en el cartel y eso es lo que a mí siempre me ha gustado, además de esta manera no se disgustan por ninguna parte en la cofradía por si pinto al Cristo o a la Virgen, o a un nazareno de una sección o de otra (ríe).
¿Qué es la Semana Santa para Pepe Palma?
—La celebración que más me gusta… me gusta la feria, no me gusta nada el carnaval y ya te digo, es lo que más me gusta.
¿Qué significó para usted el encargo del cartel oficial de la Semana Santa en 2011?
—¡Uff! Aquello fue demasiado, siempre me decían que tenía que hacerlo algún año, pero ese en concreto no me lo esperaba y me dejó descuadrado. Fue en una boda, cuando se acercó Jesús Castellanos, que en paz descanse, y me dijo que teníamos que hablar y ahí es cuando me encargaron el cartel oficial.
¿Le reza Pepe Palma a alguna imagen en especial?
—A Dolores del Puente, es la Virgen de mi mujer y la mía también, ya que nací al lado, donde actualmente está la casa-hermandad del Huerto, también a la Virgen de la Esperanza le tengo una especial devoción, pero ya te digo que hay muchas porque cada vez que me encargan un cartel nace un vínculo con la imagen al ver cómo la plasmas en el cuadro.
¿Cómo le llega el encargo para pintar nuestro cartel?
—Pues a través de un amigo mío que es “mu pesao” (ríe), que me puso en el compromiso y yo, para no decirle que sí y hacerme de rogar, le decía… “veremos a ver”, porque este año lo he tenido muy liado con los carteles de Pollinica y Salud, además de la pintura de la nueva capilla de Gitanos.
¿Había oído hablar de la Mesa de la Trinidad?
—Sí, claro, ya te digo que soy hermano del Cautivo y siempre que voy a la cofradía me reciben con los brazos abiertos.
¿Podría hablarnos de cómo fue su niñez en el barrio del Perchel? ¿Qué recuerdos tiene del barrio de La Trinidad?
—Lo que ha pasado con el Perchel y la Trinidad es una pena, eran dos barrios que tenían mucho encanto, que a pesar de ser barrios humildes se vivía una gran convivencia entre los vecinos, había muchos rincones con encanto. Yo vivía donde está ahora la casa-hermandad del Huerto y recuerdos tengo muchos… En Semana Santa ir con mis amigos a las iglesias, ver montar los tronos y había un ambiente que ya se ha perdido por completo.
El barrio de la Trinidad lo han destrozado, se podría haber hecho en Málaga con el barrio del Perchel o la Trinidad lo mismo que en Sevilla con Triana o La Macarena, pero no sé por qué empezaron a echar abajo las casas antiguas y a construir unos edificios horribles, porque los nuevos bloques que están haciendo en la Trinidad son de pena.
Dejando de un lado el ámbito cofrade, ¿qué aficiones tiene Pepe Palma?
—Pues aparte de la pintura y el cine me gusta mucho la música y el baile.
¿Cómo es un día normal de Pepe Palma?
—Desde hace dos años el día normal de Pepe Palma es levantarse pensando en su nieto, que tiene dos añitos ahora y que va a ser un gran cofrade y, bueno, pensando en si tengo algún trabajo que hacer, en acompañar a mi mujer a hacer los recados y, en fin, lo mismo que cualquier persona.
TEST COFRADE
Un Cristo: El de la Buena Muerte.
Una virgen: La Esperanza.
Una hermandad: Mi Archicofradía de la Sangre.
Una calle de Málaga: San Agustín.
Un aroma: El del azahar en Semana Santa.
Un sabor: Limones cascaruos.
Un barrio: El barrio del Perchel antiguo.
Una iglesia: Santo Domingo.
¿Las procesiones de día o de noche?: De noche, cuanto más mejor.
¿De ida o de vuelta?: De vuelta.
Una marcha: Yo escucho un tambor y una corneta y ya me pongo nervioso, todas y ninguna en especial.
El lugar perfecto para ver una procesión: Cualquier callejuela estrechita y la Plaza de la Constitución.
Su día más especial de la semana de pasión: Miércoles y Jueves Santo.
¿Esperar a las cofradías en un punto o salir a buscarlas?: Antes buscarlas, ahora con mi edad prefiero esperarlas.
¿Qué le falta a la Semana Santa de Málaga? No le falta nada, más bien le sobran algunas cosas.
¿Qué le sobra? El poco respeto que hay, sobre todo en el recorrido oficial, que es donde debe cundir ejemplo.
Si yo le digo Perchel, usted dice: Toda mi vida y mi cariño está en el Perchel.
¿Y si le digo barrio de la Trinidad?: Mi segundo barrio y donde vivo.
¿Y si le digo Málaga?: Málaga me encanta, lo que no me encantan son muchos malagueños.
¿A quién admira Pepe Palma? A Revello de Toro, por ejemplo.
Sin más, agradecerle a Don José Palma Santander su tiempo y su amabilidad al recibirnos en su casa con los brazos abiertos y siempre con un sí en la boca, así como expresarle también la gratitud de toda la Mesa de la Trinidad por colmar la ilusión de todos con el magnífico cartel que tendremos el privilegio de sacar a la calle este año de 2013.
Málaga, a 7 de marzo de 2013
2012
"Mañana"
Mañana
Ya no caben más poemas, ni más artículos, ni videos, ni fotografías.
Ya ha pasado la hora de las reuniones y los abrazos de hermandad, de las comidas, los
gin tonics y las risas.
Ya no es momento de seguir vistiendo de misticismo esa realidad que todos conocemos.
Ya se ha ido el tiempo y con él se ha agotado el bonus track que se nos regaló hace un
año. Hoy el "Rezo a tus pies" suena a canción de despedida que se torne en
bienvenida cuando resucite tras las luces del alba del martes.
Ya solo hay sitio en nuestras mentes y nuestros corazones para la reflexión, para el
silencio interior y para prepararnos para el momento que está por llegar.
Hoy nos encontramos descansando plácidos en ese Getsemaní donde cada uno
se refugia esta callada noche, que va llenándose de luces y tinieblas camino del
Viernes Santo. Toca hacer ejercicio de fe. De mirarse en lo más hondo y pensar qué nos
ha traído de nuevo hasta aquí.
Hoy pensamos en mañana ilusionados y llenos de fuerza pero al mismo tiempo
temerosos al dolor y a la fatiga. Cada uno de nosotros es un poquito de aquel Jesús que
sabía, bajo la luna de Nisan en el Monte de los olivos, lo que le aguardaba.
Somos hombres, solo hombres. Pero con la encomendación de llevar a la Madre de
Jesús a las puertas de la Gloria protegidos bajo su manto.
Ni más fuertes ni menos que ninguno. Pero con la obligación de no flaquear en nuestro
cometido.
No somos los custodios de la verdad absoluta. Pero la verdad debe ser la bandera que
icemos para mantenernos firmes en la idea original: A sus pies. Por y para Ella.
Somos solo hombres normales pero si tu mano, hermano, está sobre mi hombro...
Pon tu mano sobre mi hombro para que nunca pueda sentirme solo.
Para que cuando me veas desfallecer recuerde que detrás está mi hermano,
el que sé que no va a dejarme.
Para que dentro de unas horas que ya suenan a momentos
todo cobre otra vez sentido y que lo tenga un año entero.
Y mi mano sobre tu hombro.
Para que sepas que estoy aquí siempre.
Para ayudarte si quieres mi ayuda sin que la pidas siquiera.
Para que apreciemos lo dichosos que somos y recordemos mañana
que mi hermano puso su mano sobre mi hombro y yo sobre el de mi hermano
y mi hermano sobre el de mi otro hermano...
y todos en una cadena de eslabones indestructibles
porque eso es lo que queda, sacar de donde no haya, echar el resto si falta hiciera,
darlo todo sin guardarse nada por Ella, solo por Ella.
Ya solo hay lugar para retratar con nuestros sentidos la noche del
Lunes del Jerusalén malagueño.
Para ponerle versos y escribir con nuestros pasos esa crónica que lleve por título
"Trinidad"
Es lo que hay y lo es lo que queda.
Y sentir cuando más duro caiga el varal sobre nosotros, como los verdaderos Ángeles
Trinitarios empujan hacia arriba con nosotros desde su Mesa celestial.
Es ley de vida, unos llegan y otros se marchan para pasar a ser
los verdaderos elegidos por Ella.
Los ojos que alimentan el recuerdo para que al sentir el aluminio no olvidemos de
dónde venimos y qué es lo que somos, unos pocos privilegiados apóstoles que la siguen
de sus mil y una trinitarias formas.
Ellos están ahí arriba, enviándonos señales.
Pintando las tardes de la primavera de ese color que nos recuerda irremediablemente
solo una cosa. Ellos está ahí, dando brochazos de malva al amanecer del Martes Santo,
colgando guirnaldas en las nubes, llamando a las golondrinas
para que nos regalen una sinfonía de trinos con gotas de rocío,
para que nos refresquen al llegar las claritas del día y para que Ella entre en su casa,
otra vez más, como mejor y más bonito sabe hacerlo, de puntillas.
Calle Trinidad es una fiesta, pero al mismo tiempo se ahoga en llanto.
Calle Trinidad se pinta una sonrisa
y le canta saetas de dulce aliento que disimulen el nudo que aprieta en su garganta
porque Calle Trinidad la quiere y le duele su dolor
y a su paso se estremece y llora como nunca lo ha hecho en sus adentros.
Y se dice muy bajito
¡qué pase ya este momento como pasan los segundos
por las rendijas del tiempo!
¡Que no se crucen sus ojos con los míos ni un momento!
Que me mira y me atraviesa como atraviesa al silencio
cuando pasa tras Su Hijo dejando a mi barrio entero
mudo de muerte y sangre,
mudito ante sus lamentos.
Calle Trinidad es el principio y el fin de nuestra cruzada.
Mañana, hermanos, otra vez rezaremos un Ave María ante el mosaico de Nuestra
Señora y le rendiremos pleitesía postrados a sus pies para recoger de su mirada el
bendito sufrimiento que nos manda.
Mañana volveremos a mezclar nuestra sangre con la de querubines celestiales armados
de melodías.
Mañana pediremos por nuestras madres y nuestros hijos.
Mañana, juntos, reiremos y lloraremos.
Mañana renovaremos en común unión nuestra fe, nuestro compromiso y nuestra
hermandad.
Mañana no os quepa duda de que iremos, de Su Mano,
hasta las mismas puertas del Cielo.
Hermano, pon tu mano sobre mi hombro.
Acuérdate por un momento de los que nos antecedieron.
Siente el peso de la Cruz del Hijo de Dios sobre tu hombro de ser mortal.
Porque mañana de nuevo seremos uno y seremos
los más privilegiados hombres sobre la faz de la Tierra.
Málaga, 9 de abril de 2017
"Mañana"
Mañana
Ya no caben más poemas, ni más artículos, ni videos, ni fotografías.
Ya ha pasado la hora de las reuniones y los abrazos de hermandad, de las comidas, los
gin tonics y las risas.
Ya no es momento de seguir vistiendo de misticismo esa realidad que todos conocemos.
Ya se ha ido el tiempo y con él se ha agotado el bonus track que se nos regaló hace un
año. Hoy el "Rezo a tus pies" suena a canción de despedida que se torne en
bienvenida cuando resucite tras las luces del alba del martes.
Ya solo hay sitio en nuestras mentes y nuestros corazones para la reflexión, para el
silencio interior y para prepararnos para el momento que está por llegar.
Hoy nos encontramos descansando plácidos en ese Getsemaní donde cada uno
se refugia esta callada noche, que va llenándose de luces y tinieblas camino del
Viernes Santo. Toca hacer ejercicio de fe. De mirarse en lo más hondo y pensar qué nos
ha traído de nuevo hasta aquí.
Hoy pensamos en mañana ilusionados y llenos de fuerza pero al mismo tiempo
temerosos al dolor y a la fatiga. Cada uno de nosotros es un poquito de aquel Jesús que
sabía, bajo la luna de Nisan en el Monte de los olivos, lo que le aguardaba.
Somos hombres, solo hombres. Pero con la encomendación de llevar a la Madre de
Jesús a las puertas de la Gloria protegidos bajo su manto.
Ni más fuertes ni menos que ninguno. Pero con la obligación de no flaquear en nuestro
cometido.
No somos los custodios de la verdad absoluta. Pero la verdad debe ser la bandera que
icemos para mantenernos firmes en la idea original: A sus pies. Por y para Ella.
Somos solo hombres normales pero si tu mano, hermano, está sobre mi hombro...
Pon tu mano sobre mi hombro para que nunca pueda sentirme solo.
Para que cuando me veas desfallecer recuerde que detrás está mi hermano,
el que sé que no va a dejarme.
Para que dentro de unas horas que ya suenan a momentos
todo cobre otra vez sentido y que lo tenga un año entero.
Y mi mano sobre tu hombro.
Para que sepas que estoy aquí siempre.
Para ayudarte si quieres mi ayuda sin que la pidas siquiera.
Para que apreciemos lo dichosos que somos y recordemos mañana
que mi hermano puso su mano sobre mi hombro y yo sobre el de mi hermano
y mi hermano sobre el de mi otro hermano...
y todos en una cadena de eslabones indestructibles
porque eso es lo que queda, sacar de donde no haya, echar el resto si falta hiciera,
darlo todo sin guardarse nada por Ella, solo por Ella.
Ya solo hay lugar para retratar con nuestros sentidos la noche del
Lunes del Jerusalén malagueño.
Para ponerle versos y escribir con nuestros pasos esa crónica que lleve por título
"Trinidad"
Es lo que hay y lo es lo que queda.
Y sentir cuando más duro caiga el varal sobre nosotros, como los verdaderos Ángeles
Trinitarios empujan hacia arriba con nosotros desde su Mesa celestial.
Es ley de vida, unos llegan y otros se marchan para pasar a ser
los verdaderos elegidos por Ella.
Los ojos que alimentan el recuerdo para que al sentir el aluminio no olvidemos de
dónde venimos y qué es lo que somos, unos pocos privilegiados apóstoles que la siguen
de sus mil y una trinitarias formas.
Ellos están ahí arriba, enviándonos señales.
Pintando las tardes de la primavera de ese color que nos recuerda irremediablemente
solo una cosa. Ellos está ahí, dando brochazos de malva al amanecer del Martes Santo,
colgando guirnaldas en las nubes, llamando a las golondrinas
para que nos regalen una sinfonía de trinos con gotas de rocío,
para que nos refresquen al llegar las claritas del día y para que Ella entre en su casa,
otra vez más, como mejor y más bonito sabe hacerlo, de puntillas.
Calle Trinidad es una fiesta, pero al mismo tiempo se ahoga en llanto.
Calle Trinidad se pinta una sonrisa
y le canta saetas de dulce aliento que disimulen el nudo que aprieta en su garganta
porque Calle Trinidad la quiere y le duele su dolor
y a su paso se estremece y llora como nunca lo ha hecho en sus adentros.
Y se dice muy bajito
¡qué pase ya este momento como pasan los segundos
por las rendijas del tiempo!
¡Que no se crucen sus ojos con los míos ni un momento!
Que me mira y me atraviesa como atraviesa al silencio
cuando pasa tras Su Hijo dejando a mi barrio entero
mudo de muerte y sangre,
mudito ante sus lamentos.
Calle Trinidad es el principio y el fin de nuestra cruzada.
Mañana, hermanos, otra vez rezaremos un Ave María ante el mosaico de Nuestra
Señora y le rendiremos pleitesía postrados a sus pies para recoger de su mirada el
bendito sufrimiento que nos manda.
Mañana volveremos a mezclar nuestra sangre con la de querubines celestiales armados
de melodías.
Mañana pediremos por nuestras madres y nuestros hijos.
Mañana, juntos, reiremos y lloraremos.
Mañana renovaremos en común unión nuestra fe, nuestro compromiso y nuestra
hermandad.
Mañana no os quepa duda de que iremos, de Su Mano,
hasta las mismas puertas del Cielo.
Hermano, pon tu mano sobre mi hombro.
Acuérdate por un momento de los que nos antecedieron.
Siente el peso de la Cruz del Hijo de Dios sobre tu hombro de ser mortal.
Porque mañana de nuevo seremos uno y seremos
los más privilegiados hombres sobre la faz de la Tierra.
Málaga, 9 de abril de 2017