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Entrevista a Milagros López.

Milagros López Díaz, Mila, es una cofrade malagueña estrechamente vinculada a la Hermandad del Cautivo, especialmente a María Santísima de la Trinidad Coronada. Desde su juventud, su compromiso, dedicación y amor por las tradiciones cofrades y malagueñas la han convertido en una persona muy querida dentro del mundo cofrade malagueño, algo que volvió a demostrar en la exaltación dedicada a Nuestra Madre de la Trinidad el pasado mes de mayo.

Su vida ha estado marcada por una profunda devoción y una constante entrega a la Semana Santa de Málaga, participando activamente en la vida de su hermandad y contribuyendo a mantener vivo el legado de una de las mayores expresiones de fe y cultura de nuestra ciudad.

En esta entrevista conoceremos más de cerca su trayectoria, sus vivencias como cofrade y el papel que la Hermandad del Cautivo y la Virgen de la Trinidad han desempeñado en su vida.

1. A lo largo de tu vida cofrade, ¿a qué hermandades has pertenecido o perteneces actualmente?

Fusionadas, Cautivo y Mena. 

¿Qué responsabilidades o funciones has desempeñado en ellas?

En Fusionadas empecé con 3 años siendo monaguillo, luego nazarena de vela y Cabeza Procesión y finalmente, como Mayordomo de sección.

En Cautivo he sido nazarena de vela, de Báculo y Mayordomo de Vela, y actualmente Mujer de trono.

En Mena he sido albacea y Responsable de banda. He salido como Mayordomo de niños y como Responsable de banda.

 

2. ¿Qué significa para ti la Mesa de la Trinidad?

La Mesa de la Trinidad es todo un ejemplo de lucha constante y de inclusión, con un sentido de pertenencia brutal. Tiene un carácter muy particular labrado por sus inicios, y ese carácter es importante respetarlo y conservarlo. En resumen, la Mesa es el alma de la Madre. 

Y más allá de eso, ¿qué representa para ti la Virgen de la Trinidad? La Trinidad es mi todo y la que es capaz de hacerme poner los pies en la tierra. En Ella encuentro a mi yo de niña, a la cristiana y cofrade inocente que siempre vio en la Virgen la motivación de la vida.

 

3. ¿Cómo ves a las nuevas generaciones que se incorporan al mundo cofrade?

La juventud es necesaria y puede ser buena según el entorno en el que se encuentre. Es decir, las nuevas generaciones son necesarias en las cofradías, pero siempre guiados por unos adultos responsables que son en quienes recaen la labor de transmitir qué significar estar y trabajar en una hermandad. Para ello se hace necesario la formación y unas normas de convivencia, y por supuesto, inculcar el trabajo desinteresado sin necesidad de una exposición continuada y superficial. Soy de las personas que piensan que primero la bayeta y luego el puesto. 

Hay que inculcar que trabajar en una cofradía y ser miembro de Junta es un servicio prestado a los demás y no una distinción de superioridad. Si no hay límites, las casas hermandades, que deben ser una extensión de sus parroquias, se convierten en un escenario más de las historias de Instagram y TikTok. 

 

4. ¿Qué es para ti el día de la Trinidad?

Para mí ese día representa el binomio barrio - Virgen de la Trinidad. El Día de la Trinidad supone volver a los orígenes, reconociendo que nuestra historia nació alrededor de la Madre.

Pienso que es importante que esto lo trabajemos todos llegada la fecha, tanto de manera interna como en nuestro sentir popular por las calles.

 

5. ¿Cuál fue tu reacción cuando te comunicaron que serías la pregonera de la Exaltación de la Virgen de la Trinidad?

Iba andando por el Paseo Marítimo cuando el Hermano Mayor, Benji, me llamó para comunicármelo. Me quedé en shock y mientras seguía andando y escuchando a Benji, mi cabeza estaba con el “por qué yo” y los ojos se pusieron tontillos. En esa conversación el HM me dio las razones. Con el paso de los días, y con algo personal que voy cargando, sentía que Ella estaba de nuevo ahí para aliviar y para “devolverme” algo del pasado.

 

6. Hemos visto que gran parte de tu exaltación gira en torno al barrio de la Trinidad. ¿Cómo surgió esa idea?¿Qué representa el barrio para ti?

No soy trinitaria de nacimiento pero mi padre sí lo era, y por él amo al barrio como si fuera mío y porque, para mí, es el único que guarda algo de esencia de lo que fue. Por tanto, el barrio significa ese nexo de unión con una parte de mis raíces.

El motivo por el que hablo del barrio surgió porque el Día de la Trinidad es barrio y no quería centrarme en lo puramente cofrade, es decir, en el trono y en su salida como tal. El objetivo de mi Exaltación era resaltar el origen del barrio y de nuestra hermandad, de dónde venimos. Al mismo tiempo, tenía claro de hacer una humilde mención al dogma de la Santísima Trinidad, como gesto de la importancia del mensaje que promovemos con la advocación de nuestra Madre; no debemos olvidar que somos Iglesia.

 

7. ¿Cómo fue el proceso de preparación y escritura del pregón?

Soy de bolígrafo y papel, y lo primero que hice fue un esquema de las ideas principales que quería exponer en la Exaltación: barrio, cofradía e Iglesia. A partir de ahí fui construyendo el escrito, para lo que tuve que buscar información y, hacer y deshacer. Durante ese proceso encontré una figura que se convirtió en el hilo conductor de la Exaltación, a la hermana y señora Ana González Ocaña. 

¿Hubo momentos especialmente difíciles o de inspiración?

Hubo momentos de bloqueos cuando quise encontrar más información sobre la protagonista que guía la historia, sobre Ana González Ocaña, pero no encontré casi nada. Ella apareció y me llevó, o así me gusta pensar que ocurrió, por las historias de las calles del barrio de la Trinidad y por las virtudes de la Madre. Por tanto, Ana fue mi bloqueo y mi inspiración, y sigue siéndolo porque me gustaría encontrar a algún familiar suyo y saber cómo era Ana físicamente.

 

8. ¿Cómo te sentiste después de terminar el pregón?

Muy afortunada de haber tenido la oportunidad de expresar ante mis Titulares parte de lo que siento y veo, y orgullosa de pertenecer a una cofradía con un origen de lucha constante y que pese a todo me ha enseñado que las adversidades se superan si caminamos juntos.

Reafirmé y confirmé que mi sitio y mi lugar es donde esté la Trinidad, y, por supuesto, también, el Cautivo pues Él es muy importante en mi vida.

 

9. Si tuvieras que resumir el mensaje principal de tu exaltación en una sola frase, ¿cuál sería?

Los trinitarios y las trinitarias somos el origen de una fe ciega.

 

10. ¿Cuál fue para ti el momento más emotivo de la exaltación?

Tengo tres y quisiera resaltarlos:

1. ⁠Cuando me puse mirando a la Trinidad diciendo en público lo que cada día le digo: “te quiero a morir”. Porque realmente es así, amo a la Virgen.

2. ⁠Cuando fui al Señor a ponerle el clavel porque ese clavel representaba a mi padre. Y, como he dicho varias veces, en el Cautivo lo veo a él.

3. ⁠Cuando el Hermano Mayor me hizo entrega de un cuadro con la foto de nuestra Madre pues, ¡quién le hubiera dicho a aquella niña que esperaba a la Trinidad en el Puente de la Aurora, que eso sucedería en el mismo San Pablo! Eso y cumplir el sueño de llevarla sobre mi hombro.

 

Test Cofrade

Un Cristo: Cautivo. Es algo incomparable. Él es una Institución, es un punto y aparte.

Una virgen: mi Trinidad. Ella es mi elección, las manos en las que agarrarme todos los días de mi vida.

Una hermandad: Humildad y Paciencia. Pese a su cierta juventud es una hermandad que hace las cosas con mucho gusto. 

Una calle de Málaga: calle Trinidad. Es una calle mágica.

Un aroma: el olor a biznaga pero si hablamos de lo puramente cofrade, el azahar.

Un sabor: el de un buen gazpachuelo.

Un barrio: la Trinidad, el barrio de la alegría y donde los amaneceres siempre son malvas.

Una iglesia: San Felipe Neri. Desde hace un tiempo me gusta la tranquilidad que respiro allí.

¿Las procesiones de día o de noche? De día y de noche. Ya no hay nada que ocultar.

¿De ida o de vuelta? De vuelta. Los barrios y las personas que permanecen son verdad.

Una marcha: “Jesús Cautivo” de Miguel Pérez.

Un instrumento: La caja. Se me eriza la piel.

Una banda de Málaga: Trinidad Sinfónica. Tiene el mismo carácter de superación que nuestra Madre.

Una banda de fuera de la provincia: CCyTT de Las Cigarreras.

El lugar perfecto para ver una procesión: Las curvas, y me quedo con Santa María- Císter-Duque de la Victoria.

¿Esperar a las cofradías en un punto o salir a buscarlas?: Buscarlas, o como yo digo: “vamos a su encuentro”.

¿Si te digo barrio de la Trinidad?: Te digo alegría y “a tus pies”.

¿Y si te digo Málaga?: Marinera y Bella Prostituida.

¿A quién admira Milagros López? A todas las personas que hacen sentir bonito y que cuidan el patrimonio humano cumpliendo el principal objetivo bajo el significado de hermandad. Los hechos siempre hablan.

 

Las palabras de Milagros López Díaz reflejan una vida marcada por la fe, el compromiso y el amor a sus hermandades. Su profunda vinculación con María Santísima de la Trinidad Coronada y con el barrio de la Trinidad pone de manifiesto la importancia de conservar las raíces y vivir la devoción desde la entrega y el servicio a los demás.

Agradecemos a Mila su tiempo y su cercanía, así como la oportunidad de conocer más de cerca su historia y su manera de entender el mundo cofrade.

Málaga, a 22 de junio de 2026

Vivencias de los recién llegados, primer año en la Mesa

 

    "La verdad es que para mí ha sido una experiencia increíble. Yo nunca me imaginaba que debajo de un varal podía disfrutar tanto. He descubierto que el Lunes Santo la gente sufre y a la vez disfruta, y es algo que hasta que no lo vives desde dentro no lo entiendes. Para mí ha sido algo muy especial y me llevo un recuerdo increíble de este primer año. Estoy muy agradecido por cómo me habéis acogido".

 

Víctor Carnero Vargas 

 

     "Lunes santo distinto, especial, 8 años acompañando a mí Virgen de la Trinidad, la cual hizo que fuera más creyente que nunca, han sido 8 años siendo parte de sus sones en una banda espectacular con un nivel grandísimo y con personas maravillosas, me despido de esa faceta para pasar a ser parte de tus pies, parte de tu alma y parte de tu mesa. 

 

Recorrido intenso y muy bonito, los compañeros son increíbles, trabajan por y para ella y este año se a notado más que nunca, la encerramos "de puntillas" y el camino junto a ellos era más fácil, cada broma, cada risa, cada grito de ánimo al compañero! 

 

Me he acordado mucho de ti "Juanico" cada día te hecho más en falta, necesito de tus consejos, de tus abrazos, de lo que me hacías sentir cuando estabas a mi lado. Pero cuando estoy con ella siento que estás a mi lado. Un beso al cielo. 

 

Gracias a tí Trinidad por ponerme esta nueva aventura en mi camino"

 

Rubén Albarracín 

 

Mi primer Lunes Santo en la Trinidad ha sido, sin duda, el mejor día de mi vida.

 

Lo he disfrutado como un niño chico, desde que la Virgen pisó la calle hasta el encierro. Cada paso, cada levantá, cada curva, cada instante me ha ido marcando, pero si me tengo que quedar con algo, me quedo con la vuelta por calle Trinidad…

 

Ahí dentro no se anda, se siente. El silencio se hace de una manera distinta, el peso aprieta de verdad y el corazón late de una forma distinta. Y es en ese momento cuando miras a los lados y te das cuenta de que no vas solo, que todos vamos a una, sintiendo lo mismo, empujando juntos por Ella. Se crea algo ahí dentro que no se puede explicar sino que se tiene que vivir, hay una unión de una gran familia, una forma de entenderse sin hablar, que te hace sacar fuerzas de donde no quedan.

 

Era un sueño estar debajo de la Trinidad, y poder vivirlo junto a mi tío y con la gente de la mesa lo ha hecho aún más grande.

 

Me llevo ese Lunes Santo marcado para siempre, recuerdos que no lo voy a olvidar nunca y el orgullo de ser Trinitario, ser de la MESA DE LA TRINIDAD y sobre todo de ella. Y ojalá esto no haya hecho más que empezar.

 

David Torres 


Cuatro décadas bajo sus pies, por Antonio Arias

Despues de unos dias raros, sensaciones encontradas, asimilando que esta parte de mi vida ha llegado a su fin

 

Dejo de ser sus pies dejo el varal despues de 41 años, y 50 participando en la procesión. 

 

Esto no es un punto y final, como dije el lunes no me veo alrededor del trono dando vueltas.

 

Como he dicho antes dejo de ser sus pies para alumbrar su camino, volviendo asi a mis orígenes cofrades.

 

Me siento orgulloso de lo poco o mucho que he podido aportar, esto ha pasado de llevarla como podíamos, a llegar al barrio de puntillas, de que fuese sola a que la gente la espero se ha evolucionado mucho y para bien. 

 

Ser hombre o mujer de trono no es algo que se aprende y que no os quepa duda que es la mejor herencia que puedes recibir y dejar

 

De debajo de los varales me llevo una familia aunque no sea de sangre gente buena como Paco Hidalgo, Oscar plaza, David y Sergio Lopez,  Jose Herrero,  Alfonso Moreno, Victor Carnero, Legia o Fran Albarracín entre otros.

 

muchos...

 

A los jóvenes deciros que los que nos vamos os dejamos una parte de nuestra vida, conservarlo y hacedlo más grande aún

 

Voy a citar una frase del Jesús Delgado en su pregón.

 

HIJO YA SABES QUE NO HAY NADA MAS BONITO, QUE SACAR A LA TRINIDAD 

 

 

 

GRACIAS POR TANTO MADRE

 

 

 

TRINIDAD A TUS PIES


Origen y Destino, con derecho a la Gloria, por Milagros López

La Semana Santa es una explosión para los sentidos que embriaga con colores, olores, sabores y formas variopintas, anunciándonos, el momento cristiano y cultural que va a traspasarnos hasta quedar conservado en un lugar de nuestra memoria. Una de esas formas peculiares es la figura nazarena: imagen representativa, por excelencia, que el cerebro identifica y asocia a la Gran Semana.

 

 

 

El origen de la figura nazarena se remonta al S. XV, siendo la Inquisición, según algunos datos, la inspiración para la indumentaria de este. La indumentaria es, nada más y nada menos, el hábito que viste el nazareno de pies a cabeza, y es sobre la cabeza donde carga con su mayor seña de identidad, una seña que cobra especial interés cuando son los ojos de un niño los que miran entre la muchedumbre, o cuando cumple con la función de indicar que ¨por ahí viene¨. Pero el nazareno no es meramente una figura reconocible sin más, es la máxima representación cofrade y el símbolo, por excelencia, del anonimato, la penitencia y la fe, de entre cuantos participan de nuestros desfiles procesionales. 

 

 

 

Por ello, y entendiendo la relevancia de la imagen del nazareno en la escenificación de la Semana Santa, quizás sería conveniente reflexionar sobre la siguiente cuestión: ¿está valorado y cuidado ser nazareno en la Semana Santa de Málaga? Y sí, específico de Málaga porque en otras provincias ser nazareno de tu hermandad supone todo un honor, y a veces, siento que en nuestra ciudad parece no ser muy bien acogida la misión de portar una vela o un enser. Este texto no tiene intención de cuestionar si es más o menos cristiano manifestarse en un lugar u otro de la procesión, sino de poner de manifiesto la importancia de participar, cuidar y trabajar en un icono tan valioso y necesario para la Semana Santa. 

 

 

 

Si eres cofrade activo y “de cuna”, sabrás que tus comienzos tienen lugar en la guardería o corralito, u ocupando el puesto de monaguillo y llevando orgulloso tu incensario o canastilla. Cuando vas creciendo debes tomar una posición de más peso, acorde a los años y a la madurez que vas teniendo, como muestra del entendimiento de tu fe en Cristo y en la Madre, afianzando el significado de esta manifestación religiosa más allá de lo tradicional y cultural. Es aquí donde la figura nazarena entra en escena y se presenta como imagen impoluta, que oculta su rostro bajo el capirote durante 7-8 horas, o más, al tiempo que va alumbrando y anunciando el camino del Señor o de la Virgen. 

 

 

 

Por todo lo anteriormente expuesto, me pregunto: ¿por qué ser nazareno parece ser un puesto relegado, en su mayoría, para niños y mujeres? ¿Por qué es la tónica habitual, al cumplir la mayoría de edad, considerar que es motivo suficiente para finalizar el aprendizaje en las filas nazarenas para pasar lo antes posible a la Gloria? Cerrar con premura esa experiencia es robarle años al propio desarrollo en los que se tiene la oportunidad de madurar como cofrade y desarrollarse como hombre o mujer. Sí, entiendo que esta forma de actuar es muy común y cada persona debe estar donde le apetezca, pero los tiempos han cambiado y no se está poniendo en valor vivir la experiencia de ser nazareno para recopilar aprendizajes y vivencias únicas e inigualables que, en ocasiones, son muy necesarias para entender el transcurrir de una procesión en la calle, así como la vida cristiana. 

 

 

 

Por otro lado, cuando se terminan los años en el varal, parece que tampoco se contempla ocupar un sitio iluminando el camino del Señor o de la Virgen, como si fuera algo impropio a esas edades, o quizás, como reconociendo que llevar un capirote e ir “solo” no es algo fácil. Sin embargo, no sería justo pasar por alto que existen casos de excelentes Hombres de Trono que tras su jubilación han vuelto a las filas nazarenas, con razones tan de peso como, por ejemplo: <<No concibo un Miércoles Santo con la Virgen en la calle y yo fuera>>, declaración de José Antonio Beltrán, hermano de Expiración, al periódico digital El Español de Málaga. En este escenario ya se encontró hace unos años Juan M. Fernández, congregante de Mena, quien a sus 72 años continúa acompañando a su Cristo de la Buena Muerte. O nuestro queridísimo hermano Antonio Arias, quien volverá a revestir el hábito nazareno después de jubilarse este año en su Mesa de la Trinidad tras más de 35 años bajo las plantas de María Santísima de la Trinidad. Que nadie se sienta ofendido ni obligado a ser lo que no quiere ser, pero es justo reconocer que estos nombres, junto a otros más, son ejemplos a tener en cuenta y espejos en los que mirarse, y que contribuyen en hacer crecer lo que algunos llamamos Cultura Nazarena. Quizás son ellos, junto a la necesidad de llenar vacíos existenciales propios de la sociedad actual, los que han hecho posible el titular <<Ligero ascenso de penitentes en Málaga>> en una noticia publicada el pasado 26 de marzo en el periódico Málaga Hoy.

 

 

 

Para finalizar este artículo, es importante reseñar que estamos llamados y obligados a poner en valor la función del nazareno, realizando formaciones y convivencias en el seno de las hermandades durante el transcurso del año que transmitan la importancia de ser el Origen y el Destino del camino, y así lleguen a ser guías de generaciones venideras. El compromiso debiera ser promover y reconocer la importancia de la manifestación y la labor nazarena en la Estación de Penitencia, pues cabe recordar a personas despistadas sobre este asunto que, en su figura, la del nazareno, recae la mayor de las responsabilidades de una salida procesional: asumir el rol de Jefe/a de Procesión. Por esto último, no es cuestión baladí entender el carácter cofrade vital que tiene nutrirse durante unos años en el Origen, entender y/o vivir la Gloria y llegar al Destino, convirtiéndose en la fuente de la que puedan emanar los próximos en llegar. 

 

 

 

Para concluir, desde esta página manifestar nuestro reconocimiento y agradecimiento a todas esas personas que hacen y mantienen viva la figura nazarena, mostrando nuestro respeto y gratitud por las finalidades que cumplen en cada Estación Penitencial. Es por ello que, a ti, nazareno o nazarena:

 

 

 

Gracias por ser luz y anuncio de tu Señor o de tu Virgen. 

 

Gracias por tu anonimato, silencio y responsabilidad, pues engrandece lo que somos. 

 

Gracias por cumplir la misión de no soltar y alejarte de la Gloria, pues entiendes que no puede ir Solo o Sola. 

 

Gracias por esperar, a veces en demasía, cuando las fuerzas flaquean o cuando hay que mostrar la identidad de nuestros Titulares. 

 

Gracias porque aun estando lejos de la Gloria, te resignas y sabes que el objetivo es con tu caminar, anunciar de la manera más impoluta lo que está por llegar.

 

Gracias por resistir con tu enser con intención de hacer liturgia y mostrar arte. 

 

Gracias por cuidar y enseñar a los que vienen con su anonimato y compromiso, y a los que vuelven porque todo evoluciona y los tiempos cambian. 

 

Y a ti, nazareno y nazarena de máxima responsabilidad, gracias por entender que, del primero al último, debes proteger por encima de tus pensamientos y conforme a lo acordado, porque estás capacitado para entender que todo esto sale y se manifiesta en familia, en equipo, y

bajo lo más importante,

 

en nombre de Dios. 

 


Entrevista a Francisco Albarracín, pregonero 2026

"Para mí, la Mesa de la Trinidad son las personas, los lazos que se crean y el sentir que no solo estás, sino que eres parte de ella"

 

En esta entrevista, tenemos el placer de contar con Francisco Albarracín, quien ha sido el encargado de pronunciar el pregón de la Mesa este año 2026. Su trayectoria está marcada por la música procesional, el compromiso con distintas cofradías y una forma muy personal de entender la Semana Santa: desde la cercanía, la amistad y el valor de las personas que forman parte de ella. En esta entrevista conocemos un poco más al pregonero, su relación con la Mesa de la Trinidad, su visión de la Semana Santa y lo que ha significado para él vivir esta experiencia tan especial. 

 

¿A qué cofradías perteneces o has pertenecido a lo largo de tu vida? ¿Qué rol/roles has desempeñado o desempeñas en estas?

- 1. Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno "los moraos" de Alhaurín el Grande. Mi hermandad de cuna. Fui músico en todas sus bandas. Nazareno. Miembro y director de su coro rociero. Interpreté varios personajes en la Semana Santa en vivo: San Pedro, Simón Cirineo... pertenecí a la secretaria, comisión de bandas, de etc. Soy hombre de trono. 

2. Hermandad de Ntra Sra de Gracia, Patrona de Alhaurín. Fui secretario entre otros cargos. Pregonero en 2023. 

3. Cofradía Cautivo - Trinidad: soy hombre de trono.

 

¿Qué es para ti la Mesa de la Trinidad? ¿Y la Trinidad?

- Para mí, La Mesa de la Trinidad, por encima lo devocional, es: las personas. Los lazos que se crean en ella. El arraigo. La amistad. Los momentos que se comparten en común. La empatía hacia quienes la forman. Estar en los buenos y malos momentos. El sentir "que eres" y no solo "que estás". Si creer en La Trinidad es algo parecido a eso. Yo creo. Así que, Mesa y Trinidad, son la misma cosa.

 

¿Qué crees que sobra o echas de menos en la Semana Santa?

- Sin que lo que digo sea "palabra de rey": Sobran vanidades. Egos. Protagonistas. Sobran chaquetas. Gente mandando. Sobran los que se creen alguien por estar en una directiva. 

Falta humildad. Sencillez. Ir a una. Falta hermandad.

 

¿Qué opinas del relevo generacional que está habiendo en la Semana Santa?¿Crees que las nuevas generaciones vienen bien preparadas?¿Cómo ves que está afectando este relevo a la Mesa de la Trinidad?

- El relevo generacional ha existido siempre y es el responsable de que todo lo que un día surgió, hoy siga vivo. Así que, como algo natural que es, solo puedo estar de acuerdo en que es necesario porque si no, supone el fin de cualquier historia.

En el caso del trono. No somos los que hoy estamos, los primeros que portamos a la Virgen. Antes hubieron otros. Y nosotros no somos más que otro eslabón de la cadena. Pasaremos. Los jóvenes tenéis que entrar, aprender, respetar y hacer memoria del pasado y daros a respetar vosotros mismos. Sin imponer y sin cambiar las cosas solo por el mero hecho de hacerlo o porque algo esté de moda. Sois el futuro del trono y de su corazón, que es la Mesa.

 

Nos consta que tienes un gran vínculo con la música procesional ¿Cómo ves el panorama actual?

- La música procesional está en su mejor momento. Sin duda. En todo el panorama andaluz hay, no solo muchos y muy bien formados, compositores.  También hay mucho talento. La Semana Santa tiene mucho y bueno donde elegir. La música procesional no es algo plano. Dentro del término "marcha" encontramos estilos muy distintos. Unas son sencillas, con un patrón muy reconocible y estandarizado, otras son verdaderas obras de una complejidad compositiva enorme. El género da para mucho. Para quien quiere música para la calle y quien la quiere disfrutar en un concierto. No solo es tambores militares y llamadas de cornetas. La riqueza está en que eso se combina con matices que evocan lo andaluz como esencia  pero que también te llevan a buscar los colores de oriente medio, que recuerden la música hebrea o romana. En cuanto a las bandas de cornetas y tambores hay estilos espectaculares dignos, en muchos casos, de ser banda sonora de cualquier superproducción. La música sacra andaluza, ofrece un abanico grandísimo de posibilidades y en este momento, está, desde mi opinión, en todo lo alto.

 

Eres natural de Alhaurín el Grande, de donde nunca te has separado ¿Cómo conociste a la Mesa?¿Cuando tomaste la decisión de querer formar parte de ella?

- Conocía La Mesa porque conocía La Trinidad. 

Además, en ella había gente que participaba activamente en el mismo ámbito que yo: el carnaval. Por ahí la sentía más cercana aún. Llevaba varios años siguiéndola y casi por casualidad, una noche, con unos vinos y viendo vídeos de la Virgen, me decidí a enviar un mensaje a uno de mis conocidos en ella. Ese mensaje llegó a su sitio y semanas después, sin que lo esperara, me llamaron. Podía no haber pasado pero, era el momento, las personas que tenían que decidir, por lo que sea, vieron que podía dar el perfil...y porque, con toda seguridad, por algo...Ella me eligió.

 

Ahora que ya ha pasado el pregón ¿Qué sientes al recordar lo vivido?

- Un pregón es algo que se disfruta, por encima de todo, durante el proceso de creación. Te quedas solo contigo mismo y reflexionas. Y eso te hace comprender cosas a las que en el día a día no prestas demasiada atención. Es un hermoso ejercicio. Día del pregón en sí es bonito, sobretodo, si te encuentras arropado por tu gente. Aparte de eso, si te gusta la interpretación o en mi caso, la rapsodia, es una oportunidad para poder, de alguna manera, ejercerla. Y por supuesto, el tener el honor de hacerlo para tus compañeros y para una cofradía como Cautivo - Trinidad y poder decir lo que verdaderamente quieres y tienes que decir. 

Tras eso, lo que queda es un recuerdo muy, muy bonito para tí y tu familia, sobretodo.

 

¿Qué sentiste cuando te ofrecieron ser el pregonero de la Mesa?

- No era mi mejor momento. Estaba pasando por una etapa dura tanto familiar como de salud. Cuando me llamaron para ofrecérmelo, realmente no me apetecía, como he dicho, porque la salud no me dejaba tener ganas de casi nada. Pero en mi código moral personal existe un profundo sentimiento del agradecimiento y de la responsabilidad. Cuando alguien se acuerda, para bien, de uno...a eso no se le dice que no. Tras digerirlo un poco sentí orgullo, me sentí querido, sentí que me llamaban los míos. Recuerdo que pregunté "y yo, ¿por qué?", sentí responsabilidad, compromiso...y me sentí mejor. La respuesta fue: "¡Palante!"

 

Si dentro de muchos años alguien recordara una sola idea de tu pregón, ¿qué te gustaría que permaneciera en la memoria de quienes estuvieron allí?

- Que lo que dije, más acertado o menos; con más calidad artística o menos... lo dije con valentía y lo dije de verdad.

 

¿Crees que ha cambiado algo dentro de tí después de vivir esta experiencia?

- Yo tengo las cosas muy claras, en lo personal y en lo cofrade desde hace muchos años. Es difícil que algo me pueda cambiar. Tal vez el sentirme un poquito más de dentro si cabe.  Pero sí que, algo queda tras ese día tan bonito y eso, por encima de todo, es el agradecimiento a quienes pensaron en mí y a quienes decidieron estar.

 

Test Cofrade

Un Cristo: Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alhaurín el Grande.

Una virgen: Trinidad.

Una hermandad: La Mesa de la Trinidad.

Una calle de Málaga: San Millán 

Un aroma: incienso 

Un sabor: pajarete

Un barrio: Trinidad 

Una iglesia: San Sebastián, Alhaurín el Grande.

¿Las procesiones de día o de noche? Siempre de día.

¿De ida o de vuelta? De vuelta.

Una marcha: Amarguras 

Un instrumento: saxofón 

Una banda de Málaga: Madre y maestra. Porque debemos sentirnos orgullosos de su historia. Porque es un legado. 

Una banda de fuera de la provincia: Cruz Roja de Sevilla por predilección. 

El lugar perfecto para ver una procesión: Tribuna de los pobres.

¿Esperar a las cofradías en un punto o salir a buscarlas?: patearse Málaga.

¿Si te digo barrio de la Trinidad?: Pureza.

¿Y si te digo Málaga?: Mi ciudad.

¿A quién admira Francisco Albarracín? A quien va de frente, a quien es auténtico y a sus dos hijos.

 

Tras recordar lo vivido con el pregón y compartir su visión sobre la hermandad, la música y el futuro de la Semana Santa, Francisco Albarracín nos deja un testimonio lleno de sinceridad y gratitud.

Sin más, solo queda agradecer desde la Mesa de la Trinidad a Francisco Albarracín por su disponibilidad y sus palabras, que reflejan el cariño y el compromiso con esta familia.

Málaga, a 16 de marzo de 2026

Primeras vivencias, por Jose Luis Caballero

Buenas noches,

En primer lugar dar las gracias por abrirme las puertas de esta mesa, la cual ha tenido gran culpa de que la trinidad esté ahora mismo donde está.

El día del pregón fue un día increíble. Parecía que era lunes santo, hay un sentimiento de pertenencia muy grande y lo transmitís a los recién llegados, me sentí como si llevase mucho tiempo. Sois un grupo con una calidad humana muy grande, cosa que no me sorprende porque ya la gente que conocia que forma parte de la mesa me lo habían avisado.

Lo que más me gustó es que nadie destaca sobre nadie, todos iguales y remando en la misma dirección. Todo el mundo aporta su granito de arena.

El ambiente de la mesa se ve súper sano y por lo que pude vivir en la extraordinaria ahí abajo desde que suenan los primeros tres toques de campana, vais a morir.

Me quedo con una frase que me dijeron “esto no es na’ pa lo que vas a vivir el lunes santo”

Hasta ahí, ojalá este sea el primer pregón de muchos al lado de vuestra. Ahora solo espero aprender de vosotros y disfrutar.

"El muro invisible" por Juanmi Rosas

 

BAJO EL VARAL: EL MURO INVISIBLE DEL HOMBRE DE TRONO

 

En Málaga, la Semana Santa no se entiende sin la figura, a veces denostada, del Hombre de Trono.

Uno de los factores determinantes de la gran mejora del andar de nuestros tronos en la calle, desde mi punto de vista, es la cultura del trabajo que cada día está más instaurada bajo los varales. Muchos de nosotros nos preparamos físicamente a conciencia durante todo el año para llegar lo mejor posible al día en que nuestra cofradía sale a la calle y poder estar a la altura.

Pero… ¿En qué momento sacar un trono deja de ser un esfuerzo físico para convertirse en algo trascendental?.

Cuando las horas van haciendo mella, aparece la fatiga muscular y el sistema nervioso central pide a gritos que pares; en ese justo momento, la condición física pasa a un segundo plano y entramos de lleno en un laboratorio mental.

En el maratón existe un concepto llamado The Wall, el muro. Suele aparecer alrededor del kilómetro 30, cuando las reservas de glucógeno disminuyen y el cuerpo empieza a ahorrar energía. Miles de corredores describen esa sensación de piernas pesadas, pensamientos negativos y la constante tentación de abandonar. En las entrañas de un trono pasa exactamente lo mismo, y la única forma de seguir es recordar el motivo por el que estás ahí: devoción, afición, fe, tradición, amistad… todas igual de válidas y capaces de permitirte superar ese muro invisible.

Cuando somos capaces de superar ese muro, algo cambia. El cerebro libera una mezcla explosiva de endorfinas, dopamina y adrenalina. La percepción del dolor disminuye. El corazón late con fuerza: ya no es sufrimiento, es euforia. Esto se conoce como runner’s high.

El Lunes Santo tengo esta misma sensación junto a mi gente de la mesa. Después de horas de trabajo, los trapecios ardiendo, la cerviz rígida y las manos dormidas por la presión, entonces algo sucede.

 

«La Trinidad vuelve al barrio, ahora hay que darlo todo». Esas palabras de un hermano en la oscuridad de ese bendito lugar se sienten como una descarga eléctrica; algo dentro se enciende. Es identidad, es pertenencia. El esfuerzo acumulado queda eclipsado, todo cobra sentido. Las piernas dejan de pesar, lo racional pasa a un segundo plano y cada paso bajo esos varales es una forma de agradecer, de pedir y de sentirse vivo. Entiendes que el muro no desaparece, se atraviesa acompañado.

«Señores, ya estamos en el barrio». Su barrio la espera. Se escuchan los ¡vivas! desde los balcones. Esos adoquines que pisas llevan el nombre de aquellos que ya no están contigo, y miras a tu alrededor y te das cuenta. Las miradas cómplices, las risas… Sabes que, por muchos kilos que caigan “en los tronos o en la vida”, ellos van a estar contigo.

Y finalmente, el corredor cruza la meta. El Hombre de Trono posa en el suelo, por última vez, al monstruo de cuatro patas. Ambos comparten el mismo proceso fisiológico: fatiga extrema seguida de euforia inducida por recompensa. Ambos comparten el mismo viaje psicológico: duda, resistencia, decisión, sentido.

Porque en Málaga, bajo un varal, no solo se mide la fuerza.

Se mide la capacidad de un hombre para atravesar su propio muro y seguir caminando… hasta casa.

 

Hasta lla Trinidad.

"Un pregón desde dentro" por Francisco Albarracín

Un pregón desde dentro... Por Francisco Albarracín   

                                                                                    Hace unos meses atravesaba una situación difícil. La enfermedad de mi padre y la presión en el trabajo coincidieron en el tiempo. A veces, de forma repentina, se desata la tormenta perfecta y el mundo se pone patas arriba; todo se vuelve gris y sientes la necesidad imperiosa de desconectar.

En ese punto me encontraba cuando recibí la llamada de un amigo de La Mesa de la Trinidad. Conversó un buen rato conmigo, brindándome su apoyo. Cuando ya casi terminábamos, me preguntó directamente:

—Tú vas a dar el pregón de hombres de trono el año que viene, ¿verdad?

Por un momento me quedé bloqueado. No esperaba aquella pregunta. No puedo mentir: dudé. No estaba para pregones en ese instante. Sin embargo, tras unos segundos, respondí que sí por una sencilla razón: si La Trinidad me estaba llamando, no podía negarme por pura responsabilidad.

Aquella llamada me hizo comprender que, incluso en los momentos más difíciles, siempre hay quien te ofrece motivos para ilusionarte, para recordar que no estás solo. Y eso lo agradezco profundamente.

Con este pregón deseo transmitir, entre otras cosas, un profundo sentido de unión entre hermanos. Recordar que tenemos razones para ser la cofradía más grande de Málaga; que custodiamos dos tesoros de magnitud incalculable y que debemos mantener siempre altura de miras.

Y quiero expresar también lo que, para mí, significa la Virgen más allá de lo sagrado


Érase una vez un convento donde todo empezó...

Historía

El convento de La Trinidad, también conocido como convento de San Onofre de Padres Trinitarios Calzados, es un antiguo convento trinitario situado en el distrito Bailén-Miraflores de la ciudad de Málaga, España. ​ Francisco Ramírez de Madrid, capitán de la artillería de las tropas castellanas, mandó edificar una ermita advocada a san Onofre, ya que el día de su festividad, el 12 de junio, fueron derribadas las torres que defendían el puente sobre el río Guadalmedina. Junto a la ermita fueron enterrados los soldados que murieron en el asalto. A pesar de que los Reyes Católicos ya habían cedido un convento a los frailes trinitarios que los acompañaban, este fue destruido por un terremoto en 1494. Los frailes entonces solicitaron que se les cediera la ermita de san Onofre y los terrenos colindantes. Los monjes se trasladaron y construyeron el convento actual, una edificación del siglo XVI alrededor del cual se originó el barrio de La Trinidad, a extramuros de la ciudad medieval. El primer monje en habitarlo fue Miguel de Córdoba, primo del Gran Capitán. Combina elementos arquitectónicos renacentistas y mudéjares. Destaca su claustro con arcos de medio punto y columnas de mármol. Los monjes habitaron en él hasta 1835, cuando la desamortización de Mendizábal les obligó a marcharse y se convirtieron en sacerdotes bajo órdenes del obispo. Tras la marcha de los religiosos, el convento sirvió como cuartel del Ejército y la Guardia Civil, aunque la iglesia conventual continuó funcionando durante 16 años más, hasta que en 1853 fue convertida en un forjado, dormitorios y comedor para los militares. Rafael Rodríguez, el sacerdote que había mantenido la iglesia conventual funcionando tras la reconversión del convento, impulsó la construcción de la actual iglesia de la Trinidad, con el mismo nombre, y un convento para las monjas de Nuestra Señora de la Paz; ambos edificios fueron inaugurados en 1862 durante la visita de Isabel II a Málaga. El Convento de la Trinidad, propiedad del gobierno andaluz en Málaga, declarado Patrimonio Histórico de España en 1980, se encuentra actualmente en estado de ruina. [Fuente: UMA]

"Una triste realidad"

Una triste realidad, Sergio López 

Como si fueran vasos comunicantes, el progreso de una ciudad moderna y sus rincones y entornos tradicionales e históricos parece que fueran incompatibles, y lo cierto es que no tendría porqué.

Pero en ésta bendita ciudad de hoy día y desde hace décadas la supuesta modernidad, el modelo impuesto por intereses foráneos y bolsillos locales se ha impuesto a la recuperación de la propia historia de la ciudad, porque unos la perdieron y otros se negaron a recuperarla.

El convento de la Trinidad es un claro ejemplo de ello, al igual que el barrio que surgió bajo sus pies, degradado, perdido, insultado y humillado por un modelo que dejamos que llegara para quedarse para mayor gloria de los que nada de aquí les importa.



TRINIDAD

     La actual imagen de la Virgen de la Trinidad fue bendecida en la iglesia de San Pablo el 27 de febrero de 1968. La cofradía la adquirió unos meses antes por mediación del influyente diseñador malagueño Juan Casielles del Nido, que conocía la existencia de esta imagen tallada directamente en la madera por Francisco Buiza en 1963. Era una época en la que los encargos no eran numerosos, debido a un accidente de moto que provocó severas lesiones en el imaginero y un prolongado estado de convalecencia. Por ello, Buiza realizó la imagen de la que luego fue la Virgen de la Trinidad para que presidiera su casa.

 

La técnica empleada por Buiza en la creación de la Virgen de la Trinidad destaca por su complejidad y refinamiento, utilizando madera de cedro policromado para dar vida a la imagen. La estructura de la talla, con sus 167 centímetros de altura, revela un minucioso trabajo en la policromía y en la anatomía hasta la altura de las caderas, insinuando los volúmenes con una base troncopiramidal cubierta de tela. Las manos y el rostro, puntos focales de la obra, se modelan con una expresividad que permite a la Virgen ofrecer un gesto de ofrenda o recibir el devoto besamano.

 

 

En el aspecto iconográfico, la imagen de María Santísima de la Trinidad Coronada transmite un profundo dramatismo, con lágrimas de cristal que recorren sus mejillas y una expresión facial que evoca un sollozo, capturando el dolor y la angustia de la Madre ante el sacrificio de su Hijo. La cuidadosa selección de tonos rosáceos y la técnica mixta en la policromía realzan el modelado de la obra, mientras que la postura de la cabeza y la disposición de las manos invitan al espectador a una sacra conversación, estableciendo un diálogo emotivo con la Virgen.